Suele ser un error hacerse la pregunta de arriba. Normalmente la respuesta suele ser: "te ha tocado, no has hecho nada." O "esto, lo otro y aquello". Tanto una como otra respuesta no resuelven tu principal cuestión, que es que o no lo quieres o no sabes que hacer con él.
Es más fácil. La vida es mucho más fácil que eso. Si te toca algo bueno, aprovecha y disfruta. Y no te lo plantees demasiado. Si te toca algo malo, aprieta los dientes e intenta que te duela lo menos posible. Y no te lo plantees demasiado. Porque las cosas van a seguir su ritmo natural y todo evolucionará como tenga que evolucionar.
Como decía Jesús, "cuando uno tiene que comerle el culo a un perro, no sirve de nada mirarle el rabo". Así que es un poco absurdo preguntárselo. Mejor simplemente fluir. Y a veces llegará la oscuridad, porque hay días malos y agobios y soledad y tristeza... pero eso también es parte de la vida. No puede haber días buenos sin días malos.
Ayer un amigo me recordó lo que es importante y lo que no. Y hoy pienso que, de acuerdo, hay que seguir dando gracias por lo bueno y seguir viviendo, hay que hacer las cosas bien. Hay que creer y crear. Y compartir. Y enseñar. Porque no hay nada que esconder, si uno está con la gente adecuada. Y si no está con la gente adecuada, ya tarda en irse de ahí y reunirse con los buenos.
Que largas se me hacen las horas, cuando tengo la alegría tan cerca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario