lunes, 31 de julio de 2017
Maneras de perder
El otro día conduciendo estaba reflexionando sobre esto de la "friendzone" y como mantengo amistades con chicas que, curiosamente, no tienen amigos masculinos. ¿A qué se debe esto? En parte existe una cultura que dice que las relaciones entre hombres y mujeres cuentan con determinados limites y esto fuerza la situación. A su vez existen determinados prejuicios y formas de relacionarse, como por ejemplo que una chica con novio no debería salir con un amigo solo. Esto, aunque parezca del siglo diecinueve, sucede en mi entorno. Un entorno bastante más multicultural y global de lo que parece, pero no por ello menos cavernicola. Como dijera el War Nerd, la CIA ha triunfado en acercarnos a todos un poquito más a la Edad Media. ¿No es un poco paradojico que acabe de escribir un artículo sobre las formas clásicas y critique ahora mismo eso? Os voy a explicar porqué no. Una figura estética, a pesar de lo que la tercera ola de feminismo nos haga creer, no es una realidad factica sino una representación de la misma. Dicho de otra manera, cuando yo quemo una foto de alguien estoy ofendiendolo gravemente. Pero la persona en cuestión no sufre quemaduras. Una cosa es que acepte o simpatice con una determinada estética (como hay gente a la que les gusta el look de los años treinta) y otra que vaya a comprar el conjunto completo de creencias, forma de vida, ideologia, lenguaje, gestos... Cuando empezamos a confundir el contenido con el continente, es cuando empiezan los problemas y entramos en ese maravilloso lenguaje de la demagogia, del todo por la parte y acabamos en la caricatura. Como aquella famosa escena de la Primera Republica Española, cuando tras una discusión en el Parlamento un diputado se levantó para abofetear a otro. El abofeteado clamó ofendido "Señores, ¡La Republica ha sufrido una bofetada!" y la sabiduria popular le contestó "Pues ahí se las den todas".
Volviendo al tema de mis amigas, no es una cuestión particular mía, sino de ellas y del entorno. Quizás son mujeres excesivamente sexualizadas. Quizás tienen un carácter difícil. Quizás simplemente su forma de relacionarse con hombres es un "todo o nada".
¿Y por qué conmigo sí? Una amiga me dijo en cierta ocasión que "un chico como yo no es fácil de encontrar". ¿Qué quiere decir eso exactamente? En el caso de estas chicas, quiere decir que soy alguien que apoya y no hace preguntas. Que escucha. Soy alguien a quién las convenciones sociales no limitan porque... ¿Y a mí que me cuentas? Yo tengo mi propio sistema de creencias. Y no me falta personalidad para decir o hacer aquello en lo que creo. No considero que esto sean virtudes increíbles, porque están bastante al alcance de cualquiera. Pero lo que sí puede ser increíble es la forma en que resulto accesible.
Y ahí está la clave de la derrota. Porque quién se encuentra siempre disponible es quién cede. Y con un determinado tipo de gente, no ya mujeres ni hombres sino gente, solo existen dos tipos de relaciones: dominantes y dominados. Se malinterpreta la bondad como debilidad y se abusa. Pero no a conciencia ni con maldad, sino porque ese es el único lenguaje que se conoce. Al igual que hay gente que no conoce la confianza, y se pasa la vida buscandole dobles intenciones a todo, existe otro tipo de gente para la cual no existe la generosidad. Todo tiene un objetivo.
Hay que huir de gente así. Hay que evitar ese tipo de relaciones. Porque desde un punto de vista romantico pueden ser muy atractivos... pero el rollo princesa en apuros y caballero al rescate y demás roles tan arcaicos me resultan ofensivos. Y mi papel en ellos, más.
Así que voy a contradecir a mi madre. "Si me callo, no significa que consienta" es erroneo. Porque quién calla, consiente. Y si por ser amable permito que se me trate como un siervo, entonces estoy actuando como un siervo.
En la antiguedad, había gente que se entregaba voluntariamente a la esclavitud. Griegos con una gran formación pero sin salida profesional eran un claro ejemplo. Y ese griego se convertía en profesor, tutor y apreciado miembro de la familia. A veces comía en el hogar familiar. Vestía bien. Dormía comodo. Comía caliente.
Pero seguía siendo un esclavo. Y cuando te conviertes en "amigo" de personas para las cuales la amistad es un icono vacío al que adorar, mientras construimos la relación verdaderamente importante (la pareja), eres igual que esos esclavos de la antiguedad. Una rareza, atesorada, pero al final del día desechada como sucede con los esclavos de lujo cuando la situación se pone complicada.
Hay que asumir otro lenguaje. Y otra forma de comunicación con el mundo.
P.D: No puedes conquistar a una chica desde la derrota. A pesar de todo lo que he viajado y toda la gente que he conocido, aún tengo que encontrar a una chica que se sienta atraida por un hombre al que considere su inferior. Tanto feminismo, tanta igualdad, y si eres incapaz de matar al mamut sigues siendo incapaz de reproducirte. Y luego me preguntan porqué el cinismo.
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