sábado, 13 de enero de 2018

Ha pasado un año


Sigo asombrado de la gente que dice "el tiempo pasa volando" o "no me creo que tengo X años". O yo soy demasiado consciente, o la gente demasiado idiota. O una fascinante mezcla de ambos conceptos. El otro día me hablaban del Efecto "Dunning-Kruger", según el cual gente muy incompetente se sobrevalora y al contrario. Creo que nadie es cien por cien exacto en su valoración de si mismo, pero determinados extremos empiezan a parecerme ya excesivos.

Me desvío del tema. Divago. Que clásico. Doblemente vago. Decía en el título que ya ha pasado un año. He releído por donde iba mi cabeza entonces y el cambio es notable. Incluso estético. La vida pasa en muchos niveles y, lo que entonces era una aventura, ahora es rutina. Y me encanta. He descubierto el paso sosegado, cómodo, de fondista, en el cual la rutina llena tus días de cosas interesantes que te hacen sonreír. En el cual una habitación vacía puede convertirse en un hogar, incluso sin calefactores. E insisto, me sigue pareciendo una victoria impresionante.

Hace un año que cambié de ritmo. Ya estoy preparado para el siguiente asalto. Pero mientras tanto, quiero celebrarlo. Porque dos mil diecisiete fue un año de hitos alcanzados y superados y, por una vez, tengo un momento para pararme y brindar a mi salud. Bien hecho. Bien hecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario