jueves, 21 de abril de 2016
La atracción es interacción
Hoy me he levantado con esta idea en la cabeza. Con eso y con "it's a beautiful day" de Queen. Pensaba en como, lo que más atrae siempre, es la risa. Las experiencias compartidas. Las historias. Atrae el sentido del humor, la capacidad para maravillarse, la complicidad. Atrae sentirse cómodo, ser uno mismo, poder desarrollarse. Atrae el hablar y asomarse un poco al mundo del otro, hasta que poco a poco de esa complicidad va surgiendo una historia común, casi sin darse cuenta.
¿Y de donde surge esa interacción? De un lenguaje común y de unos valores. Pensaba en cuantas chicas he conocido aprendiendo idiomas, y como en algunos casos de ahí ha surgido algo. ¿Y por qué? Porque el idioma es una herramienta de comunicación, pero la persona que intenta aprender otro idioma ya va predispuesta a comunicarse. Quiere herramientas para decir, para oír, para mezclarse. Eso no tiene nada que ver con un interés romántico porque... ¿por qué todo tiene que tener un interés romántico? Decía Antonio Gala que el amor es "una amistad con momentos eróticos". Una frase que aparece bastante en mi vida últimamente. En mi simplicidad compleja, no entiendo una relación que no pase por una amistad. No comprendo a esa gente que tiene relaciones tormentosas, desagradables, hostiles. ¿No es la vida ya suficientemente dura? ¿Por qué ofrecernos voluntariamente al holocausto?
La vida debe ser disfrutada. Y se disfruta desde el equilibrio, desde la satisfacción. Eliminando frustraciones, eliminando presiones gratuitas. Dejando que todo fluya. Y fluye cuando esa interacción, ese dialogo, surge espontáneamente. Una conversación que dura meses, aunque se interrumpa durante semanas, es amor. ¿Qué no lo llamamos así? ¿Qué más da? Las palabras tienen el poder que nosotros elegimos darles. Cuando confundimos el contenido con el continente, entonces empezamos a perdernos. Una etiqueta no nos define sino que, por el contrario, somos nosotros quienes definimos las etiquetas.
Eso sí, no podemos olvidar el poder del lenguaje. El otro día me explicaba un compañero lo que cambia la vida cuando dejas de usar "pero". La misma historia cambia completamente según el enfoque que le des. Hay una cita muy buena de Gandhi, sobre vigilar tus pensamientos que se convierten en tus hechos que se convierten en tus hábitos que se convierten en tu vida. O algo parecido. El mensaje final es que, si queremos ser felices, tenemos que realizar un esfuerzo consciente para ser felices. Ese esfuerzo surge del análisis del entorno y de reconocer cuando, obviamente, estamos intentando escalar una montaña imposible. Hay que saber distinguir entre la voluntad de victoria, la incapacidad para rendirse... y el orgullo gratuito. Cuando no somos objetivos y realizamos un análisis de la situación, sino que nos empeñamos en querer ver lo que no existe.
Ese es un defecto cultural nuestro. Insistimos en pensar con el corazón, en imponer nuestros deseos a la realidad objetiva de nuestro entorno. No funciona así. Necesitamos imaginación para crear, pero debemos reconocer cuando esa imaginación nos ciega.
Me he enredado. Seguiré en otro momento. Ya casi fin de semana. ¡Vamos!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario