domingo, 20 de agosto de 2017

Vinculos empaticos o contraataque karmico




El otro día escribí que no puedes pasarte la vida atacando, ni tampoco defendiendo. Hoy venía pensando en una pregunta que me gustaría hacerle a la adolescente. ¿Has entendido de una maldita vez que lo que haces a los demás es lo que te haces a ti mismo?
Esa pregunta viene relacionada con la segunda Ley de Newton. Toda fuerza ejercida en un sentido y una dirección contiene una fuerza en su misma dirección y sentido opuesto. Aplicada al caso que nos referimos, la empatía (limitada por nuestro grado de psicosis, pongamos que tenemos un grado bajo), hace que cuando hagamos daño a alguien, nos pongamos en su lugar y lo pasemos mal. Existen técnicas y experiencias para reducir dicho daño, pero es igual. La empatía que sentimos hará que suframos. Dicho daño provocará deformaciones en nuestro carácter y personalidad, muy bien dibujadas en "El Retrato de Dorian Grey" por Oscar Wilde, una obra cuyo tema central no es otro que la empatía y la responsabilidad (o eso digo yo, mientras me fumo un puro y os miro condescendiente desde detrás de mi monóculo). A su vez, dichas deformaciones nos producirán más daño, llegando un momento en que apenas nos reconozcamos a nosotros mismos.
¿Me seguís? La pregunta a la adolescente sería, ¿Cómo pretendes ser feliz, haciendo infelices a los demás? Ese "alimentarse de lagrimas" que la chica entendía como felicidad... no era más que una forma de "repartir la mierda". Si yo estoy mal, que todos estén mal. Es bastante inmaduro y triste, ese desperdicio de energía en una rabia inútil que sabe a pataletas.


Ahora, cambiemos el discurso. Hace dos días leí un drama-drama de una chica muy interesante. No sé si es real o no, ni maldito lo que me importa. Es una persona que aporta humor, energía e interesantes reflexiones a mi vida. Así que le escribí animándola. Soy muy bueno en eso de animar a la gente, supongo que debido precisamente a ese rollo empático que comentaba. Hoy recibí un mensaje cariñoso de ella. Cuando das y recibes y das y recibes el ciclo crece. Como decía Moe, el amor no se acaba, solo crece y cambia. A veces, como los ríos, deja un cauce y sigue para otro .Pero mientras alimentemos al troll, demos de comer a la bestia de las buenas energías, vamos a seguir recibiendo eso. A la vida le gusta que le rasquen el lomo. Empezando por nosotros mismos. Le escribí a la chica que, para tener hijos, primero debe acumular amor de sobra. Y lo hará. Porque la gente buena crea, crece, experimenta, pregunta, curiosea. Cuando la vida te golpea tienes dos opciones. Encogerte y llorar y querer vengarte, o ponerte de pie y aprender, crecer. Pelear vas a pelear igual, pero el como es una diferencia fundamental. Si haces daño, recibirás daño. Quizás de una forma parabólica y absurda, quizás nunca seas capaz de establecer la línea de puntos que conecta una cosa con la otra. Pero créeme, pasará. En cambio si haces aquello en lo que crees y eres fiel a ti mismo, si haces del mundo un lugar mejor poquito a poco, tu mundo será un lugar mejor. Porque lo que haces es lo que eres y lo que eres es lo que te rodea.
Así que a por ello. No consiste en ser buenos "porque así luego pasaré la factura". Consiste en ser buenos porque, así, nos sentiremos bien con nosotros mismos y podremos tener ganas y fuerza para acumular y crear. Si además la vida nos da algo extra, pues perfecto. Pero sobre todo, vamos a intentar que el balance sea positivo.


El otro día decía mi madre que, cuando ella pasaba por una depresión muy mala, su padre le dijo "Antes de dormir, me pregunto. ¿He hecho daño a alguien a propósito? Y si lo he hecho ¿puedo arreglarlo?". Si no había hecho daño, se dormía contento. Y si lo había hecho, se dormía pensando en como arreglarlo al día siguiente. No me parece una mala forma de vivir. Sobre todo porque, al menos en los casos que conozco, lleva a vivir bien. Una vida virtuosa no es una vida que sale en los periódicos por rescatar gatitos de árboles. Una vida virtuosa es la que te permite mirarte en el espejo y sentir respeto y cariño por la persona que te devuelve la mirada.
Vivid virtuosamente. Malditos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario