sábado, 29 de junio de 2013
La novela es conflicto
Ese es uno de los factores fundamentales en mi vida. Hoy decía Migue, con todo el arte, que yo soy masoquista. No es exactamente eso como que mi vida es una novela y yo necesito que exista un factor de desafio a superar, porque si no me apago como una llama sin oxigeno.
miércoles, 26 de junio de 2013
A little time
Este es el título de una canción de Helloween que me gusta bastante. ¿Y por qué digo esto ahora? Porque estaba pensando que, si ayer comenté que un poco de amor es mejor que nada, una historia breve es mejor que nada. Muchas veces evitamos comprometernos en algo porque pensamos que no seremos capaces de llevarlo "hasta el final". ¿Y cuando es el final? Si algo me ha enseñado la vida es que el tiempo presente es aquí y ahora. Hoy precisamente he recibido un mensaje de un amigo al que decía sorprenderle mi capacidad para no preocuparme por el futuro. Que es un arma de doble filo, porque necesitamos de la ambición como necesitamos de la calma.
Pero, ¿sabéis qué? Estoy aprendiendo a encontrarme comodo con mi bajo nivel de exigencia. Hace unos años me preocupaba eso. ¿Como puedo vivir al día? ¿Qué soy, el fantasma de Ale? Bueno, existen fantasmas mucho peor conservados que yo.
Otra cosa sobre la que quería dedicar un momento de reflexión. Estoy acordandome de alguien y pensando que, a veces, una historia a medias es mejor que nada. Por lo que aprendemos a través de esa persona. No creo que sea tanto utilizarlas como descubrir lo que son y como eso reacciona con nosotros. A veces la vida pone en tu camino gente que tiene ideas o formas de ser que son justo lo que tu necesitas en ese momento. Solo tienes que tener la mente abierta y tomar lo que la vida te regala, sin prejuicios. En mi caso, estoy aprendiendo a pasar-de-todo-ismo de una persona muy especial a la que echaré de menos. Pero tal y como viene se va, y quizás vuelva. Lo importante es disfrutar sin preocuparse demasiado del futuro.
Y ahí lo dejo. Ya lo arreglaré en otro momento, que hoy estoy espesito. Un saludo !
martes, 25 de junio de 2013
Amar más
Hola buenas. Estoy todo destruido tras una guardia muerto de frío y luego ir a Parga a tirar. La alergia, el frío, el hambre y el sueño no estimulan precisamente mi creatividad y mi humanidad, pero esta noche antes de irme a dormir en el punto nocturno se me ocurrió lo siguiente.
La gente vive con miedo a amar. Confunde querer con poseer, conseguir con comprar. Y usamos eufemismos por miedo a vivir con mayusculas.
Todo esto vino porque soñé que me iba a Bulgaria con el Luichi y hablabamos de una colega. Y le decía "you can't but love her". Y pensaba que no sabría decir lo mismo en español. ¿No puedes evitar amarla? Suena ridículo. Pero el amor es una palabra que existe, aunque no la usamos. ¿Y por qué no la usamos? Por lo que decía antes, porque tenemos miedo a amar. Una discusión que he tenido en diversas ocasiones con diferentes chicas es si puedes amar a varias personas a la vez. Claro. ¿Puedes amar diferentes paisajes? Yo amo el verde infinito de Galicia y amo el azul salado de Cádiz. Y los amo a la vez y por separado, porque no puedo estar en dos sitios a la vez y disfruto del tiempo presente.
Intento no pedirle demasiado a la vida. ¿Por qué? Porque pienso que la vida es como yo. A mi si me pides demasiado me estreso, así que mejor vamos poquito a poco. Y la vida suele responder bastante bien. Tengo amigos maravillosos a los que quiero y me quieren. Tengo un trabajo que me gusta. E incluso a veces brilla el sol. Mañana hará tres años de la muerte de mi hermano y, aunque mi situación es critica y muchas veces me siento destruido, reconozco que objetivamente estoy en pie y peleando. Perfeccionandome. Aprendiendo a estar solo, aprendiendo a estar triste, aprendiendo a estar perdido. Aprendiendo a ser serio, a ser intransigente, a disfrutar del silencio. Aprendiendo a no ser, para ser, y recordando que el amor está ahí. Que no debe ser escondido ni racionado, porque todo lo que damos vuelve a nosotros y que no basta con aparentar, sino que hay que ser, aunque muchas veces la gente se queda en la superficie y con eso les basta. Pero en general, mi mensaje para este verano es el siguiente. No temáis amar, ni abrazar, ni querer. Si alguien se lastima porque lo abraceis o le sonríais y se hace ilusiones... creedme, aprenderá a no hacerselas más. Pero siempre es mejor pasar nauseas por haber comido demasiado que pasar hambre. Cuidaros. Un abrazo cansado
viernes, 21 de junio de 2013
Actitud y respeto
Es curioso. Esta semana estoy de Jecotar, como ya he dicho antes, y hace un par de días un compañero me comentó "diles tu esto, que a ti te respetan". No me lo pensé y le contesté en automatico "si me respetan, es porque no hablo a menos que esté obligado a hacerlo. "
O dicho de otra manera, mi actitud es la que les obliga a respetarme. El intenso respeto que les muestro. Como dije ayer, la fé consiste en creer que algo es posible y que debe serlo, sin dudas. Alguna vez he dicho que la vida es como montar en bicicleta: si dudas, te caes. Por eso la seguridad y la certeza deben tender a ser absolutas, aunque en la vida los absolutos no existen.
Yo soy como soy. Obtengo respeto porque me comprometo, porque no exijo nada que no esté dispuesto a hacer yo antes, porque trato a la gente como me gustaria que me trataran (tanto para lo bueno como para lo malo), porque no espero nada y porque creo que la gente viene al trabajo a trabajar y que le gusta hacerlo bien. Dicho de otra manera, yo obtengo respeto por mi forma de ser y hacer las cosas. Porque me respeto mucho a mi mismo.
Eso tiene un lado malo, claro. Tengo una muñeca que me va a dar por saco toda mi vida porque no podía quedarme en el barco viendo como los demás trabajaban mientras yo llevaba una muñequera. Lo paso muy mal porque me exijo muchisimo. Como dice Sabino, tengo que modular. Pero lo que obtengo a cambio creo que compensa, en el sentido de que no tengo dudas de que lo doy todo. Si fallo, no será por falta de esfuerzo y voluntad. Y eso es lo que quería deciros. Que si queréis, podéis. Hace falta quererse y respetarse y obligar al mundo a quererte y a respetarte, pero al final lo consigues.
Voy tirando para clase. Portaros mal
jueves, 20 de junio de 2013
Corre con la manada II
Hoy ha sido uno de esos días en que uno se vé que algo no puede, no puede... y va y lo hace. Hoy ha sido uno de esos días que he tenido miedo y no lo he notado. Además es el penultimo día de una semana que me ha tocado hacer de Jecotar y me he quedado sorprendido con el comportamiento de mis compañeros. Parece que cuando quieren, saben estar y hacer las cosas bien. Y que si les aprietas el botón del orgullo, muchos de ellos responden.
¿Y en qué pienso cuando hay un día así? Pues normalmente no pienso en mi mismo. No lo he hecho tan bien como para estar orgulloso de mi mismo. Pienso en esa gente que me apoya y me comprende. En esa gente que está y sabe estar. Precisamente me estaba acordando de mi psicologa, con la que hace meses que no hablo pero a la que sigo llevando muy presente. En Luis, en Vicen, en Deivid, en Araujo, en Igor, en Paquito, en Nama. Que demonios, en Victor. Quizás no son aquellos con los que quedo siempre, pero sí son aquellos que sé que, cuando los necesiten, estarán. Son mi manada. Son gente que sabe cuidar de si misma, con sus historias y sus problemas. Son gente que cumplen todo el decalogo de mandamientos de lo que te hace ser un buen tío.
Ojo, que también hay buenas tías. Y de hecho hay una que puede serlo que la tengo bastante cerca todos los días. Son menos, claro. El "standard de calidad marca Ale" es muy alto y más natural a tíos que a tías, por nuestra educación y nuestro carácter. Pero las que hay son tan buenas que marcan la diferencia. Tengo una manada grande. A veces es un poco molesto que esté tan distribuida, pero si todos estuvieramos concentrados en el mismo sitio el mundo sería un lugar muy oscuro y gris, así que mejor que nos distribuyamos.
¿Y qué pinto yo en toda esa historia? Bueno, si son mi manada será porque yo también soy uno de ellos. Es lo que me enseñó mi hermano y posteriormente vi en Eli. El poder de la fé. Cuando tu crees que las cosas pueden hacerse mejor con tanta fuerza que no permites hueco a pensar de otra manera, las cosas terminan saliendo bien. O como si salieran. Es una cuestión de impulso, de personalidad, de confianza.
Durante demasiado tiempo he renunciado a mi alfalidad. Estoy comodo confundiendome con la masa. Pero hay ocasiones en que uno tiene que dar un paso al frente y recordarle al mundo que, oye, que yo no soy como vosotros. Que soy extraño, que soy distinto. Que soy sencillo en cosas que para otra gente son complicadas y soy complicado en cosas que para otras personas son sencillas. Que ser yo no es fácil, ni tiene porqué serlo.
¿Y sabéis qué? Que me alegro de que no me entendais. De que no os guste. Ahora estoy un poco rebotado con el mundo porque hoy no es mi dia. Voy de guantazo en guantazo. Pero en el fondo sé que tengo razón, con esa fé de la que hablaba antes. ¿Quién persevera triunfa? A veces. Otras veces hay que saber ceder. Hay que saber ser como el bambú, que se dobla en vez de partirse.Y aunque esta tierra oscura no sea rica en historias ni chicas, eso no quita que, con suerte, incluyamos a algunos afortunados en la manada y más adelante, cuando esto solo sea un recuerdo a olvidar, corramos juntos. Porque la felicidad es ser consecuente, como decía la adolescente, y para ser consecuente uno tiene que saber el suelo que pisa y lo que quiere, además de reconocer las caras de aquellos que tiene a su alrededor.
P.D: Quiero darle las gracias a una colega muy especial por demostrarme que no necesito tanta literatura en mi vida. Que me gusta y la quiero, sí, pero que sin ella también puedo vivir. Gracías por hacer mis emociones más sencillas y, de esa forma, más faciles de entender. Y gracías a un amigo, el unico que tengo aquí en el norte, por escucharme y por estar siempre. Al menos no tenemos que preocuparnos del fuego.
miércoles, 19 de junio de 2013
Un detalle sobre la mitologia
El otro día tuve la mala suerte de emplear la palabra equivocada delante de uno de esos delanteros centros verbales, asesinos, que no perdonan ni una y en cuanto le das medio centimetro te ha colado tres goles. El contexto era referente a la cultura aborigen canaria y para referirme a ella empleé la palabra "mitologico". Mi compañero aprovechó la jugada para colarme un gol y decirme que yo había dado por hecho que la cultura aborigen no existía.
Pero, lo que son las cosas, tras semanas defendiendome cual gato panza arriba, y ahora caigo en que lo que dije tampoco estaba tan equivocado. Al fin y al cabo, mitologico no solo se refiere a cosas que no tuvieron lugar. También se refiere a cosas que, a pesar de tener lugar, han visto modificado su sentido por la presión del ideario colectivo o el impulso narrativo. Yo no discuto que existiera una cultura aborigen canaria. Lo que discuto, y discutiré siempre, es hasta que punto la visión que tenemos de ella no está modificada por el romanticismo y todo el daño que las idealizaciones de esa epoca ha hecho al ideario colectivo.
Voy a poner un ejemplo que no ofende a nadie -porque en esto de sensibilidades nacionales, la gente suele reaccionar casi como si le tocaran la cartera-. La imagen del caballero medieval. El romanticismo creó una imagen del codigo de honor romance que ha hecho un daño terrible hasta nuestros días. Esos caballeros que dibujo la literatura, sobre todo anglosajona y germanica, galantes y educados, todo honor y formas... esos no existieron nunca. El codigo caballeresco, como el bushido, como los diez mandamientos o como lo que te enseñan sobre recursos humanos, es más una declaración de intenciones y un "ojalá fuera así" que una realidad. Que ojo, no digo que no existieran samurais o caballeros medievales como nos pintan las historias. Pero la realidad siempre ha sido mucho más pragmatica, mucho más cruda, mucho más... "sucia" por así decirla. A un guerrero se le paga por matar, mucho y bien. Posteriormente ya se planteará el como. Y la interpretación posterior que se ha hecho siempre a hechos tales ha obedecido mucho más a criterios esteticos, artísticos o, maldita sea, politicos de la epoca que a realidades contrastadas.
Vuelvo al tema de la mitologia. En el romanticismo, mitad del siglo xix, tras el fracaso del impulso imperial de Napoleón, ultimo coletazo de la revolución francesa y su intención universalista, asistimos a la declaración de cientos de estados, naciones y pueblos que quieren independizarse de los imperios. Uno de los principales medios para conseguir esto es el emocional, para lo que se vale de una serie de referencias a un pasado grandioso -esto es una constante en la historia: tras el fracaso para construir un futuro mejor, se vuelve al vista al pasado y viceversa- que los ciudadanos harán propio. Ya no hablamos de nuestra ideologia -somos revolucionarios o realistas- sino de nuestra identidad nacional, que será la trinchera desde la que nos defenderemos.
¿Les suena de algo? El fin de las ideologias tuvo lugar hace unos veinte años y ahora se están construyendo realidades nacionales a toda velocidad. Volvemos a la construcción desde la diferencia y para ello recurrimos a un pasado glorioso, al parecer ajenos a que entonces, como ahora, hay una clase que dirige y una clase dirigente. Y que entre ser de raza ... y llamarse ... y ser de raza ...x y llamarse ...x la diferencia no significa que no vayas a pagar la letra del piso, del coche, llevar a tus hijos al colegio o aguantar a un jefe que no te gusta. Pero curiosamente la gente es ajena a eso y creo que aquí entra el contenido mitologico. Parece que cualquier tiempo pasado fue mejor y la gente se lo cree.
Por eso considero mitologia la forma de vivir en primera persona hechos historicos no demostrados, como justificación para evadir una realidad personal que no nos gusta. Y porque considero que la globalización está ahí y que la realidad del ser humano debe tender a confluir, mezclarse, enriquecerse, en lugar a diferenciarse. Si vivimos en la revolución de las comunicaciones, aprovechemos esta oportunidad para crear un ser humano global. ¿Acaso eso acabará con las diferencias? Claro que no. Yo soy distinto de mi hermana. ¿Como no voy a ser distinto de un chino? Pero esas diferencias no deben separarnos, al igual que no debemos forzarlas artificialmente. La ley que ha sacado el parlamento ruso para prohibir los anglicismos, el arrinconamiento de los nombres clasicos para sustituirlos con inventos para reclamar una identidad en base a la diferencia... todo esto son atrasos y pasos hacia atrás fruto del miedo y nos llevan a una realidad donde cada uno vive en una isla, eso sí, SU isla. Y yo me niego a aceptar eso.
dificultades y ruido
Estoy leyendo un libro de reflexiones militares y he encontrado una frase que me ha llamado muchisimo la atención: "es más de hombres callar las dificultades que exagerarlas". Interesante. Sobre todo porque es un contraste con aquello a lo que asisto diariamente en mi entorno y por fin le pongo nombre, cara y forma al enemigo. El problema que le veo es ese. En un entorno que fomenta profundamente el rol masculino y los aspectos claramente "solidos" de nuestra personalidad, el constante lloriqueo es un contrasentido. Es una negación de la realidad. Porque si de algo se compone la vida es de dificultades y en nuestra forma de superarlas se define nuestro carácter.
Me cuesta concentrarme. En mi entorno hay demasiado ruido, demasiadas ideas absurdas, demasiada incapacidad para la reflexión, el silencio, el esfuerzo. Todo se consigue mediante el ruido, mediante la apariencia, mediante la negociación. Decía el otro día Román que le sorprende como, en clase de piragüismo, los niños pequeños le discuten todo, cuando a él no se le habría ocurrido discutirle a un profesor o a alguien mayor en la vida. ¿Es un cambio de los tiempos? Probablemente. Pero no funciona. El problema de la excesiva democratización es que la realidad no es democratica. El mundo animal, el mundo social, no deja de ser agresivo y duro. Tu comes o no comes. No "llevas a cabo un compromiso alimenticio en el que todos somos felices y yuhu". Por eso en una situación complicada, en un conflicto, en un momento de cara o cruz, uno no puede querer salirse con la suya negociando. Ese es el problema de los sistemas educativos autogestionados y de todas esas ideas maravillosas de la psicopedagogia, que luego vienen los godos y el sistema implosiona.
Volviendo al tema de la reflexión, me gusta que se ponga el acento sobre la cuestión clara. Actitud. Dado que uno de los principales conflictos de nuestra existencia es la diferencia entre percepción y realidad (tema central de la trilogia Matrix, por cierto), me gusta que se aclare dicho misterio en este caso. El nuestro es un trabajo netamente masculino en su concepción y, desde un punto de vista masculino, es fácil asumir compromisos y soluciones. Servicio. Antes estuve reflexionando sobre como la misoginia surge en mi vida en la adolescencia, curiosamente con el cambio de rol entre lider y protagonista de mi grupo de amigos a un papel mucho más oscuro y sombrio por mis problemas emocionales y por mi incapacidad para combatir a las hormonas (aun en tercera persona, yo tardé bastante en verme dominado por impulsos inconfesables). Y que ahora, que me veo afrontando otro cambio de rol y otro cambio de ciclo, la misoginia resurge para ser evaluada desde una nueva optica. El problema ahora mismo no son las mujeres. El problema ahora mismo son el entorno y su adaptación a él, y mi mercurialismo y la necesidad de afirmar mi personalidad y no permitir que sea modificada por influencias externas.
Al fin y al cabo, el problema en ultimo caso es mío. Un problema de identidad y definición, confianza y seguridad. Un problema de afirmación.
martes, 18 de junio de 2013
Corre con la manada
Una de las grandes lecciones que he aprendido este año, o que estoy en proceso de aprender, es a estar solo. El problema con este tipo de lecciones es que provocan adicción y se pierde el concepto de causa y efecto, de modo que paso de "estoy solo porque no tengo nada que hacer" a "no busco nada que hacer porque solo me va bien". Y tampoco es eso. Las cosas cogen su propio impulso y es muy difícil pararlas, pero ni la necesidad vampirica de gente y actividad para anestesiar tus sentidos y dejar de escuchar tus deseos es buena, ni el silencio absoluto en cuyo eco escuchas tus pisadas es bueno. El tema es que hay que saber cuando correr con la manada y cuando perderte solo por las montañas. Y tener muy claro quién es tu manada y quién no.
Estaba pensando en eso antes mientras pintaba miniaturas. Yo tenía una colega que no va a ser más una colega. ¿Por qué? Porque en su momento yo me planté y quise largarme y le dio igual. Mi primo, que es un hombre sabio ahí donde lo ves, me dijo el otro día que minimo una vez al mes voy a tener el impulso de pegarle fuego a todo y salir escopeteado. Según parece es algo normal en este tipo de estudios y en este tipo de sitios. Y citando otra vez, cantaban Soziedad Alkoholica que en la cama o en la carcel los que van a visitarte son amigos de verdad. Si a un problema tuyo alguien responde con "tu sabrás lo que tienes que hacer", lo más probable es que a esa persona no le intereses lo más minimo. Así que, ¿por qué perder el tiempo? Cualquiera que te conoce un poco sabrá valorarte. Escuchate a ti mismo. Siempre lo supiste, ¿verdad? Entonces, ¿por qué perder el tiempo engañandote? Quierete a ti mismo y recuerda que, tu manada, está compuesta de aquellos a los que permites correr contigo y que te permiten correr con ellos. Y los que no, fuera.
Evolución y evaluación
Estos días vengo psicoanalizandome y observando el avance en los ultimos tiempos. Hace algunos meses me planteé centrarme y madurar, alcanzando una forma de vida y una... actitud, que me permitiera optar a tener a una persona como ella en mi vida. En ese sentido creo que he avanzado mucho. Ya no me siento intimidado por la forma en que aborda las partes más ocultas de mi personalidad. Tengo la impresión de haber descubierto mucho de mi mismo en este tiempo y haber aceptado buena parte de esas cosas. Como esperaba, temía y agradezco, el trato con ella me ha abierto muchas puertas de mi interior y me ha... por así decirlo, "inoculado", un virus de sentido común que buena falta me hacía. Al fin y al cabo, no soy para tanto.
Curiosamente ayer me dijo algo que me dejó cavilando. Me dijo que se pensaba demasiado las cosas y yo me fijé en algo curioso. Yo lo unico que me pienso demasiado es con las chicas. Y curiosamente, las veces que me ha salido mejor la jugada ha sido cuando no lo he pensado. Cuando he hecho las cosas sin darle importancia y que fuera lo que Dios quisiera. Pero generalmente me lo pienso demasiado, dudo, temo, y termino estrellandome una y otra vez. No sé si porque es algo tan contrario a mi naturaleza o porque, en general, no es buena idea tomarse las cosas demasiado en serio. Creo que más bien va a ser lo primero. Al fin y al cabo, como decía la adolescente, la felicidad consiste en ser consecuente y asumir la particular forma de ser de uno mismo, desarrollarla y avanzar en la aplicación de nuestro carácter. Podemos matizar determinados valores, adaptarnos a nuestras circunstancias... pero cuando esa adaptación consiste en negar nuestra propia esencia, estamos condenados a estrellarnos una y otra vez.
Otra cosa interesante que he escuchado hoy. ¿Por qué será que doy miedo? Viene de una persona a la que respeto mucho. Pero es que a mi me pasa lo mismo. Mi forma de ser, seria y reservada, distante, hace que la gente tienda a tenerme mucho más cuidado del que me tengo yo mismo. Supongo que por eso a veces ando con las garras escondidas, para evitarme situaciones incomodas. Aunque a veces también es cierto que disfruto mucho de esa sensación. De ser alguien con quién la gente no juega, porque a saber por donde voy a salir. Supongo que es parte de la atracción del poder, si es que algo así existe en mi. Pero no deja de referirse a lo que comentabamos hoy Angel y yo, como hay gente a la que se le da muy bien aparentar cosas y gente a la que se le da muy bien ser cosas. Y algunos que ni uno ni lo otro.
En cambio, hay algo que me tiene cavilando un poco y no me acaba de convencer. Mi faceta militar es un aspecto de mi forma de ser que parece gustarle a determinadas chicas. Ya lo vi antes, cuando hacía el curso de marinero. ¿Por qué? Porque mi faceta militar es una faceta de certezas, de hechos. Es una faceta intransigente, agresiva, de blancos y negros. Mi faceta militar es una faceta profundamente masculina, de acuerdo a esa división de aspectos solidos y liquidos que el taoismo nos parecía indicar. A mi, en cambio, me resulta muy desagradable y me provoca una gran tensión. Porque a mi me gusta jugar a confundir, me gusta esconderme en las sombras, me gusta mezclar facetas masculinas y femeninas y diluirme. Obviamente las chicas que se relacionan con militares lo hacen buscando unas determinadas conductas y actitudes y les gusta que dichas espectativas se vean satisfechas, pero yo me siento falso, me siento... poco yo, cuando cargo tanto peso sobre una sola de mis facetas en lugar de explotar el armario entero de mascaras que tengo preparado para cada ocasión. Bueno. En la duda entre percepción y realidad, en la mayoria de ocasiones gana la primera ante la segunda. Así que, ¿quién soy yo para discutirlo? Al fin y al cabo, la vida contiene tantas partes de soledad, tristeza, dolor y angustia que, para algo bueno que te da, no puedes ponerte quisquilloso. Disfruta del sol cuando salga y de la lluvia cuando caiga. Ya tendrás tiempo de lamentarte más adelante.
¿Conclusión? Ah demonios, que queríais una conclusión? Pues que, como diría Angel, molo moito. Y que acabada la voragine de examenes y a falta de todo lo que nos quieran echar encima hasta el mes que viene -que hasta el rabo todo es toro-, estoy contento de como estoy evolucionando. De como afronto lo que me viene encima, de como cuido de mi mismo, de como miro el mundo. Y aunque pierdo mucho de mi por el camino, sé que lo que me estoy dejando está guardado a buen recaudo para ir a recogerl más tarde. Sigo en pie, y a estas alturas del negocio seguir en pie es casi tan bueno como vencer. Un abrazo y cuidarse, personajes.
sábado, 15 de junio de 2013
Al cesar lo que es del cesar
De acuerdo. Oscuridad y desesperación y buah buah buah, emo emo. Pero una cosa no quita la otra. Hoy he estado con los chavales de esgrima y me he reido mucho. Joey es un amigo que siempre está ahí. Y si bien camino por el valle de las sombras, no estoy solo del todo ni puedo decir que no he conocido a nadie. ¿Que comparada con mi vida habitual esto es un paso atrás terrible? Pues sí. Pero incluso en el más terrible desierto crecen flores. O algo. Así que vamos a dar gracias por las cositas buenas y a seguir anestesiandonos con musica, frikadas y trabajo. Ya queda menos.
jueves, 13 de junio de 2013
El problema de hablar
Es que a veces la gente escucha lo que quiere oir. Y eso es inevitable. Tu puedes tener el mensaje clarisimo, puedes emitirlo con un sonido meridiano... pero de repente te encuentras con que todo Dios sabe más que tu y entiende mejor lo que querías decir que tu mismo. Lo cual es un poco molesto porque tu intentas extender el mal por el mundo y, claro, sugieres a la gente que no se corte, que no ponga excusas, que se desarolle al maximo de su potencial. Algo que curiosamente ha sido tildado de satanismo en algunos ambientes, pero ¿qué más da? Los nombres son etiquetas, que tienen sentido solo para aquellos que saben leerlas.
Pues volviendo al tema de la comunicación, a veces me frustra terriblemente. Porque a mi me encanta ser travieso, me encanta extender el mal. Me encanta enseñarle un barril de dinamita a alguien y un mechero y decirle "why not?". Porque realmente a la gente le encanta eso así que, ¿por qué no darles lo que quieren?
Yo estoy bien como estoy. Tranquilo. Disfrutando de la vida a mi estilo y manera. Y a veces, cuando me exaspero de esta manera, decido no decir nada. Coger mis libros e ir a mi aire. Que es la mejor manera de evitarme determinados problemas. Porque, al igual que hay un momento para pegarle fuego a la dinamita, hay que saber apartarse antes de que te estalle en la cara. Pero algunos somos idiotas y no aprendemos.
Ser un pecio a la deriva
Y como encuentras amor y cariño donde menos te lo esperas. Como surge, evitando la falsa modestia. No diré que no me lo merezco. Pero me sorprende, porque encuentro algo que es muy poco común, y que en mi entorno consigo que lo sea.
Ayer recibí una invitación al aniversario del hostel. Demonios como me gustaría. No puedo porque estoy aquí y tengo mi vida en pausa y lo asumo. Ya no me provoca frustración el rechazo. Aún así me alegro del cariño y del ambiente. De esa sensación de "ser parte de la manada". Una manada disociada y disfuncional, como yo. Un sitio donde ser yo mismo.
Seguiré luego.
miércoles, 12 de junio de 2013
Tu reacción ante la grandeza
Hola buenas noches. Andaba dandole vueltas a un tema curioso que quise comentar esta mañana con alguien y al final no pude. El tema es el siguiente, ¿Como reaccionamos ante quién nos demuestra obviamente su superioridad? O no ya superioridad, sino grandeza. Aquella gente que conocemos que, oye, es una maquina. Y me parece de maravilla.
Parto de la base de que la pregunta principal es como son con respecto a nosotros. Y al compararnos con nosotros, obviamente el factor fundamental es nosotros mismos. Por tanto, usando una propiedad asociativa bastante inquietante, podemos decir que se puede adivinar cosas sobre nuestra percepción de nosotros mismos -el ego-, de acuerdo a nuestra reacción ante esos fenomenos de la naturaleza, esa gente que conocemos que "juega en otra liga".
Estoy pensando concretamente en un par de colegas míos, marginados precisamente por ello. ¿Y por qué marginados? Bueno, la envidia es un sentimiento muy humano. A mi me parece un sentimiento de personas pequeñas, pero voy a ir más allá. La envidia es un sentimiento de personas que no se quieren lo suficiente a si mismos y les molesta que haya gente que les supere. Por tanto, como planteé antes, nuestra reacción no depende solo de nuestra actitud hacia esa persona, sino también de nuestra actitud hacía nosotros mismos.
¿Veis por donde voy? Vale. Al igual que tenemos una reacción posible en la envidia, otra reacción interesante es la negación. El ser humano en ocasiones, cuando no quiere asumir algo, niega su existencia o lo excusa. Nos pasa a todos, a mi el primero. De eso tuve un ejemplo esta semana cuando, ante los piropos a la profesionalidad de una persona, alguien comentó "es que tiene más tiempo libre". Volviendo al considerar la envidia un sentimiento de personas pequeñas, considero que la gestión del tiempo probablemente sea la más importante habilidad que un adulto occidental puede desarrollar. Porque, como ya he dicho algunas veces, se obtiene más provecho estudiando media hora concentrado y motivado que estudiando cinco sin ningún tipo de impulso. Así pues, dado que la mayor parte de nuestra felicidad y productividad depende de nuestra capacidad para motivarnos y para aprovechar el tiempo, no podemos hablar del tiempo como un factor cuantitativo sino como un factor cualitativo. Y para mi el "tiene más tiempo libre" no significa nada, porque si no eres capaz de aprovechar tu tiempo da igual cuantas horas tengas.
Así pues, para concluir que me enrolló, diré que una de esas cosas que identifican a una persona sana emocionalmente es su capacidad para alegrarse honestamente de los logros de los demás. Para ver que te pasa al lado y sentirte satisfecho con él, como reflejo de tu satisfacción por ti mismo. La competitividad, tanto con uno mismo como con el entorno, es algo saludable, siempre y cuando sepas modularla. Todos necesitamos un puntito de agresividad, porque somos animales y necesitamos defendernos, pero cuando empezamos a morder los cojines quizás sea el momento de plantearse una forma positiva de manejar esa agresividad. Aún así, como digo siempre, hay una personalidad superficial que es configurable y una personalidad profunda que es muy difícil de tocar y necesita factores criticos y mucho tiempo para modificarse. En mi caso, el aislarme del entorno me va a resultar practicamente imposible por mi curiosidad. Pero dado que no pueden existir virtudes sin defectos, vamos a intentar "cabalgar esa ola". Que esa es la idea. No convertirnos en criaturas perfectas, sino asumir que nuestros defectos nos complementan y nos dan profundidad, haciendonos más ricos, variados e interesantes de lo que seriamos sin ellos y disfrutandolos.
Un saludo. Portaros mal y animo.
Parto de la base de que la pregunta principal es como son con respecto a nosotros. Y al compararnos con nosotros, obviamente el factor fundamental es nosotros mismos. Por tanto, usando una propiedad asociativa bastante inquietante, podemos decir que se puede adivinar cosas sobre nuestra percepción de nosotros mismos -el ego-, de acuerdo a nuestra reacción ante esos fenomenos de la naturaleza, esa gente que conocemos que "juega en otra liga".
Estoy pensando concretamente en un par de colegas míos, marginados precisamente por ello. ¿Y por qué marginados? Bueno, la envidia es un sentimiento muy humano. A mi me parece un sentimiento de personas pequeñas, pero voy a ir más allá. La envidia es un sentimiento de personas que no se quieren lo suficiente a si mismos y les molesta que haya gente que les supere. Por tanto, como planteé antes, nuestra reacción no depende solo de nuestra actitud hacia esa persona, sino también de nuestra actitud hacía nosotros mismos.
¿Veis por donde voy? Vale. Al igual que tenemos una reacción posible en la envidia, otra reacción interesante es la negación. El ser humano en ocasiones, cuando no quiere asumir algo, niega su existencia o lo excusa. Nos pasa a todos, a mi el primero. De eso tuve un ejemplo esta semana cuando, ante los piropos a la profesionalidad de una persona, alguien comentó "es que tiene más tiempo libre". Volviendo al considerar la envidia un sentimiento de personas pequeñas, considero que la gestión del tiempo probablemente sea la más importante habilidad que un adulto occidental puede desarrollar. Porque, como ya he dicho algunas veces, se obtiene más provecho estudiando media hora concentrado y motivado que estudiando cinco sin ningún tipo de impulso. Así pues, dado que la mayor parte de nuestra felicidad y productividad depende de nuestra capacidad para motivarnos y para aprovechar el tiempo, no podemos hablar del tiempo como un factor cuantitativo sino como un factor cualitativo. Y para mi el "tiene más tiempo libre" no significa nada, porque si no eres capaz de aprovechar tu tiempo da igual cuantas horas tengas.
Así pues, para concluir que me enrolló, diré que una de esas cosas que identifican a una persona sana emocionalmente es su capacidad para alegrarse honestamente de los logros de los demás. Para ver que te pasa al lado y sentirte satisfecho con él, como reflejo de tu satisfacción por ti mismo. La competitividad, tanto con uno mismo como con el entorno, es algo saludable, siempre y cuando sepas modularla. Todos necesitamos un puntito de agresividad, porque somos animales y necesitamos defendernos, pero cuando empezamos a morder los cojines quizás sea el momento de plantearse una forma positiva de manejar esa agresividad. Aún así, como digo siempre, hay una personalidad superficial que es configurable y una personalidad profunda que es muy difícil de tocar y necesita factores criticos y mucho tiempo para modificarse. En mi caso, el aislarme del entorno me va a resultar practicamente imposible por mi curiosidad. Pero dado que no pueden existir virtudes sin defectos, vamos a intentar "cabalgar esa ola". Que esa es la idea. No convertirnos en criaturas perfectas, sino asumir que nuestros defectos nos complementan y nos dan profundidad, haciendonos más ricos, variados e interesantes de lo que seriamos sin ellos y disfrutandolos.
Un saludo. Portaros mal y animo.
martes, 11 de junio de 2013
Militares para tiempo de paz
El otro día un colega, el cabo Daniel, me dijo algo muy interesante. Me comentó que, según un tío suyo, existen dos tipos de militares. El militar para tiempo de paz y el militar para tiempo de guerra. El de tiempo de paz es aquel que se preocupa de que el uniforme esté limpio, de que se cumpla el horario a rajatabla, de que se cumplan las formalidades y todo tenga lugar en tiempo y forma... mientras que el militar de tiempo de guerra es aquel que está tirado, borracho la mitad del tiempo, desperdiciando su energia en empresas absurdas y que da esa impresión de estar ausente de todo. Hasta que suenan los clarines y es el primero que está ahí, porque nunca pierde de vista su sentido de la vida, que no es otra cosa que ser el lado humano de un arma.
Bueno, ayer usé este termino para justificar a un compañero mío que, según he escuchado, pasa de todo. Pero es que no es un termino aplicable solamente al entorno militar. Vivimos en una sociedad donde se ha dado tanta importancia a la forma que nos hemos olvidado del contenido. Y donde permitimos que la superficie nos distraiga de lo verdaderamente importante. ¿Qué más da que un escritor sea buena o mala persona? Lo que importa es que escriba buenos libros. Tampoco me interesa que un coche sea bonito, sino eficaz. Entendiendo que existen diferentes visiones del mismo objeto y que cada herramienta tiene una función. Pero en esta epoca de definiciones confusas e identidades difusas, es interesante que mi compañero tenga muy claro lo que él es. Y quizás sea por eso que, un poco a regañadientes, me gusta considerarlo aparte de mi compañero, mi amigo. Porque es un grande. Y quiero que sepas que te lo reconocemos. Yo quizás no sepa mucho de economia, ni de llevar una casa, ni de estetica, ni de nada. Pero años de vivir situaciones complicadas con la familia me han enseñado a quién quiero cerca cuando las cosas se pongan fea. Y ud, d. Angel, es una de esas personas.
La lujuria me visita
No la acabo de perder de vista. Terrible compañera en noches de soledad y largas vigilias inutiles, el ansia, el deseo, el poder. A veces observo tu espalda y me vuelvo loco. Me pierde la forma de tus hombros, la silueta de tu cuello, la curva de tu figura. Me hipnotizan tus manos, tus ojos me hechizan. Y tu sonrisa... esa puñalada de blanco en tu tez morena. ¿De donde sacáis el moreno? Aquí arriba, donde el sol brilla por su ausencia y nunca mejor dicho. Me recuerdas a mi abuelo, ni sé cuantos años de gallegos de ojos estrechos y piel morena, manos asperas y duras, sonrisas que saben a sal. ¿A qué sabrán tus labios? Los observo y me sonrío, pero vuelvo a enterrar la lujuria. Lejos de aquí, lejos de los disfraces, las mascaras, las conversaciones que esconden significados como las capas esconden puñales. Esa escena de Annie Hall, donde Woody Allen y Diane Keaton comentan sobre su afición a la fotografia mientras la sexualidad queda reflejada en voces en off. Tanta tensión y yo reculo. No quiero participar, no quiero vivir, no quiero sentir. Y tu me estremeces de esa forma...
A veces en la noche me visitan mis fantasmas. Miro al techo en la oscuridad y me encuentro con rostros conocidos. Con una diosa de pies descalzos, que deja huellas ensangrentadas cuando se acerca a mi cama, a recorrer con sus manos delgadas las cicatrices que ella misma me hizo en el alma. A mi chica del este, piel palida y ojos que te cortan, mujer gato de uñas afiladas y lengua aún más peligrosa. Siempre he preferido las buenas historias a las buenas mujeres, y así me ha ido. A veces son fantasmas más benevolos. A veces me traen cariño y a veces me traen soledad, a veces me traen pasión y a veces me despierto con hielo en las articulaciones. Vuestros besos ya no me calientan. Tampoco los de los amores que no fueron pero podrían haber sido, ni los de los que serían solo si... ningun solo si te abraza con fuerza y te dice que no te vayas.
Pero siempre te vas. Y al igual que la lujuria viene para quemarme y luego convertirme en cenizas, que se queman sin levantar humo, vosotros también os iréis con el tiempo. Y solo estaré yo. Porque mi cama con una sola almohada me mira acusadora. ¿Y qué pretendes? Nadie que carece de voluntad de victoria puede vencer. Ferrol será la tumba de mi pasión.
En cambio tu eres otra cosa. Como cuando después del impulso animal, la ternura sustituye a la lujuria y te miro con ojos tiernos y comparto palabras que saben a caricias. Estoy en paz en tu silencio, que me abraza comodo. Sin esfuerzos.
Pero quitate. Sal de mi. Todo esto es mentira, todo esto está en mi mente. Tu no me has dado nada ni puedes darmelo. ¿Qué pretendo? ¿Placebos del alma? No gracias. Vivo rodeado de mentiras, no quiero enredarme en otra más. Por eso digo que es mejor no pensar, no sentir, no ser. Y dejar que la proxima oleada de lujuria pase por encima mía como si yo no existiera, aunque los fantasmas vuelvan a visitarme y la almohada me mire acusador. Sobreviviré. Soy demasiado cabezota y demasiado idiota como para rendirme, pero también soy demasiado orgulloso como para mendigar cariño.
Quiero cortocircuitarme
La diferencia de tensión entre un punto y otro es demasiado alto. El voltaje me rompe. No me siento una criatura fisica sino una criatura emocional, dividida entre aspectos terribles. No ser, no saber, no sentir, no pensar. Vivir en una especie de limbo donde solo memorizo y apenas dejo ver pinceladas de mi personalidad, de lo que soy más allá del disfraz.
Me está matando. No puedo sublimar la lujuria. No quiero aislar la melancolia. No sé esconder la cabeza dentro de la gorra y tragarme la rabia, la curiosidad, la frustración, la soledad. No... no me sale dejar de ser yo para ser otra cosa. Y los días pasan como olas sobre mi cabeza y solo quiero dejar de ser para no sufrir, cuando sé que la huida hacia delante no es una solución.
En el fondo, como todos los niños, solo quiero que me quieran. Y en el fondo, como siempre en mi vida, sé que me toca ponerme en pie y pelear, porque nadie lo hará por mi. Pero mola. Porque a veces miro a izquierda y derecha y veo gente que merece la pena y eso siempre ayuda. Porque llego a mi casa y veo todo lo que he conseguido yo, con mi esfuerzo, mi caracter y mi voluntad, y eso también ayuda. Porque cojo el teléfono y sé que, a y pico mil kilometros y repartidos por paises y continentes tengo gente que me conoce, que me aprecia, que me quiere. Así que vamos a ello. a pasar los días lo menos mal posible y a aguantar el tirón hasta más adelante. Que siempre hay trozos de sol entre las nubes y tenemos que estar preparados para bañarnos en ellos cuando aparezcan. Let the light surround you. Y no olvides tus virtudes. No permitas que la modestia o la humildad te hagan dudar de ti mismo. Eres bueno y lo sabes. Pues que se note, maldita sea. No tienes que pedirle perdón al mundo por superarte y superarlos. Saca provecho de esa tensión, conocete, conocelos. Separa el grano de la paja. Y crece, aprovechando esa ausencia de tiempo que te da el no tener que ser tu mismo ni ser nada ni nadie. Sé lo que quieras ser... cuando puedas serlo. Y el resto del tiempo no seas nada. Disfruta de lo que ese primer mordisco de taoismo y ese empacho de Nietzsche que te has pegado te ofrece, y aprende a ser vaso cuando te ponen en un vaso y botella cuando te ponen en una botella. Crece.
domingo, 9 de junio de 2013
Antes de un "pero"
Decía Tyrion en la serie de juego de tronos que todo lo que va antes de un "pero" no vale una mierda. Y no le falta razón. Estaba pensando en toda esa gente que piensa que soy muy interesante y que hablo de cosas muy guapas, pero se queda mirandome en el facebook o en el whatsapp esperando a que yo les salude o diciendo "otro dia le digo algo", buscando una excusa para charlar conmigo. Estaba pensando en esa gente que dice "yo sé que esto me iría mejor así, pero yo soy así " o "pero yo no puedo ". La gente que se conforma, que nunca es lo mismo que adaptarse.
¿Y sabéis qué? Que no me merecéis. Que yo me merezco algo mejor que vosotros. Y que, al igual que en su dia yo me comprometí conmigo mismo a mejorar para estar a la altura de determinada persona, que es importante para mi, si me valorais en algo deberíais hacerlo. Poneros a mi altura. Porque la chica que cocina tartas los domingos me perdió como amigo porque optó por conformarse. Y otra gente se queda en colega mío porque somos demasiado diferentes, pero aún así oye, ahí está, de cuando en cuando aparece y aporta algo. No mucho, pero algo.
Pero vosotros, que mirais sin hacer, debería daros vergüenza. Porque olvidas lo que ves, recuerdas lo que oyes y aprendes lo que haces. Así que ya sabéis lo que tenéis que hacer si queréis vivir. Haced. Demonios.
viernes, 7 de junio de 2013
La vida tiene un sentido del humor extraño
Curiosamente a dos semanas de que se cumpla el tercer aniversario de la muerte de mi hermano me he encontrado con mi destino de cara en dos ocasiones. Tres. La primera el fin de semana pasado, cuando Dani nos contó de un chico que estaba vendiendo su moto porque tenía un hermano con paralisis cerebral al que tenía que cuidar y no le daba tiempo para usar la moto. La segunda ayer, cuando nos dieron una charla sobre donación de organos y nos hablaron de muerte cerebral. Y la tercera hace apenas un momento, cuando me he encontrado a mi vecina que cuida de su hermana que tiene un retraso grave.
Es un tema complicado. En medio de una crisis de identidad que me dura ya varios meses, esto no ayuda. Porque ahora tengo una perspectiva con la que antes no contaba. Cuando perdí a mi hermano perdí la posibilidad de verme así vinculado a una persona. Ahora lo veo desde fuera. Desde que nació el chico mi vida había sido esa y, lo que para otra gente es una heroicidad, para mi no era más que mi misión. El sentido de mi vida. Y cuando me lo quitaron me vaciaron de contenido y me dejaron a la deriva, como un paquete de galletas acabado.
Pero voy encontrandome un sentido. Voy dandome cuenta de cosas que me gustan, voy definiendome, voy creciendo. Observo a unos y a otros y, como los niños pequeños, primero descubro cosas en modelos de mi entorno y luego las voy adaptando a mis circunstancias. Soy una persona inteligente. Aprendo rapido y tengo acceso a mucha información y mucha curiosidad. Leo filosofia. Conozco gente. Viajo. Y debo hacerlo, porque tengo un deficit de independencia emocional terrible que tengo que compensar.
Y ahora me encuentro con esto. Y no sé que pensar. Llevo un año viviendo independiente, cuidando de mi mismo sin que nadie dependa de mi ni depender de nadie. Y reconozco pros y contras en mi situación anterior y en mi situación actual. Por eso digo que no deja de ser divertido, con ese humor negro y retorcido que tanto me gusta, que precisamente ahora la vida me venga a recordar lo que sería mi vida si Jose aún estuviera por aquí. Y aún así, aunque veo los sacrificios y perdidas, sigo considerando que merece la pena. Me gusta pensar así. Creo que eso me hace digno, noble, aunque realmente no hay nada filantropico ni romantico detrás de mi postura. Es egoismo puro y duro. El amor que me daba mi hermano compensaba más que de sobra todo lo que perdía en independencia, calidad de vida y espacio de desarrollo personal. Quizás en eso consiste el estar enamorado y quizás por eso yo respeto tanto a esa gente que acepta lo que sea por otra persona o por una idea. Porque aunque me mofe de ello, en el fondo lo envidio.
jueves, 6 de junio de 2013
Take a look on taoism
Realmente estos días me he dado cuenta de un detalle curioso. Al igual que Turquia tiene que tomar una decisión entre dos campos que no son mutuamente excluyentes, así estoy yo. Tengo que encontrar un equilibrio entre la persona dependiente de mi entorno y el tipo solitario y autosuficiente que soy a veces.
En esto que, curioseando por cincuenta sitios a la vez, el otro día me encuentro con una cita de Bruce Lee. El famoso "be water", que es mucho más amplio que la tonteria que parodiamos y contiene una cita del taoismo. He empezado a leer sobre dicha filosofia y estoy fascinado, aparejandola a aquel principio del eterno retorno de Nietzsche. La idea de que la naturaleza contiene su propio ritmo y nosotros solo somos particulas en ella. Que nuestra mayor virtud consiste en la capacidad de adaptación y el no tener forma fija, no tener prejuicios, ni actitudes preconcebidas. Ser simplemente una particula en constante movimiento, sabedores de que el suelo que pisamos no es estable y obtener fortaleza de esa misma sabiduria.
Me gusta. Y os lo recomiendo a todos, que le dediqueis un momento a encontrar vuestra propia sabiduria. A disfrutar del silencio, de la soledad, del espacio, del tiempo. A conoceros a vosotros mismos y a reflexionar sobre lo que es la vida, más allá de lo que queremos que sea.
Y bueno, eso es todo por ahora. Ya casi es viernes. ¡Yuhu!
martes, 4 de junio de 2013
Turquia debe decidir
Ayer leí un apasionante artículo en inglés donde una mujer turca, no sé de qué organización, escribía una crónica sobre lo que está pasando en su país. Es tan imparcial como puede serlo alguien que sale a la calle a manifestarse y tiene a compañeros en el hospital precisamente por eso, pero me gusta la actitud. Me gusta la pasión, la fuerza, la intensidad. Y leo entre lineas algunas cosas curiosas, como que se manifiestan por el derecho a "ser dignos ciudadanos de este orgulloso pais" o que "no van a decirnos como vivir en nuestros cuerpos".
Nacionalismo y feminismo. Un par de conceptos curiosos, pero que se encuentran en la clave del conflicto turco. El partido en el gobierno es islamista moderado y tecnocrata. Apoya a los turcomanos del Libano, desarrolla la economia. Intenta convertir a Turquia en el líder de esa corriente cultural que en "el choque de civilizaciones" de Huntington se identifica como islamismo. En cambio choca con la identidad propia del país. Turquia es un punto de encuentro entre civilizaciones. Es el unico pais musulman con alfabeto occidentalizado y profundamente laico desde las reformas de Ataturk, al que se considera padre de la actual Turquia. Ya en mi primer viaje allí me sorprendió el contraste entre mujeres con velo y chicas con maquillaje y tacones. En un mundo multicultural eso sería maravilloso pero en nuestro actual escenario tendemos a alinearnos. El islam es una religión agresiva que plantea elecciones simples: o conmigo o contra mi. Y ahora mismo Turquia se encuentra en esa encrucijada. Un país islamista no permitirá el aborto. Es así de simple. En cambio una cultura occidental, firmemente basada en los derechos del individuo y en el imperio de la ley, no permitirá que se nieguen derechos fundamentales en virtud a cuestiones religiosas. O no debería.
Así que ahora mismo Turquia debe decidir. La gente no se está enfrentando a la policia por unos arboles en un parque o por una gestión económica. La gente se está enfrentando por su derecho a configurar su pais y su historia de la forma en que ellos, como actores principales de la pelicula, quieran.
Y aunque sé que no debería, desde aquí apoyo a todos esos jovenes turcos que quieren libertad, justicia y cultura. A por ellos.
Yesterda I read an intense article in english where a turkish woman, I don't know from which organization, wrote a chronicle about what's going on in her country. It's so impartial as can be someone who march in the streets and has mates in a hospital exactly for doing so, but I like the attitude. I like the pasion, the strength, the intensity. And I read between lines a few curious things, like that they march for the right of "being dignified citizens of this proud country" other "they aren't going to say us how to live inside our bodies.
Nationalism and feminism. Two curious concepts, but who are part of the key of the turkish conflict. The government is moderated islamic and technocratic. They support the turkmans in Libano, develope economy. They try to make Turkey a leader in that cultural stream that, in "The clash of civilizations" from Huntington is defined as islamism. This chance clashes with the identity of the country. Turkey it's a meeting point between civilizations. It's the only muslim country with an westernly alphabet and deeply laic since Ataturk's reforms, whom is considered the father of the actual Turkey. In my first trip there I was surprised by the contrast between women with veil and girls with make up and heels. In a multicultural world that would be wonderful but in our actual scenary we have to choose. Islam is an agresive religion which offers simple chooses: with me other against me. And right now Turkey it's in that crossroad. An islamic country won't allow abort. It's as easy as that. Instead a western culture, firmly based on individual rights and the law's empire, won't allow basic rights to be denied due to religion matters. Other it shouldn't.
So now Turkey must choose. People isn't fighting the police for some trees in a park other for an economic management. They are fighting for their rights to custom their country and it's history in a way that them, main actors of the movie, want it to be.
And even when I know I shouldn't, from here I support all those turkish youngs who want freedom, justice and culture. Go get them.
lunes, 3 de junio de 2013
Demasiada libertad
En cierta ocasión, una amiga me dijo que tengo a tanta gente en mi vida que no tengo sitio para concentrarme en una sola persona y así tener pareja. A esa chica le respondí que, si por tener demasiados amigos una chica no se atrevía a estar conmigo, entonces esa chica no me merecía. Pero realmente no es una cuestión tan sencilla, tan de blancos y negros. Bueno, ese caso sí, porque era una chica que cocinaba tartas los domingos. Pero la pregunta de fondo era ¿cuanta libertad estás dispuesta a tolerar?
Por poner un ejemplo un poco cogido por los pelos, hay gente que configura su entorno en base a sus necesidades. Que vive detrás de una puerta con rejas porque considera que así estará segura. Y cuando yo les digo que vivo sin puerta se aterrorizan. ¿Como puede vivir así? Entonces tiene lugar la alienación. Es que este chaval es distinto, es especial, es...
No negaré que alimenta mi ego considerarme el chico de marte. Y que durante mucho tiempo he fomentado y fomento esa imagen. Es una forma de evitar que se acerquen demasiado y que me hagan daño, de ampliar ese espacio de maniobra en el que me siento tan comodo. De establecer el escenario en cierto sentido. Pero eso no es justo. Hay gente maravillosa que no se atreve a acercarme a mi porque cargo las tintas sobre esa imagen, porque provoco una caricatura de mi mismo. A la vez apoyo la teoria del caos. Me gusta provocar desmanes, hacer travesuras. He votado al Pequeño Pony como Brigadierenführer de la Leibstandarte V Kompanie. ¿Por qué? En parte porque me gusta que sea honesta consigo misma, aunque lo sea desde su particular visión deformada de la realidad. Y en parte porque me parece muy divertido que ella esté ahí, banalizando algo que de otra manera sería demasiado serio. La vida no es seria. La vida es absurda y carente de sentido pero llena de ritmo, formada de impulsos caoticos que intentamos justificar. ¿Por qué? La vida no es moral. El ser humano intenta ser moral, pero lo intenta con tan poco entusiasmo que enseguida se despista y se concentra en otras cosas. Y yo ni lo intento. Cuando en tu vida cabe cualquiera que aporte algo, demasiado trabajo tienes manteniendo todos los pedazos reunidos como para encima querer que de esa mezcla salga algo coherente.
Huid de las utopias
Esta mañana he sido tachado de "capitalista" con un cierto tono despectivo. Es divertido que, tras años de ser llamado "cerdo comunista" con tono más o menos ofensivo, ahora me salten con todo lo contrario. Al fin y al cabo, lo unico que soy es un esceptico. Me niego a creer que occidente es malo y oriente bueno, como antes me negaba a creer que occidente sea bueno y oriente malo. Cada cultura tiene virtudes y defectos. Es mucho más facil criticar la nuestra que las demás, pero solo porque conocemos más sobre ella al tenerla más accesible. De igual forma es más facil atribuir virtudes utopicas a una cultura exotica, adoptando solo la parte de la foto que nos gusta. En ese sentido me recuerda a la parabola de los tres ciegos y el elefante. Uno tocaba la trompa y decía que el elefante era una serpiente, otro tocaba las patas y decía que el elefante era una columna, otro tocaba la cola y decía que el elefante era un pincel. Pues algo parecido sucede con muchos de nosotros. Tenemos nuestra mente tan fijada en las respuestas que orientamos las preguntas para que nos den lo que ya queremos. Ese no es el pensamiento adecuado. El pensamiento adecuado es tener la mente abierta y no emitir juicios, sino asumir una posición parcialmente equidistante. Los juicios demasiado absolutos tienden a pecar de falta de perspectiva. Si se toma una muestra lo suficientemente amplia veremos como los resultados se distorsionan y que, más que de hechos, debemos hablar de tendencias. Los españoles no somos morenos. Tendemos a ser morenos pero, mireme a mi. Así pues, si miramos con la suficiente distancia veremos que existe un nucleo del que parte el resto de la cultura y ese nucleo en ocasiones está sumamente distorsionado por las referencias y el entorno. Yo soy yo y mis circunstancias. Pero si tenemos la mente abierta, si sabemos construir desde diferentes opticas y ser empaticos, estaremos más cerca del conocimiento.
Y eso es to eso es to eso es todo amigos. Buenas noches en este, mi retiro espiritual de más allá de la desesperación. Suffer not the witch to live.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)