lunes, 8 de julio de 2013

Mucho de una cosa y poco de otra


Buenas tardes. Hoy he tenido un buen día, hemos salido en lanchas y hemos hecho "cosas-marineras", que no tiene tanto glamour como "cosas-nazis" pero tiene más que "cosas-estudiantes".
El tema del artículo es mi informe personal. ¿Como? ¿Qué? ¿Por qué? Bueno os cuento. El informe personal es una movida que hace el jefe diciendo "eres una maquina" o "eres un paquete", y te viene bien, si tienes un jefe más o menos normal y las orejas abiertas, para saber por donde vas. A mi me interesa particularmente en casos como este, donde hablo con el jefe tres veces al año y no tengo ni puta idea de como voy, más allá de mi percepción unica, personal e intransferible.

Vale. El jefe y yo discrepamos, pero esas cosas son normales dada la diferencia de carácteres. En cambio no me ha dicho nada que no supiera, así que la autoevaluación va bien. ¿Qué porqué titulo esto así?
Bueno, hoy estaban los chavales de otra brigada ensayando el desfile. El que hago yo. El que Angel dice que me gusto demasiado a mi mismo. ¿Y sabéis qué? Me parece de puta madre. Porque si en algunas cosas hay que pecar de defecto, en otras hay que pecar de exceso. Y yo, que me gusta ir de cinico arrogante y pasota, cuando me pongo delante de la bandera lo vivo. Porque no me estoy poniendo delante de un trozo de tela, me estoy poniendo delante de la dignidad de cuarenta millones de españoles. Me estoy poniendo delante de Quevedo, de Carlos V, de Blas de Lezo, de Trajano, de Cervantes, de Goya. Y ya a nivel un poquito más personal, me estoy poniendo delante de mis abuelos, de mis padres, y de mis ancestros hasta el inicio de los tiempos (como decían en el guerrero numero trece). Y si en una situación así no te gustas un poquito a ti mismo, a ver cuando caralho te vas a gustar. Porque existe un cierto orgullo macarra en celebrar quienes somos y de donde venimos, aunque eso no lo sepa nadie ni maldito lo que le importe. Y aunque por regla general me gusta pasar desapercibido y que no se sepa quién soy, no necesito que venga nadie a decirme que se me haga ver más para tener claro quién soy, que es importante y qué no lo es. Así que tomaré el consejo y cumpliré con mi trabajo, que es obedecer ordenes, pero aunque en mi vida personal la mitad del tiempo no sé si voy o si vengo, en mi vida profesional tengo muy claro quién soy y qué hago. Así que gracías.

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