miércoles, 24 de julio de 2013

No da para adaptarse


It's not about you, it's all about me. No eres tu, soy yo. Me pasa en Ferrol, que es una pequeña aldea de irreductibles galos, y me pasa en Cádiz, ciudad donde nací. No me hallo. La misantropia tiene su parte de razón, no le digo que no. También mi ritmo de vida tan poco español. Mi costumbre de levantarme temprano y hacer cosas, comer con horario europeo, andar mucho, entretenerme siempre.
Ayer discutí con un amigo sobre la pedanteria. Y supongo que este año he desarrollado ese punto pedante que siempre tuve latente, porque la mezcla de intransigencia y soledad me hace poco tolerante con determinadas actitudes. Y eso me aisla más en mi torre de marfil, claro.

Desde que he llegado me estoy hartando de pintar miniaturas, en parte porque me puse enfermo y eso puedo hacerlo desde casa, en parte por presión familiar, en parte porque... ¿por qué no? Al menos hago algo. También leo, muchisimo. Pero los días pasan uno detrás de otro y casi añoro estar en la escuela por hacer algo, aunque sé que no es más que el pataleo del aburrimiento.
¿Aburrimiento? ¿Yo?
Aquí hay poco que hacer. Puedes ir a la playa. Puedes pasear por el barrio. Puedes quedar con colegas. Y variaciones de dichos elementos. Todo depende mucho de la socialización o estaré desmotivado. No sé. En una semana y media de vacaciones he leido tres libros. Que alguien me salve de mi mismo, que me estoy consumiendo. Pero bueno, tampoco está la cosa tan desesperada. Ahora voy a nadar. Mañana iré a correr. Y poco a poco van pasando los días y ya queda menos para esa parte del verano en la que no pararé de hacer cosas, como siempre pasando de la nada al todo en un salto. Un abrazo gente. Portadse mal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario