lunes, 4 de septiembre de 2017
Soy peligrosa siempre
Ayer me tuve que reír. Estaba hablando con una amiga (porque alguien que te hace reír tanto y te aguanta en días en los que ni te aguantas a ti mismo ya no es una colega) y le pregunté si era peligrosa antes del café. Y me respondió "yo soy peligrosa siempre".
Me encanta. En estos tiempos donde todos pedimos perdón por existir, o sacamos pecho absurdamente de cosas en las que tenemos tanto que ver como en la creación de huracanes, es genial dar con alguien que puede reírse y a la vez sentirse orgulloso de sí mismo. ¿Humor negro hacía uno mismo? Fantástico. Es algo sobre mí que me encantaría poder transmitir y nunca me sale, siempre me quedo en el "pobrecito, ea ea" o en el "modo-pan-que-habla" que dijera mi, desafortunadamente inolvidable, adolescente.
¿Qué es una tontería de artículo? Como dice el refrán en inglés "everybody is a critic". Que mundo este. Así nos va.
Venga. Sigo un poco más. Hay otras cosas que quería añadir. Quería hablar de como hay cosas que nos gustan aunque no nos deberían gustar. Estoy leyendo una novela "Pies de barro" de Terry Prattchet, buenisima, en la cual hay humor y tragedia a partes iguales y como necesitamos ambas cosas. Como el equilibrio consiste en asumir la perdida y celebrarla, a la vez que la tememos. Quería hablar de como cada fracaso es una nueva oportunidad (aún echo de menos a Taniosha. Y en cierto sentido me alegra echarla de menos). En que existe un momento para tener amigos en casa e irse de cervezas y fiesta y recorrer el pueblo en bici de noche borracho. Y como hay un momento para llegar a casa, entrenar, estudiar, dormir. Hay que adaptar un ritmo que nos haga felices. Y poder sonreír, aunque seamos peligrosos siempre. Sobre todo cuando somos peligrosos siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario