martes, 15 de agosto de 2017

Un diamante es para siempre



Existe una tradición, fuertemente arraigada, de que un regalo es personal e intransferible. No sé si es algo de mi cultura o algo así como global, pero se da por hecho que, si yo te doy algo, ese algo no puede aparecer en manos de otra persona.
Bueno. Yo intento tener una mentalidad bastante practica. Lo que incluye efectuar una apropiada distribución de recursos. Lo que hace que, a veces, contradiga tradiciones. ¿Qué puedo decir? Como cantaban Soziedad Alkoholica "Las tradiciones que no nos sirvan, se deben cambiar".
La semana pasada estaba tomando algo con un amigo y salió una historia. Apareció un parche. Ese parche me lo regaló un gran amigo alemán como broche a una historia compartida que fue toda una aventura. El parche está bonito como recuerdo y le tengo cariño. El caso es que el amigo con el que estaba comentó que su mujer lo adoraría. Su mujer es amiga mía y ellos dos están en un momento difícil. Y son gente maravillosa. Así que, aunque dudé un momento, le di el parche y no me arrepiento en absoluto.
¿Y por qué? El parche, como yo, ya cumplió su misión. La historia que mi amigo alemán y yo compartimos ya tiene meses y ha caducado: ha pasado al aspecto de mitos y leyendas. Es algo que pasó y que no vamos a olvidar, no necesitamos un recordatorio gráfico. Pero mi amigo y señora están viviendo algo real, vivo. Y todo lo que se pueda aportar a eso, es bueno. A mí me parecen gente maravillosa. Quizás no sigan juntos. A veces pasa, bien sabe Dios que sé de lo que hablo, que una más una persona geniales no es igual a una pareja genial. Pero cuando la gente quiere hacer algo hermoso, algo que merezca la pena, hay que ayudarles. No vale que te venga alguien diciendo "quiero construir una catedral", tu tengas un almacén de piedra sin usar y digas "no no, es que esa piedra fue un regalo de...".
Hay que esforzarse. Siempre. Porque cuando pensamos que estamos cómodos, que ya hemos hecho lo que teníamos que hacer... nos equivocamos. Como decían en aquella novela "hemos conquistado mundos, hemos dominado imperios, hemos hecho Historia. ¿Y cuantas batallas necesitamos perder para que todo eso desaparezca? Una. Solo una. Una".
Así que mira. Dejad que todo fluya. Seguid dando para recibir. Y no seáis dogmáticos, las cosas "porqué sí", "porque siempre se han hecho así" o "porque es lo que me enseñaron" no os van a dar la felicidad que os va a dar ser vosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario