Paseo por Sofia y veo a una chica trabajando en la fruteria. La conozco. Llevo años viniendo aquí y sé quien es. Pero no tiene nombre ni identidad. Es solo una chica que trabaja en una fruteria.
Y de repente soy consciente de que voy de paso. Por todos sitios. Y comparo mi vida con la de esa chica. Probablemente tenga novio. Amigos. Familia. Una rutina conocida. Cosas que hacer. Problemas cotidianos. Y yo sigo sin saber que hacrr con mi vida, voy improvisando.
Que extraño. Que condenadamente extraño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario