miércoles, 19 de noviembre de 2025

Inteligencia económica

El otro día hablaba con un colega que sería complicado para mí ejercer de Warcor de Infinity en Cádiz. Me gustaría, porque la verdad que siento pasión por el juego y creo que tiene un potencial tremendo, en cualquier sitio. Pero le decía que sería difícil, porque Infinity es un juego con un público concreto. Ojo, que lo que voy a decir a continuación es terriblemente esnob y arrogante, y puede que a alguna gente esto le moleste. Bueno, este blog es mío para mí mismo, pero si alguien lo lee y se siente ofendido o no lo entiende, estoy más que dispuesto a hablar del tema con quién sea. Que el problema de la palabra escrita es que, por un lado le falta contexto, y por otro cada uno la interpretamos en base a nuestros propios codigos, no en base a los codigos del emisor. Así que, una vez finalizado este disclaimer, me meto en polémica.
Infinity es un juego tela de complicado, que atrae a gente que trabaja en informática, finanzas, medicina, derecho... casi todos los jugadores de Infinity que he conocido son gente con un perfil cultural bastante alto. No digo que en Cádiz no exista ese tipo de gente, pero el ocio en Cádiz no conecta con ese perfil cultural. Y ahora viene lo polémico; en Cádiz tenemos mentalidad de pobre. Este es un concepto un poco raro, que cuando lo explico la gente lo entiende pero quizás por escrito pierde el impacto. Voy a intentarlo.
Mentalidad de pobre es algo directamente asociado a la Teoria Sam Vymes de botas. Mentalidad de pobre es conducir una hora para ahorrarse diez euros en el deposito de gasolina, pero no gastarse cien euros en unas ruedas buenas "porque eso es muy caro".
¿Se ha entendido bien? Es una idea que afecta a otras ideas. El nucleo central es que, al vivir a corto plazo (en parte motivado por la incapacidad de ganar lo suficiente para ahorrar, en parte motivado por la incapacidad de disciplinarse para ahorrar), nos perpetuamos en un ciclo de carencia. Y esa carencia se interioriza, hasta el punto de que, cuando he tratado con gente de ese transfondo, el dinero, el poseer cosas, se convierte en una obsesión. Algo que afecta al ego, a la autoestima, a las relaciones sociales... es algo que empapa la cultura. Muchas veecs he comentado con mi familia, que viene de otro transfondo totalmente distinto, que no hay dinero para ir al médico pero sí para ir al bar.
Voy a meter aquí una cuña sobre algo que hablabamos ayer mi amigo y yo. La diferencia entre el placer y la felicidad. El placer es instantaneo, ruidoso y exhuberante. La felicidad es constante, silenciosa y discreta. Existe incluso una diferencia hormonal, y el uso y abuso de hormonas afecta al desarrollo de nuestro cerebro, con lo cual descarrilo totalmente y abro la puerta a otro tema, que podriamos explorar más despacio en un tercer artículo si tuviera tiempo. Pero voy a volver al tema.
¿A qué me refiero con inteligencia económica? A la capacidad de analizar y decidir con conocimiento y certeza. Algo que he dicho muchas veces; un hobby es rentable o no en función de cuanto esfuerzo nos suponga y cuanta satisfacción nos proporcione. Algo que, dicho así, suena obvio, no lo es cuando le empezamos a meter mucho ruido. Y el ruido es una constante en el Sur. Ojo, no hablo de la musica, el sonido o las conversaciones, hablo de ruido. De sonido que no aporta nada, más allá de crear distracción (que es otro tema que afecta a la inteligencia, la incapacidad para concentrarse). En cierto sentido, estoy tocando muchos temas diferentes pero creo que más o menos se vé por donde voy.
Lo que quería decir, en resumen, es que no creo que Infinity tenga mercado en Cádiz, porque el perfil de jugador de Infinity es muy poco común en Cádiz. A mí me costó mucho entender cual era ese perfil y no creo que yo mismo encaje al cien por cien. Y el tema de este artículo realmente, que es la perpetuación de situaciones de infradesarrollo económico, lo estoy tocando de puntillas. Vuelvo a él, por tercer intento y ahora a ver si es el bueno.
¿Cual es el principal límite al desarrollo de una inteligencia económica? Me diréis que, obviamente, las circunstancias externas. Si no hay trabajos altamente cualificados, ¿para qué voy a cualificarme altamente? Pero es un poco una situación de huevo y gallina. Si no hay mercado para relojes de doscientos euros, ¿por qué voy a invertir en desarrollar esa industria? Pero a su vez, si no existe esa industria, nadie va a imaginar nunca que pueda tener una necesidad de relojes de doscientos euros. O en general, de productos de gran calidad.
¿Qué es la busqueda de la excelencia? La busqueda de la excelencia es el llegar a nuestro máximo posible y es un objetivo totalmente legítimo al que deberiamos aspirar como humanos. Como decían los clásicos es terrible llegar a viejo sin ser consciente de la belleza que puede alcanzar nuestro propio cuerpo. Y lo mismo sucede con nuestra alma, con nuestra psique, con nuestro carácter. Debemos aspirar a la felicidad, no al placer, y ello se consigue aislandonos del ruido. Desatendiendo el whatsapp permanente, los audios que no aportan nada y buscando, en el silencio de nosotros mismos, quién somos y a qué aspiramos. Una vez uno se aisla del ruido, entiende que muchísimas de las "necesidades" que nos atan no son tales, sino compulsiones impuestas sobre nosotros por el entorno. Una vez elimina uno dichas compulsiones, de repente, tiene espacio para maniobrar. Esa es la verdadera inteligencia económica. La capacidad de eliminar ataduras, reducirlas a un volumen manejable y dominarlas. Se aplica a todo; el ejemplo que suelo poner es el del deporte. Todos entendemos que el ejercicio físico es positivo. También entendemos que debe hacerse en función de nuestras capacidades y limitaciones, pero con unos objetivos realistas. Y que debe hacerse. Si llevamos esa mentalidad a los demás aspectos de nuestra vida, podremos aspirar a una vida virtuosa. Y esa vida virtuosa es lo que nos hará feliz. Somos lo que hacemos, hacemos lo que pensamos, pensamos lo que somos. En esa construcción de rutinas construimos nuestra identidad.
En resumen. Que hay que vivir bien, demonios. Me perdí del todo, porque precisamente ahora sí que me ha distraido mi realidad. Pero amenazo volver. Cuidaros mucho

No hay comentarios:

Publicar un comentario