viernes, 29 de abril de 2016

Juguetes rotos


Hoy he leido una carta de una tal Tanja Brohm o algo así, una ex-prostituta danesa. La carta se ha convertido en viral por internet y es brutal. Os la recomiendo a todos.
Leyendola, me he acordado de una antigua colega. De como se puede morir de exito, de como la interpretación de la sexualidad como una lucha por el dominio, desde una edad muy temprana, puede provocar lesiones emocionales terribles. Es un tema curioso. Yo no soy psicologo patologico y, sinceramente, no tengo interes en asomarme a los infiernos personales de nadie. Pero leyendo la carta identifico rasgos de una persona a la que conocí y que fue muy importante para mí, pero que se enterró en una vida que la mutilaba. Y eligió seguir ahí porque... porque al menos se sentía justificada. Siempre hay una excusa. El dinero, la mejora de la autoestima, el intento de hacer algo bueno para el mundo... no funciona. Cuando pasas el suficiente tiempo con monstruos, llega un momento en que tu mismo empiezas a ser uno de ellos.
Y ahora es un juguete roto. En el proceso me ha hecho mucho daño, pero al día siguiente la perdoné. ¿Qué le voy a hacer? No soy un santo. Debo ser un poco idiota. Pero, si algo me ha enseñado la vida, es que guardar odio durante mucho tiempo solo me hace daño a mí. No ayuda. Ojalá ella aprenda. Ojalá ella tenga suerte y, al igual que la señorita (o señora) Tanja, encuentre una vida que la haga feliz, encuentre un sentido y una misión.
No me siento culpable. Ella me señaló con el dedo y me acusó de un camino que había empezado ella misma, muchos meses y años antes de conocerme. Y que continuó intensamente después de que yo saliera. Aún así, sin sentirme culpable, me gustaría que estuviera bien. Es una persona que me ayudó mucho, a su estilo. Ojalá algún día vuelva a sonreír como lo hacía en esas viejas fotos que aún tengo guardadas por algún lado. Ojalá vuelva a abrazar como lo hizo aquel día en Vigo.
Que pena. Cuanto daño gratuito, por un exceso de exito, por la perdida de perspectiva. El sexo no es un fin. El sexo es una herramienta. Y cuando confundimos los terminos... entonces pasa lo que la carta esa dice. Se rompe. La gente se rompe. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario