lunes, 3 de junio de 2013
Demasiada libertad
En cierta ocasión, una amiga me dijo que tengo a tanta gente en mi vida que no tengo sitio para concentrarme en una sola persona y así tener pareja. A esa chica le respondí que, si por tener demasiados amigos una chica no se atrevía a estar conmigo, entonces esa chica no me merecía. Pero realmente no es una cuestión tan sencilla, tan de blancos y negros. Bueno, ese caso sí, porque era una chica que cocinaba tartas los domingos. Pero la pregunta de fondo era ¿cuanta libertad estás dispuesta a tolerar?
Por poner un ejemplo un poco cogido por los pelos, hay gente que configura su entorno en base a sus necesidades. Que vive detrás de una puerta con rejas porque considera que así estará segura. Y cuando yo les digo que vivo sin puerta se aterrorizan. ¿Como puede vivir así? Entonces tiene lugar la alienación. Es que este chaval es distinto, es especial, es...
No negaré que alimenta mi ego considerarme el chico de marte. Y que durante mucho tiempo he fomentado y fomento esa imagen. Es una forma de evitar que se acerquen demasiado y que me hagan daño, de ampliar ese espacio de maniobra en el que me siento tan comodo. De establecer el escenario en cierto sentido. Pero eso no es justo. Hay gente maravillosa que no se atreve a acercarme a mi porque cargo las tintas sobre esa imagen, porque provoco una caricatura de mi mismo. A la vez apoyo la teoria del caos. Me gusta provocar desmanes, hacer travesuras. He votado al Pequeño Pony como Brigadierenführer de la Leibstandarte V Kompanie. ¿Por qué? En parte porque me gusta que sea honesta consigo misma, aunque lo sea desde su particular visión deformada de la realidad. Y en parte porque me parece muy divertido que ella esté ahí, banalizando algo que de otra manera sería demasiado serio. La vida no es seria. La vida es absurda y carente de sentido pero llena de ritmo, formada de impulsos caoticos que intentamos justificar. ¿Por qué? La vida no es moral. El ser humano intenta ser moral, pero lo intenta con tan poco entusiasmo que enseguida se despista y se concentra en otras cosas. Y yo ni lo intento. Cuando en tu vida cabe cualquiera que aporte algo, demasiado trabajo tienes manteniendo todos los pedazos reunidos como para encima querer que de esa mezcla salga algo coherente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario