sábado, 30 de septiembre de 2017
No soy un mentor
Hace poco me he dado cuenta de que muchas de las relaciones que establezco son relaciones de patronazgo. Si bien Freud nos habla del complejo de Electra y de las posibles relaciones que de ello se derivan, no es algo en lo que esté especialmente interesado. Me gusta relacionarme con mis iguales, no con grupies. Y si bien todos tenemos un ego que alimentar y se agradece cuando alguien te admira y te respeta, no he venido aquí a enseñarle a nadie como vivir. Apenas estoy aprendiendo yo.
Así que quizás sea tiempo de cambiar el paradigma. De entender las relaciones en su contexto cultural e imponer distancia. Hace una semana hablaba con Eri sobre como, a mi entender, existe todo un lenguaje cultural basado en simbolos, prejuicios y comportamientos que funcionan de categoria. Solo que yo no los entiendo. Ni creo que quiera entenderlo. No quiero relacionarme con alguien en ese marco, porque es un marco que generalmente no me satisface. No quiero hacer "cosas normales" ni tener una "relación normal". Porque yo no soy normal y no haría más que frustrarme e impedirme desarrollarme.
Ayer tuve un día fantástico con una pareja que son gente maravillosa. Muy especiales. Y me alegro mucho por ellos. Quizás no quiero exactamente eso... pero he tenido cosas parecidas y no me acabo de resignar a la idea de que no es para mi.
Bueno. Es tiempo de volver a coger el petate y moverse. Y empezar otra cosa. Algo empieza, algo termina. La vida es un círculo.
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