Esto va un poco en la línea de lo que escribí el otro día sobre "para qué necesito más muñecos".
Es un efecto secundario del aburrimiento. Te quedas en casa, leyendo o viendo cosas en internet y... ¿por qué no comprar algo? Para salir de tu rutina, para tener un proyecto, para motivarte. Y poco a poco te vas convenciendo a ti mismo. Que interesante, mira esto... empiezas a fantasear con lo que harías. Hasta que llega un momento en que "necesitas" lo que sea.
No, no necesitas nada. Necesitas salir a la calle, ver gente, hacer deporte, divertirte. Necesitas reírte en torno a una cerveza, necesitas conectar con gente, necesitas ser tu mismo. Necesitas disfrutar de la vida y vivir.
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