domingo, 27 de septiembre de 2020

Sobre Noland y Pepa Pig

Hoy comentaba sobre la perdida de calidad en los contenidos de ocio. Venimos asistiendo a una sucesiva, primero despolitización y después un "ahuecado" filosófico, ético y moral de nuestro ocio. Es un proceso que tiene lugar en una doble vertiente porqué... ¿qué viene primero? ¿La ausencia de contenidos "elevados" para una población formada, o el interés de la población en productos cada vez más básicos, más elementales, más sencillos? Hoy discutía con una colega sobre la cita de Nietzsche respecto a que son necesarios escritores "malos", porque es parte del proceso de aprendizaje el desarrollo de contenidos de un interés inferior. Pero volvamos al ejemplo del título. Hace tiempo me encontré un meme sobre dibujitos de los años 80 VS dibujitos actuales. Y comparaban una cita de caballeros del zodiaco sobre las virtudes que debe desarrollar una persona, con los contenidos de Pepa Pig. Que son basicamente, sonidos y estímulos. Me imagino que los enanos de ahora, igual que nosotros en nuestra época, se quedan empanados delante de la pantalla y así no molestan a sus padres. Pero mientras que nosotros lo haciamos con Barrio Sesamo, Goku, los Fraggle y El Mundo de Beakman, los enanos de ahora tienen a Dora la Exploradora, a Pepa Pig y a otros contenidos que, en mi época, eran para preescolares. Quizás esa es la trampa, que estamos comparando grupos de edad diferentes. No tengo hijos, así que si alguien puede corregirme lo agradecería. Y entramos con Noland. Ayer fui a ver "Tenet". Y no es mala película, es muy interesante. En la línea de Interstellar o Inception, plantea cuestiones de física avanzada para narrar una historia muy básica, muy shakesperiana. Como decía mi mujer, Interstellar trata de la relación entre un padre y una hija. Tenet, trata de cumplir con tu deber. Lo inquietante de Noland, lo que me resulta molesto, es que sus películas son muy snob. Presumen de un conocimiento que está al alcance de muy pocos espectadores y no se lo aproxima. No es pedagógico, sino pedante. Un verdadero intelectual, cuando emite un juicio, intenta aproximarlo a la audiencia. Claro que aquí nos encontramos con la paradoja de Pepa Pig. ¿Como explicar conceptos de física avanzada a un público entre el que se encuentran terraplanistas? Así que nos vamos a los extremos. Tenemos una sociedad cada vez más radicalizada sobre cualquier tontería, fragmentada en infinitos campos e incapaz de alcanzar acuerdos. Por un lado, tienes a aquellos que, como no tienen cultura ni pretenden tenerla, admiran a gente como Noland porque emite algo que suena a magia, pero que no lo es. De hecho, el experto cientifico de Interstellar explicó que, si bien la película se basaba en principios reales, los lleva más allá para narrar la historia. Lo que significa que, si bien suena posible, es falso. Así que tenemos a alguien que hace ruidos, dice que es ciencia y lo adoramos, porque es magia. Las películas de Noland resultan tan reales como Star Wars, pero (y esto es lo grave) trabajan sobre bases cientificas reales. Es un poco como Regreso al Futuro, si te dijeran que el Delorian cuenta con un motor de XGAJSF que permitiría viajar en el tiempo. ¿Cual es el otro campo? El que directamente le da igual. Y tenemos de un lado a una población que considera la ciencia algo entretenido y del otro a alguien que lo considera una fantasía. Nadie establece un debate real sobre dinamicas de poder, factores económicos, investigaciones. Aparece alguien con una bata y te dice "estamos investigando esto" pero no porqué, ni como, ni cuando... todo es un poco James Bond. Es fantasia, pero es fantasía con una base real. Al final, el problema real y común que tienen Noland y Pepa Pig es que emiten contenidos para una sociedad que no cree que pueda mejorar. No cree que merezca la pena esforzarse por investigar, aprender, formarse. No cree que existe gente que está haciendo un esfuerzo por convertir el mundo en un lugar mejor, porque el concepto de esfuerzo o de valores se considera superado. Vivimos en el Gospel of Wealth que decía Graeber, la creencia que el dinero es un fin en sí mismo y todo lo demás da igual. El debate ecológico del final de Tenet queda enmascarado en la idea de que es inevitable, de que la paradoja del abuelo o la teoría de futuros infinitos son cuentos narrativos. Nadie se plantea que, efectivamente, el mundo puede y podría ser distinto. Consideramos superada la política, porque hasta cierto punto lo está. ¿Para qué plantearse un concepto de justicia, de dignidad, de igualdad...? No queremos eso. No queremos derechos, no queremos reclamaciones, no queremos conflictos. Mejor saltar sobre el charco o ver como mueren infinitos minions haciendo... lo que se supone que tienen que hacer, porque el mundo está condicionado, todo está decidido. Rindamonos al demiurgo. Noland y Pepa Pig son más nihilistas que Nietzsche. Maldita sea mi estampa.

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