miércoles, 30 de agosto de 2017
Atrevete a equivocarte
Ayer tuve un día un poco emo. Tocaba terapia de deporte, sol y playa. Pero hacía frío así que nos faltó la última parte. Al final me quedé en casa, tomándome un té en ese sofá que sabe a hogar, y me encontré con alguien que, de forma curiosa, está enseñándome mucho. La lección de ayer fue sobre "qué está mal contigo mismo".
Seamos objetivos. Cuando las cosas nos salen bien, hay una mezcla de talento y suerte. Cuando nos sale mal, también. No todo puede ser "mala suerte". Tenemos nuestra parte de responsabilidad y tenemos que asumir que en algo nos estamos equivocando.
Ayer Facebook decía que hace un año que añadí a Tanya. Tanyosha. Y la echaba de menos. No sé porqué, me surgió así. Quizás por tanto leer movidas sobre Rusia. El caso es que le escribí diciéndoselo. Salió mal, pero no solo por culpa mía. A veces pasa. Incluso cuando hagas todo bien, algo se rompe y no sigue adelante.
Hay dos cosas que tenemos que aprender de esto. Una, a dejar que las cosas fluyan y se acaben. Ya hace semanas y casi meses de esto. Hay que olvidarse y concentrarse en otras historias. Dos, no pensar tanto. Es normal que cuando algo sale mal tengamos miedo a equivocarnos. Lo que no es normal es que ese miedo nos impida actuar y nos quedemos con cara de tontos.
Suelo decir que el éxito conlleva su propia inercia. También sucede con el fracaso. Y poco a poco, vamos reduciendo las expectativas, bajando el listón. Terminamos negándonos el derecho a ser felices, a la esperanza, a un futuro mejor. Ahí es cuando nos encerramos. Es una espiral. Te sientes mal porque no te salen bien las cosas, y como no te salen bien las cosas te culpas y culparte te hace sentirte peor.
¿Cómo salir de la espiral? Probando algo nuevo. Cambiando el escenario, la perspectiva, la percepción. Algo. Cambiándote el color de pelo, la camisa, yendo con alguien a quién hace mucho que no ves, escuchando música, leyendo libros. Algo. Pero hay que resetear, porque en ese estado mental solo puedes seguir acumulando fracasos.
Ayer me acosté con una sonrisa. Me está pasando bastante últimamente. Debería hacérmelo mirar.
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