miércoles, 2 de mayo de 2018

Me gusta que me cuides



Me gusta que me quemes la parte despeluchada del jersey y que te asegures de que vaya presentable. Me gusta que te preocupes de que coma y descanse. Me gusta que seas orgullosa y no dejes que te invite, me gusta que mires el futuro y quieras que las cosas vayan bien. Me gusta que seas generosa y hagas regalos a mis amigos. Me gusta que quieras un mueble para las especias, que quieras ser parte de familia. Me gusta que escuches mis historias y a veces digas "a nadie le importa". Que a veces te sientas angustiada por lo que venga mañana y que otras veces te dé todo exactamente igual.
Me encanta tu sonrisa. Me encantan tus ojos de un azul imposible. Me encanta tu cintura, me encanta tu andar desenvuelto, orgulloso. Me encanta estar en el trabajo y pensarte, me encanta llegar a casa y verte. Me encanta que cojas un autobús para esperarme, caminar junto a ti, escuchar tu voz. Me encanta la cara que pones cuando fumas, cuando estás pensando demasiado, cuando no estás pensando en nada.
Me gusta que existas. Me gusta que seas parte de mi mundo y que lo hagas mejor. Me encanta la curva de tu cuello, el arco de tus cejas, la cascada de tu cabello, el relámpago de tus orejas. Muero con tu cara de conejo loco, con tus piernas infinitas estiradas sobre el sofá, con tus ojos abiertos de búho. Con tu cabeza en mi hombro, con mi brazo en tu cintura. Con los calcetines estirados sobre el airbag del coche, preguntando si la policía te dirá algo.
Me gusta que mi piso sea un hogar desde que estás en él. Y me gusta que sigamos fluyendo, sin darle importancia a nada, un día detrás de otro hasta que se acabe... o no. Y que vivamos día a día. ¿Demasiado rápido? Nosotros marcamos el ritmo. Y nadie salvo nosotros sabe lo que está bien y lo que está mal.
Me gusta que me cuides. Y me gusta cuidarte.

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