jueves, 7 de septiembre de 2017

Escalas de atractivo


Ayer hablabamos sobre la diferencia entre el amor y el atractivo en una conversación muy propia de Annie Hall (Ya sabéis, esa donde Woody Allen y Diane Keaton mantienen una conversación entre ellos y a la vez una consigo mismos ). G apuntaba que el atractivo es algo que surge, o está o no está, y yo comentaba que el atractivo puede surgir tras un cierto tiempo, no es un "now or never". Aún así hoy venía en el coche y pensaba que hay veces en que nunca surgirá. Por tanto podemos hablar de tres categorías de atractivo: sí, no y quizás. A veces esas mismas categorías resultan muy frustrantes, como cuando apreciamos muchisimo a una persona pero no podemos sentirnos atraídos. Ahí entrarían los diferentes tipos de amor, amor filial,  amor platónico, amor... tantas definiciones.

Y ahora vamos a añadir otro elemento para hacerlo aún más complicado. El sujeto. ¿Nos sentimos atraídos por esa persona porque es el/ella o por las posibilidades que nos ofrece? Yo soy de la opinión de que, ante la duda, lo mejor es actuar y despejar el misterio. Ante todo en la vida. Y que, si nos paramos y nos escuchamos a nosotros mismos, sabremos lo que realmente queremos.

Pero a veces no es tan fácil. A veces tenemos miedo de sufrir. A veces tenemos miedo de sentir. A veces estamos cansados, agotados, y solo queremos que nos abracen y nos digan "a la mierda. Duerme. Come. Haz algo de ejercicio. Toma cariño. Sin factura. Cariño gratis" y que todo fluya. Más que el cariño, ilusión. Yo creo que la atracción consiste en sentir una comunicación absoluta, en reírse, en estar comodo. Pero sobre todo en ser optimista. La atracción es cuando sonríes ahora y te prometes más sonrisas.
Pero claro. Yo no sé nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario