sábado, 2 de septiembre de 2017

Reconoces lo importante que es alguien por el vacío que deja


Estos últimos días han pasado cosas raras en mi vida. Como suele pasar cuando renuncias a toda esperanza, pasan cosas buenas. Pasó por mi vida alguien interesante, divertido, profundo. Alguien que me hizo plantearme en que consistía ayudar a los demás, en que consiste el egoismo o el equilibrio, porqué queremos aprender. Y a su vez alguien con quién era posible tomarse una cerveza o tumbarse en la playa con un libro o simplemente trabajar. Alguien que se río de mí y me enseñó que, a veces, la ausencia de respuesta es nua respuesta. Y que es la certeza del fracaso en tu mente lo que te impide alcanzar el éxito en la realidad.
Esa persona tenía que irse. Porque así es la vida y todos estamos de paso. Tenía que irse y era mejor que se fuera, pero no lo quería. Sabía, sentía, que cuando esa persona se fuese acabaría el verano.
Y en cierto sentido no ha sido así. Ayer fui con Charlie y tuve una noche genial. Bailé y bebí y jugamos y me reí muchísimo y conocí gente y hasta me encontré con Adri. Ayer fue una noche fantástica y hoy necesito recoger mis pedazos y prepararme para el próximo asalto.
Lo mejor que me ha enseñado Gosia es a sacar algo positivo de todo. Siempre. Obsesivamente. Convertir un "siento tener que trabajar tanto" en un "así valoro más el tiempo contigo". Quiero eso para mi. Quiero seguir viviendo con el Why not, pero también quiero decir "because" a veces. Y ahora toca volver a entrenar y estudiar y pintar y jugar y leer. Toca volver a la rutina.
Esa persona, el día que nos despedimos, me dijo "y ahora podremos vernos cuando queramos, no cuando debamos". Es el tipo de frase que te dice mucho sobre alguien. La voy a echar de menos. ¿Y sabéis? Me alegro de echarla de menos. Porque así podré honrar su recuerdo haciendo aquello que me enseñó.
Gracias, Gozh. Gracias por dejar este vacío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario