martes, 8 de agosto de 2017

El romanticismo es una maldita enfermedad mental


Tras esta atrevida aseveración, procedo a ampliar la descripción.
El problema con los románticos, como con todos los soñadores, es que tienen fé. Y que no juegan por el libro. Ellos no siguen un proceso lógico de pensamiento, del tipo "si sigo el camino de baldosas amarillas llegaré al final del camino". No. Ellos establecen su propia lógica, basada en principios tan absurdos como "si soy yo mismo, la gente me aceptará tal como soy y si no que les den" o cuanto mejor me porte con la gente, mejor se portarán conmigo" y cosas así de absurdas. El problema es que, al actuar de acuerdo a esas propias normas que solo ellos conocen, su comportamiento resulta erratico e impredecible. Lo que viene siendo el comportamiento de un loco.
Pero como tiene que haber de todo en la vida, está bien que alguna gente viva de acuerdo a su propio libro. Siempre y cuando no salpique demasiado, claro. Pero hay que intentar otras cosas.

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