sábado, 23 de agosto de 2014
Extraño
Acabo de leer un mensaje de Hector en el facebook y me he preguntado, ¿cuando fue que ví a Hector? Ah sí. El jueves a la hora del almuerzo. Y de repente soy consciente de que en una semana he estado en Rota, San Fernando, el Puerto, Cádiz, Madrid, Antequera. Si a eso le sumo la semana anterior en el extranjero, empiezo a ser consciente de todo lo que he hecho, toda la gente que he visto, todas las emociones por las que he pasado. He leido poco, he hablado mucho, he sentido bastante. Y rematé en una feria, con una gran amiga que me hizo reflexionar sobre dos cosas.
La primera, que existen personas que suponen una diferencia. Y que algo que no tiene nada de especial o que es incluso desagradable, con la persona adecuada al lado merece la pena y es interesante y divertido. Que crecemos y nos equivocamos, que exploramos y aprendemos... y a medida que lo hacemos, si vamos bien, ganamos seguridad en nosotros mismos, nos equilibramos. Y al igual que tantas y tantas relaciones desaparecen, otras evolucionan y toman un nuevo caracter. Vamos cambiando y ya no somos los que fuimos... pero aún sabemos reconocernos y hay gente que sigue suponiendo una diferencia. Eso es bueno.
Pero no reflexiono sobre eso. Reflexiono sobre como las cosas en su mayor parte son sencillas. Pero para hacerlas sencillas necesitamos de una cierta crueldad, de una capacidad de analizarlas despiadadamente. Constantemente caemos en la justificación, en el eufemismo, en la duda... porque a pesar de asumir un gran valor fisico, nos falta valor emocional. Eso es algo que he aprendido estos días, que simplificar es bueno, es practico pero también es muy dificil.
Y la otra cosa sobre la que he aprendido es sobre esa virtud que es la afirmación del ego. Nos enseñan la humildad como virtud cristiana, criando generaciones de ovejas, y de repente te encuentras con alguien que asume "mira, yo soy así. Y si no te gusta es tu problema." y sientes una especie de admiración. Una sensación de... demonios. Yo quiero eso en mi vida. Y está bien que te recuerden que existen otras formas de vida distintas de la duda. Así que, aunque ahora me siento extraño, en general estoy bien. Muy contento. Vengo reforzado de estos días, listo para sumergirme en otra cosa, otro mundo, otro ritmo. A ver que tal se me va dando.
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Te he leído, gran amigo :P
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