A pesar de tener una dentadura ciertamente horrible.
Así contesté a una chica que ayer me dijo que, seguro, eso se lo decía a muchas chicas. Y venía pensando que, al igual que cuando nos sentimos atraídos por algo mostramos muchas de nuestras carencias, cuando enseñamos nuestros miedos lo hacemos incluso más.
Porque a ver, señores. Cuando una chica te dice "eso se lo dices a todas" lo que realmente está diciendo es "quiero sentirme única". Y lo que no está diciendo, pero está ahí detrás, es "si yo pudiera, me liaría con todos. Pero como me parece mal, no lo hago. Ni quiero que nadie lo haga."
Y oye. Está bien. Todos tenemos nuestros miedos y fobias. Yo venía en el coche cantando "Mistreated" a todo pulmón. ¿La habéis escuchado? Es maravillosa. Yo conozco la versión de Deep Purple pero imagino que no es de ellos. Debería comprobarlo. Es una canción donde el hombre se lamenta de que su chica le ha dejado. Y desde entonces, se siente solo, está triste, se está volviendo loco. ¿Dónde está? Estoy buscando una mujer... y estoy confundido.
Bueno. Yo también tengo mis miedos. Y probablemente todo empezó un día cualquiera del verano de...
No. Ya medio en serio. La mayoría de miedos que tenemos sobre "la otra persona" son miedos de nosotros mismos. Tememos que nos hagan lo que nosotros querríamos hacer. O lo que nosotros pensamos que podemos hacer y que está mal. Entonces no queremos que nos hagan eso mismo. No queremos sufrir. Y eso está bien. Pero hay que ser honestos. Hay que confiar. Porque si no, nada tiene sentido. ¿De qué sirve enfrascarse en un proyecto "real", algo humano a todos los niveles, algo que se supone es mayor que nosotros... si no vamos a darlo todo? Ayer en la playa pensaba en mi sobrina. Y en algo que mi abuelo solía decir. "Puedes conseguir lo que quieras. La pregunta es, ¿Cuánto lo quieres?". Y usaba para ello un ejemplo buenísimo. Nada te impide ser astronauta. Nada, excepto el enorme sacrificio personal y el esfuerzo que tienes que hacer. ¿Lo quieres tanto como para sacrificar todo eso? ¿Tanto de verdad?
Esa es la pregunta. ¿Cuánto quieres una relación? Y esa relación... ¿Cuánto merece la pena?
Ayer volvió a escribir Tania y hoy me he pasado la noche en vela. No he mirado el mensaje. No quiero. Porque I've been mistreated. He sido maltratado. Y no quiero serlo más. Y sin embargo... te come por dentro la duda. ¿A qué todo parece muy fácil visto desde fuera? ¿Muy seguro? Y me vuelve la pregunta. ¿Cuánto lo quieres? ¿Lo suficiente para arriesgarte? ¿Para sufrir? Porque es lo que viene. Riesgo y sufrimiento. Como casi cualquier cosa que merece la pena.
No creo que lo quiera tanto. Y creo que, como dice el título, voy a seguir siendo promiscuo con mis sonrisas. "Le sonrío incluso a la cajera del supermercado" le dije a la misma chica. Porque hago broma de esto, pero no es algo gracioso. El mundo está lleno de tristeza, soledad, amargura, rabia. Lo sé. Yo tengo mucho de eso. Mi hermano me lo quitaba con un abrazo. Cuando él me apretaba fuerte, un "ain" como él decía, se me quitaba todo. Pero yo no le preguntaba a él si abrazaba a todo el mundo. Claro que lo hacía. Por eso mi hermano era un ser mágico y maravilloso, alguien que hacía feliz a la gente a su alrededor. Porque a él no se le acababa el cariño, las ganas y la fuerza. Y yo soy de la opinión de que, el miedo y las heridas de la gente, no tienen que impedirme ser feliz y hacer feliz a los que me conocen. Las normas, los prejuicios y lo "normal" os lo dejo a vosotros. Yo prefiero hacer lo que sé que funciona. Aunque yo no sea mi hermano, pero puedo hacer una adaptación bastante buena.
¿Y vosotros? ¿En qué os teméis?
P.D: Lo que yo temo creo que sorprendería bastante a casi todos los que me conocen. Pero eso no lo pongo aquí. Ya demasiado pongo. Pero esto solo lo leo yo y cuatro desconocidos. Alguien en Francia por lo visto. ¿Qué os pasa? ¿Estáis aprendiendo idiomas?
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