viernes, 28 de febrero de 2014

Se acabó el tiempo de recoger flores


Si alguien sigue este blog, que espero masacre cuando acabe el dichoso curso, verá que en mi hay una evolución. Hace un año y algo conocí a una chica maravillosa y me dije "voy a madurar". Mi aspiración en la vida era orientar mi vida de forma que una piba como ella encajara, porque en mi ritmo vital de entonces no lo hacía. Era más una cuestión de actitud y de conciencia que un problema real. Yo sé, desde siempre, que tengo capacidad para asumir mucha responsabilidad y que puedo ser tan maduro como quiera o más. Pero nunca había querido. Primero me obligaron y, cuando dejaron de hacerlo, decidí ser un adolescente. No preocuparme por nada ni por nadie, dejar que me lleve el viento y la marea.
¿Qué pasa? Que si no te comprometes, no juegas. Tomé decisiones que quizás fueran erroneas por no comprometerme. Elegí por otra gente. Yo me iba... mejor sigue con tu pareja... mejor buscate alguien de tu edad...
Pero eso se acabó. Decidí dejar de jugar. Porque llega un momento que te das cuenta de que, si quieres algo real en tu vida, tienes que ofrecer algo real. Que no puedo seguir "robando" confianza que no me merezco, porque a ratos me siento mal.
Aunque eso tiene un problema. Mientras no aparezca mi Princesa Disney favorita o su equivalente apropiado, algo tengo que hacer. Como decía mi colega australiano, hay que entrenar para mantenerse en forma. Pero ya no me siento mal, porque soy honesto conmigo mismo. Y con el resto del mundo.

Claro que ahora estoy al otro lado. He conseguido volverme un chico serio y responsable. No voy a optar a por esa chica fantastica que tanto me enseñó, porque era una de las condiciones desde el primer momento. Mis intentos en ese sentido fueron torpes y provocaron una reacción de rechazo que no quiero volver a provocar. Así que aprendo y crezco. No hay errores sino oportunidades de progresar. El caso es que ahora, visto desde el otro lado, uno se da cuenta de que determinadas cosas ya no son para él. Que el tiempo de determinados tonteos, de determinadas escenitas, de determinadas... persecuciones, se acabó. Uno se mira en el espejo y vé a un tío que vale, un tío hecho y derecho. Y no admite negociar ni regatear cosas que se ha ganado.

Ojo, que el tonteo, el romanticismo... todo eso es maravilloso. Pero el tonteo por el tonteo, sabiendo que no lleva más que a alimentar el ego de una chica, es una perdida de tiempo tremenda y absurda. Y ya estamos mayorcitos para determinadas tonterías.

Sobre hormonas y monogamia


Hola buenas. Ando dandole vueltas a una de esas situaciones absurdas en las que me veo metido a veces. Absurdas porque una vez bueno está, dos es la tontería, pero cuando pasa tres veces uno tiene clarisimo de que va la pelicula. Y le resulta extraño que, viendolo yo tan claro, el resto del mundo no lo haga.
O quizás sea al revés. Quizás yo no lo tengo tan claro y, por eso, las cosas van como van.

Una cosa es el impulso hormonal. Tengo hambre y como. Tengo ganas de musica y toco la guitarra. Y otra cosa son los procesos constructivos destinados a perdurar en el tiempo. Planto patatas para que crezcan. Estudio ruso para ligar con cachondas del este. Cosas así.
Y por supuesto, uno puede llevar a otro. ¿Por qué no? Puedo comer bocata porque es lo unico que hay y descubrir mi amor por el salchichón, convirtiendolo en parte imprescindible de mi dieta.
Pues una cosa parecida sucede con las pibas. Cuando uno está apretado, triste y... cruel, se liaría con una cabra que le mirara un poco fijamente. Como uno es un tanto especial y vulnerable, tiende a mirar cabras que sepa que no le van a cornear demasiado duro. O que la cornada va a ir a un sitio donde el pellejo está endurecido y no va a hacer demasiada sangre.
¿Me van siguiendo? Por eso prefiero niñas malas. Porque así luego no me siento culpable.

Luego están las otras historias. El ruido de fondo. El "te quiero como amigo". Pero eso no tiene nada que ver. Ya he explicado alguna vez que, en un momento dado, podría follarme a casi cualquier amiga mía. Porque si es mi amiga es porque confio en ella, y si confio en ella significa que puedo apoyarme emocional (y fisicamente) a tope. Y si esa posibilidad os horroriza, entonces no sois amigas mías.
Vaya. De repente me he quedado muy solo.

Pero insisto. Hay chicas que quieren ponerte una correa y cuando ven esta actitud dicen "es que te vale cualquiera". Y están confundiendo terminos. No me vale cualquiera como amiga. Y de esas pocas elegidas para la gloria, no me vale casi ninguna como para construir algo. Porque encima de raro, he ido a salir exquisito. Cosas de la LOGSE, los periodos de transición y el viento de Levante. Que demasiado normal soy para la biografia que tengo, coñe.

¿Y qué quiero decir con todo esto? Que no es nada extraño que de repente se me encienda la bombilla y diga "te follaría". Son cosas que pasan. Dado que tiendo a tomarme la vida como me la tomo, que me llame una colega y me diga "Ale, he masacrado a mi vecino, ¿qué hago?" probablemente no me provocará más reacción que la de "oh mierda. Bueno, vamos a ver como arreglamos esto". Cuando tu vida es una crisis o la antesala de una, desarrollas una cierta tolerancia al dramatismo y una gran afición al sentido del humor negro. Pero claro, si la persona que tengo delante no entiende esas cosas... entonces dificilmente podremos entendernos.

Y ya saliendome totalmente del tema (hoy estoy raro. Es la gripe, las drogas, el haber escuchado algo de Carnaval de uniforme... muchas cosas), ayer escuché un discurso de Pepe Mujica. Lo comenté con un compañero que me dijo que "sí, pero cuando se retire se verá que tiene trapos sucios como todos... es un buen orador y poco más... tiene buenas intenciones... ". Más o menos como esos egipcios que, durante las plagas, dijeron "sí... llueven mangostas... son cosas que pasan... tampoco es para tanto... este Dios de los Hebreos es un posturitas..".
Y mi pregunta es, ¿qué le habrá hecho la vida a mi colega para volverlo tan cínico? O desde el otro punto de vista, ¿como es que, con todo lo que me ha hecho la vida y lo "practico" que soy para algunas cosas, puedo ser tan romantico para otras?

Ah, ¿y lo de la monogamia? Coño, pues está clarisimo. Que sé que, con la chica adecuada, todas las demás me parecerán tristes imitaciones de ella. Pero mientras tanto, hormonas lead the way !

jueves, 27 de febrero de 2014

Tener paciencia


Es de esas cosas que me apunto siempre en la agenda. "Debo aprender a esperar".
Realmente no es esperar. Voy a traducirlo a algo que mi subconsciente entienda. "Debo aprender que el mundo no gira en torno a mis impulsos". Y que las cosas tienen su ritmo, no siempre dirigidos por mi voluntad. Existe otra gente que tiene su forma de tomar las decisiones y eso no es ni bueno ni malo, simplemente exige un esfuerzo de adaptación y tolerancia. No todo en la vida es fuerza de voluntad, talento para la manipulación y actitud. A veces, no diriges, sino simplemente reaccionas. Eso que tan bien parezco llevar en la vida profesional, no estaría mal llevarlo a mi vida sentimental. Que es curiosamente el aspecto de mi vida donde mayor tasa de fracaso acumulo. Así que, ¿por qué preocuparse? Dejate llevar. Take it easy. Y disfruta del paisaje. Total, como decimos siempre, este momento es unico y especial, porque no se repetirá. Así que disfruta del ahora, aunque no sea como tu quieres. ¿Y? Consiste en trabajar con lo que tienes, no con lo que quieres. Así que sonrie. Y deja de morderte a ti mismo y de ansiedad y de tonterías.

Asomado al blog del Doc

Alguna vez debo haber hablado por aquí del Dr Juan. El doctor es como yo, pero en mejor. Es más experto, más romantico, más bueno, más autentico. También tiene más experiencias, más palos, más traumas. Yo soy un pequeño perro de pelea y afronto la vida en terminos de victoria o muerte. Salí arrogante, es lo que tenemos los rubios de ojos azules, y me gusta ser como soy. Pero eso no quita que admire al doctor, que admire su integridad, su trabajo, su forma de ser callada y serena, su sentido del humor. Soy un lector irregular. Voy por impulsos, como con todo. De repente me acuerdo de rol y me leo cincuenta blogs, miro quince articulos, empiezo media docena de proyectos y los dejo todos a medias. Algo así me pasa con los blogs. Pasan dos meses y de repente vuelvo a leer al doctor.

Y me encanta. Porque es asomarse a una visión más amplia de la vida y del mundo. Es alguien que vive cosas parecidas a las mías... pero mejor. Que asume la monotonia con creatividad y sentido del humor. Que llama a las cosas por su nombre y no recurre a excusas ni silogismos. Y me hace reír y me entristece pero, sobre todo, me llena de una ternura inmensa hacia él, hacia mi, hacia todos los huerfanos que salimos demasiado sensibles y empaticos para un entorno donde eso ni se valora, ni se percibe. Donde te dicen "tu eres especial" y se largan con la barra de carbono de turno. Como escribía en un poema fantastico, "yo soy tu por poco". Aunque no me tiraré flores. Yo tengo espinas. Y algun que otro cadaver en el armario. Es la principal diferencia entre el doctor y yo, llegados al cuerpo a cuerpo yo no tomo prisioneros. Y no sé si eso me convierte en más eficaz o más inutil. Él opinará que es un exito pero a veces, llegada la mañana cuando me encuentro al espejo, reconozco que hay historias y daños colaterales que podrían -que deberían- haberse evitado. Pero cada uno somos como somos.

Resumiendo. Que lo leais. Que es una gozada. Y que me ha alegrado el día hoy, como suele hacer a veces. Luego cuando llegue a casa os pego un enlace de su blog, so trapos.
http://lahonestidadbrutaldehamlet.blogspot.com.es/

La secuencia del deseo

Hambre, satisfacción, culpabilidad. Siempre funciona así. A veces sube un poco más, a veces baja un poco más. Y uno vuelve una y otra vez, porque nunca queda satisfecho y por tanto los periodos se acortan. O quizás se alargan, cuando el sentimiento de culpabilidad, de ser manipulado para satisfacer el ego de una mujer, es abrumador y uno se jura que nunca volverá a caer en ese tipo de mierda. Hasta que vuelve a caer.

 Y llega un momento en el que te preguntas si realmente entiendes algo y sabes como funciona esto. ¿Como lo hará todo el mundo? Parecen tan felices con sus historias de Love Actually. Pero en tu interior, bien en el fondo, sabes que todo esto es mentira. Que, como cantaba Pearl Jam, "this is not for you". No es tu sitio y no lo va a ser, por mucho que te esfuerces. Pero tiene cosas... tiene momentos en los que te sientes bien de estar aquí. Eres un extranjero y lo has sido siempre y eso te gusta. Estar entre gente con la que no te sientes identificado y ellos contigo tampoco. Ese espacio te da seguridad, confianza. Te permite moverte. Y fuera de ese espacio eliges a quien invitar a tu mundo y a quien no, auqnue poca gente sea consciente de lo importante que es esa diferencia.

 El pan y la sal. Es en estos momentos cuando reflexionas que da igual cuantas horas pasas al lado de alguien, no es hasta que compartís algo "real" que llegais a conocerlo. Que cruzais el vinculo de la inseguridad, de la relación-personal-virtual para pasar a la de verdad. Leí por algún lado que amigo es aquel que tiene un secreto tuyo, porque ese secreto le da poder sobre ti y es en ese poder, en esa duda, en lo que está basada la amistad. En la confianza ciega en la persona que tenemos delante. Sin confianza no puede existir amistad.

 Hay quien dice que la amistad es la asesina del deseo. Discrepo. El deseo es un impulso hormonal que te lleva a aparearte. En ocasiones, surge simplemente de la soledad. Del ansia. Y en ese momento te vale cualquier cosa, cuando tira un bocado duro y, como animal que eres, solo buscas desahogarte. Lo otro, la complicidad, el sentido del humor, las experiencias compartidas... eso entra más dentro del terreno de la amistad. La necesidad de confianza. Y el ciclo que vuelve a empezar, porque tu vives (mentalmente) en un entorno donde una cosa no tiene que ver con la otra, donde la gente evita poner nombres, donde la gente define sobre la marcha. Donde las convenciones sociales son simples referencias, pero para nada normas a seguir. y en ese momento eres consciente de lo solo que estás y de que predicas en el desierto. Ese es el momento en que te callas, miras a tu alrededor y ves las caras de la gente ante lo que estás hablando. Y, vencido, te callas, bajas los brazos y dejas que la gente siga feliz en su Arcadia Quinceañera, antes de irte para una esquina, coger tu libro y ponerte en la cara el cartel de "no molestar".

Pero el deseo sigue ahí. Y muerde. Pero que demonios. Sabes que, más allá del horizonte, hay amigos que se preocupan por ti y te quieren. Gente que cuando te abraza te sacude por dentro. E incluso aquí, no tan lejos. Lo unico que tienes que hacer es soltarte un poquito el corsé para que el aire entre y respirar. Aunque sea para luego volver a apretarlo y seguir adelante, apretando los dientes, luchando un poquito más.

 Esta semana he escuchado un par de variaciones sobre ese clasico tema de "ya aparecerá la chica adecuada". Que tontería. Yo hace lustros que no quiero la chica adecuada. Quiero la chica lo suficientemente inadecuada como para engañarnos a nosotros mismos un rato. Y que sea lo que Dios quiera. No quiero una Guia Campsa de la Felicidad. Quiero irla construyendo yo, poquito a poco, equivocandome y arreglandolo, como el adolescente que en el fondo soy. Porque tengo carencias, lecciones que aprender, cosas que probar, y quiero hacerlo poquito a poco. ¿Por qué tengo que ser un niño probeta? ¿Por qué tengo que despertarme maduro, sacrificado, adulto, responsable? Eso lo haré como y cuando yo quiera. Y si la secuencia del deseo se mete otra vez en mi camino y me vuelvo a enredar en esos ciclos, volveré a cometer los mismos errores. Diré lo que pienso, calibraré la respuesta, me entusiasmaré o no, me deprimiré o sí, y volveré a la monotonia de la busqueda pasiva. Porque la vida tiene sus ritmos y ahí estamos, para aprender.

 Y que sepais, malditos personajes repartidos por el mundo, que no me olvido de vosotros. Pero, como cantaban Heroes del Silencio "amanece tan pronto / y yo estoy tan solo / y no me arrepiento / de lo de ayer ".

martes, 25 de febrero de 2014

Una nota sobre plusvalias


Hoy, hablando con un compañero sobre la situación de Ucrania, hemos terminado hablando de economia y he aprendido algo. Resulta que, según un modelo ideal, una familia de clase media debería dedicar el 60% de sus ingresos a gastos fijos (luz, agua, comida, vivienda... ), un 20% a ahorro y el restante 20% a lo que le saliera de las gonadas. En mi caso eso casi se cumple, hasta la ultima actualización salarial que me dejó un poco herido de gravedad y tirando de ahorros. ¿Cuanta gente puede decir lo mismo? Y a la hora de la verdad... ¿de quién es la culpa?
Existe una culpa social, claro. La presión consumista, el ansia voraz de comprar, tener, vivir ahora, porque mañana puede ser demasiado tarde... Así como la droga del consumo que nos permite olvidar nuestras tristezas y dolores. Pagarse un viaje. Invitar a algo a un familiar. Coleccionar alguna cosa. Cambiar algo. Parece que todo se resuelve con dinero.
Y claro, luego también está nuestra parte de culpa. Nuestra incapacidad para decir "no", nuestra visión cortoplacista, nuestra falta de disciplina. Nuestra envidia, si él puede, ¿por qué yo no? Realmente existe un sistema que hace que poca gente viva de forma "sana". Curiosamente ahora que tan de moda está el termino, con dietas, deporte y etc, nadie mira por su salud economica.

Ahora bien, quiero hacer un aporte. Tampoco estamos poniendo soluciones globales. Alargamos la edad de jubilación en sociedades con un 50% de paro juvenil. Echamos la culpa al de al lado. Miramos al dedo en lugar de seguir hacia la luna. Es logico que todo el que monte un negocio lo haga con la intención de ganar el máximo dinero posible y ser rico, pero no es logico que haya media docena de tiendas de ropa en mi barrio, vendiendo chaquetones que valen una cuarta parte de mi sueldo. ¿Cuantos chaquetones compro así? Por no hablar del grado de persecución tributaria al que está sometido el pequeño negocio. Si la mayor parte de las empresas españolas tienen pocos trabajadores... ¿no será más logico proteger a la mayoria frente a las grandes, que ya se protegen solas? ¿No se supone que es la misión del Estado, mediar entre sus ciudadanos de forma que se busque el bien comun?
Pero hemos perdido la visión de conjunto. Al perder los valores, nos hemos convertido en herramientas del primero que pase por ahí y se quiera aprovechar de nosotros. Todos queremos tener la gallina de los huevos de oros. Y así, el beneficio del trabajo colectivo, las plusvalias, se difuminan y quedan en manos de unos pocos. Dejamos de creer en el Estado del bienestar para pasar al Darwinismo económico y en esa situación el Estado, con toda su burocracia y herramientas, es más un estorbo que una ayuda, utilizado solo por unos cuantos para aprovecharse de muchos.
Es necesario un analisis de conjunto. Y es necesario ya, antes de que las lineas de fractura culturales empiecen a ser lineas de fractura internas. No es logico que de mi pandilla del instituto, ya todos bastante entrados en los treinta, ninguno tenga dos hijos. ¿Quién va a pagar nuestras pensiones cuando nos jubilemos? ¿Seguiremos trabajando hasta morir? Todo para tener un coche más grande, una casa mejor... que deberemos vender para solicitarle al Estado, ese al que ahora todos queremos defraudar porque está gobernado por corruptos, que nos mantenga.
Menos mal que para entonces estaré muerto o emigrado. Porque vaya cuadro que nos espera.

lunes, 24 de febrero de 2014

Talento desperdiciado


Hace un ratito le comentaba a una colega que tengo el curso de Principe Azul, con especialidad en Caballero de brillante armadura y rescates al amanecer. Me comentaba mi colega que no conocía esa faceta mía.
Son cosas que pasan. Tanto potencial para nada. Soy todo corazón encogido en una persona pequeñita, soy la negación de mi afirmación, soy una paradoja que se rehace y se deshace y se hace cada vez que parpadeas. Soy lo que elijo no ser.
¿Por qué? ¿Y por qué no? Vosotros vivis de acuerdo a vuestros impulsos, pensando que son pensamientos. Yo elijo no elegir. Elijo blandir una sonrisa contra el mundo, ahogarme en un vaso de agua, alzar el erizo y afrontar cargas de caballeria desde todos los frentes. ¿Y? Cuando me caigo me levanto. O me quedo un ratito más tumbado, que aquí se está muy comodo y dentro de nada va a salir el sol o la luna, y quiero recibirlos así.
Perro callejero, vagabundo corazón inquieto, niño de ojos grandes, soñador absurdo, cuentacuentos romantico. Tan inutil como el cenicero de una moto y en cambio, tan afilado como un suspiro de mujer, de esos que te llegan en la noche cuando te preguntas... cuando te preguntas.
¿Y todo para qué? Para desgranar versos absurdos, para trenzar poesias sin sentido. Para amar espalda contra espalda, porque no tengo miedo a enfrentarme al dragón, pero si me hundo en tus ojos puedo no volver. Porque casi no recuerdo amar... pero recuerdo que dolía. Duele quemarse en tu calor y duele helarse en este frio absurdo, solo en medio de la nada, viendo las luces que parpadean a lo lejos como las vi tantas veces y preguntandome que habrá al otro lado. Mirando siempre al otro lado.

domingo, 23 de febrero de 2014

Hay un tiempo para confesiones


Y un tiempo para compartir silencios. Hay cosas que una vez dichas ya no tienen vuelta atrás, así que es mejor pensarselas antes de decirlas. Hay determinada gente cuya opinión es importante y cuyo concepto de ti es importante. Y determinada gente que no.
He cometido errores. Los cometo constantemente, porque es la unica forma de mejorar. Pero hay errores que lamento, gestos que dedico con una cierta intención y al final quedan mal. No sé. Me da coraje hacer las cosas a medias y tener que irme antes de tiempo por una mala planificación (por una no-planificación, que demonios ) por mi parte.
Pero a la vez, considero que hay cosas que hay que hacerlas porque hay que hacerlas. Acabo de ver un video de una colega sobre la que hay liada en Kiev. No lo entiendo. Quizás si en vez de poner los subtitulos en cirilico los pusieran en alfabeto latino habría más gente no-rusa que los entendería. Pero lo que sí entiendo es que algo tiene que estar pasando en el mundo para que un tío con una silla de ruedas se meta en medio de un jaleo donde hay veinte o treinta muertos al día. También me sorprendo una vez más de la combatividad de la mujer eslava, cuantas chicas con aspecto de delicadas modelos en sus perfiles de instagram están tirando piedras con un casco del ejercito sovietico.
Y uds diréis, ¿Y qué coño tiene que ver el tocino con la velocidad? Porque al fin y al cabo todo son gestos. Pelear en una revolución para cambiar el mundo o quitarte el miedo e ir a ese sitio que te asusta y te deprime. De acuerdo, no se juega uno lo mismo, pero es una cuestión de escala. Yo sé que a los policias ucranianos les pagan por jugarse la vida. Da cosa verlos ahí, subidos a los Tbt esos con el aspecto tan raro que tiene la ingenieria del este, o formando un testudo y avanzando con tanto cuidado como si estuviera en un campo de batalla, que es justo donde están.Y mientras en Ucrania la gente está peleando por su concepto del mundo, sobre la occidentalización o no, como planteara el amigo Huntington (como me gustaría llevarle la contraria a ese hijo de puta que ha engendrado tanto filofascista. Pero eso sería matar al mensajero), aquí yo sigo enredado en tonterias, peleando mis batallitas que no significan nada. No recuerdo quién dijo que el destino del mundo se juega en el alma de una persona.
¿Cuanto significa para ti ser honesto, ser leal, ser autentico, ser fiel a ti mismo? ¿Y como puedes callar las voces que te dicen "no te metas ahí"?
Llamando a un amigo. Porque para eso están. Para esconder el secreto que tenías que decirlo porque te quemaba por dentro y, una vez lo has dicho, ya sois dos compartiendolo y duele menos. Aunque no lo sepas.

sábado, 22 de febrero de 2014

Un par de notas rapidas


- Cuando suene el despertador y te mires en el espejo, asegurate de que reconoces a la persona que tienes delante. Y que la respetas. Todo lo demás puede ser secundario ante eso. Quizás te caigas y te tropieces, pero no lo pierdas de vista.

- Una cosa curiosa de los juegos de estrategia. Manten la iniciativa. Cuando te encuentras a remolque de los acontecimientos y al contrataque, a saber lo que puede pasar. Como decía Patton, nosotros no aguantamos ninguna posición, ¡que aguanten ellos! Nosotros siempre atacamos. O nos movemos para atacar.

- Respetate a ti mismo. Esto es tanto en el primero como en el segundo punto. Si alguna vez pierdes de vista esto... entonces estás perdido.

viernes, 21 de febrero de 2014

Sobre la problematica de los follamigos


El otro día estuve comentando con un colega que tiene una historia así. Mi colega decía "son todo ventajas, es como una pareja pero sin presión". Yo lo miré y le dije "sabes que eso no es así, ¿verdad?". Mi colega, que no es tonto, asintió grave y luego seguimos bromeando. Claro que mi colega es joven e impresionable. Yo, que no soy ninguna de esas dos cosas, hace bastante tiempo que aprendí como funcionaban esas historias y por eso tiendo a evitarlas. No tengo tanto control.
¿Cual es el problema de las relaciones que solo se basan en el sexo? Demonios, en que NO solo se basan en el sexo. Eso es mentira. Enterrar un problema debajo de la alfombra no hace que desaparezca, simplemente hace que resulte menos evidente. Y considerar que una relación de follaamigos no implica ningun grado de compromiso emocional es como considerar que morir desmembrado por una manada de chimpances psicopatas no tiene nada de traumatico.
A ver, de acuerdo. La imagen quizás es un poco demasiado grafica. Pero es muy simple de entender. Veréis, hoy en día el tiempo es la mercancia más valiosa que existe. Todos direis, "eh, el tiempo invertido en sexo es el mejor tiempo invertido del mundo". Sí y no. Porque no todo el sexo es igual. Ni todo el tiempo vale lo mismo. Para un fanatico del futbol, ver un Madrid-Barça con media docena de amigos garruleando puede ser una experiencia mejor que el sexo más salvaje y desenfrenado del mundo. O no. Porque hay gente a la que le gusta el sexo sucio, gente a la que el gusta el sexo suave, gente a la que le gusta...
Y aquí encontramos el primer problema. Conocer a la otra persona. El sexo casual es un deporte de riesgo, uno nunca sabe lo que le puede pasar. Así que entramos con los follamigos. Tu colega con el/la que quedas para quitarte las penas. Pero... ¿estás seguro de que es SOLO quitarte las penas? ¿No hay nada más? Siempre hay una parte que da más. Ahora pensemos en lo siguiente. Yo quedo una tarde con un colega para jugar a muñequitos. Preparo la mesa, hago las listas... invierto un esfuerzo, una energia y un tiempo. Quizás poco o mucho, dependiendo de lo ocupado que esté y de lo que yo lo valore. Ok.
¿Qué pasa con una follamiga? Que ella o tu vais a invertir tiempo y esfuerzo. Vais a ilusionaros, queráis o no. Vais a condicionar determinadas decisiones a esa persona. Ya es parte de tu vida. Aunque sea una parte pequeñita. Y claro, al contrario que las aficiones autistas (como los videojuegos), las personas tienden a tener su propia agenda. Sus propias intenciones y deseos y sus propios traumas.
Resumiendo. Que el principal problema de los/as follamigas es el vinculo emocional. Que o se rompe y marca la relación, o se maneja con mucho cuidado y es solo otra parte de la relación, o crece y cuando te das cuenta tienes una relación de pareja. Los follamigos son una situación temporal, como la relación a distancia. Una gasolinera en medio de la larga carretera de la vida. Y lo que salga de allí, depende de ti. Pero considerar que una coma es una frase es un grave error.

Ahí abajo

Una vez leí una descripción de las agujetas que me impactó. Como el acido lactico, segregado por los musculos, se te metía en los huecos de unión entre ellos, provocando dolor y tensión y falta de elasticidad. Es curioso pero me parece que eso define mi estado actual. Tengo acido lactico emocional. Durante la semana voy arrancando días, a veces más bajo y a veces un poco menos, pero no acabo de levantar el vuelo porque siento como si algo me lastrase. Y es ese cansancio que me quita elasticidad y me provoca dolor y tensión. La pulsión sexual está ahí, claro. Podemos resumirlo en "te hace falta mambo". Pero el aspecto fisico es solo una de las facetas de una actividad que es, al menos en mi caso, sobre todo emocional. El contacto fisico como intimidad compartida, la confianza desplegada como una forma de acuerdo con el universo. Es una de las mayores formas de relajación que existe para mi, abandonar la actitud defensiva con la que me muevo siempre y permitirme ser vulnerable.
Por eso es algo tan extraño. Porque para mi es un compromiso muy grande. Me expongo a la critica, a la burla, a un daño emocional terrible. Y no me gusta exponerme, soy muy cuidadoso. No quiero problemas. Y menos cuando, como ahora, estoy pasando una mala epoca.


- A editar: la frase de Sophie " el sexo como gimnasia ". -

Y sin embargo, como escribió Douglas Coupland, cuando más solo te sientes es cuando más ganas de gente tienes y cuando menos te conviene. Esa paradoja. Porque el sexo entendido como necesidad, como camino de satisfacción, como droga que permite olvidar, no sirve para nada. Es un engendro que cria más engendros, porque todo dolor trae consigo más dolor. Un niño maltratado maltratará cuando pueda. Hay que evitarlo y encontrar una cierta paz, un equilibrio, y dejar que las cosas surjan naturalmente. Por eso los impulsos del vientre deben ser controlados, aunque ese acido lactico se te meta entre los musculos y busques el camino facil. Cuando estás en una carrera y te cansas, tu primer impulso es pararte. Pero si sigues, si continuas, tu cuerpo se endurece, aprende, mejora. El acido lactico, ese cansancio, debe ser convertido en victoria.
Al fin y al cabo es lo que le decía el otro día a Damian y a Edu. La vida es como un barco atado al muelle por una estacha. Si la tensas demasiado, rompe. Tienes que tirar y soltar, tirar y soltar, hasta que encuentre su propio equilibrio. Y en mi caso, aprender a ser un lobo solitario. O un cuervo. 

jueves, 20 de febrero de 2014

Put your lights on

Put your lights on... es una canción de Santana, suave, lenta, dulce, donde habla del descenso a las tinieblas, de esa oscuridad dentro de nosotros a la que buscamos una salida lo menos dolorosa posible.

No funciona. Hay dos personas aquí que sacan lo peor de mi. Una sacude mi rabia, mi ansia de violencia, mi odio. Mis ganas de justicia, de desfacer entuertos y poner las cosas en su sitio.

Y luego está ella. Ella que sacude el fondo de mi alma, esos posos de oscuridad donde no quiero mirar. Porque dentro de nosotros existen cosas... cosas que es mejor dejar allí. Yo sé quién soy. Me miro al espejo todos los días y reconozco en mi una crueldad infinita, la crueldad que tienen los niños que han sido maltratados y que recuerdan. Aunque no quiera. Porque sé que una vez destape esa botella, nada volverá a ser lo mismo. Y ella sacude ese fondo. Ella remueve esa oscuridad que encuentra placer en el dolor, que jura venganza por faltas reales o imaginadas. Ella le habla al niño despreciado que se pregunta ¿por qué todos y yo no? Y mientras pasa por la vida con esa sonrisa me entran ganas de hacerle daño. De una forma total y absolutamente irracional, absurda, ridicula e infantil. Ella sacude lo peor que llevo dentro, moviendo con un palo los posos de mi alma y dejandome preocupado sobre mi mismo.

Menos mal que ya queda poco para largarme de aquí. Y volviendo a la canción de Santana, put your lights on. Enciende las luces. Esta mañana me estaba fijando en una compañera a la que conocí hace un año y me gustó. Me dije "voy a adaptarme de forma que en mi vida pueda haber una chica como ella". Lo he hecho. Ya estoy preparado para hacer ese examen y aprobarlo. Ya aquí no pinto nada. Solo estoy perdiendo el tiempo, caminando al filo de la navaja y haciendome más cortes, de esos que tardan en cicatrizar. Pero cada día que pasa es un día menos.

miércoles, 19 de febrero de 2014

De futbol y patios de colegio

No hace ni una semana escribí aquí algo sobre "aquellos maravillosos años" en los que, junto con dos colegas, me colaba en un cuartel de artilleria medio abandonado para jugar al futbol. En aquella epoca cada año salía un nuevo modelo de balón de fútbol y "el chico popular" lo compraba. Así había questras, etruscos y no recuerdo cuales más, en función del campeonato de turno. Copa del mundo, Eurocopa... y como buenos niños, jerarquizabamos todos y había balones buenos y balones malos. Recuerdo que al principio el cuartel no estaba abandonado del todo y una vez tuvimos que salir corriendo de unos soldados que nos preguntaron que puñetas haciamos ahí. Nunca explorabamos el cuartel, por miedo a que nos encontraramos con alguien, pero un día nos vinimos arriba y caminamos entre cristales rotos, piezas de mamposteria tiradas y metales oxidados de aspecto sospechoso. Una vez me corté una rodilla escalando una valla de unos tres metros que cubría el campo de futbol, valla que competiamos a ver quien era capaz de subir y bajar más rapido. Alguna vez cazamos lagartijas. Robabamos revistas pornograficas y las escondiamos allí, aunque como en ese cuartel entraba ya cualquiera no duraban mucho hasta que alguien las robaba a su vez.

También recuerdo que había un campo de futbol siete donde jugabamos algunos sabados con niños de toda la zona. Un poco más allá del campo había unas antiguas trincheras, medio derruidas, y nos arrastrabamos como lagartijas para entrar en una zona subterranea donde podiamos contarnos nuestros secretos de niños, seguros de que nadie nos escucharía. No me acuerdo de lo que hablabamos, así que tampoco debía ser muy importante.

 Hace un buen montón de años tiraron los restos del cuartel y construyeron un parque y unas cuantas casas. Donde antaño estaba el campo de futbol siete ahora hay un colegio. Es un parque bonito, aunque está algo abandonado, y en una de las pocas ocasiones en que me he liado con una chica de Cádiz fue allí. No creo que yo hubiera aprovechado los restos del cuartel para hacer algo mejor que lo que hay, que ya os digo es una zona de la ciudad que me gusta mucho.

 Hace un rato un compañero me comentó que querían prohibir jugar al futbol en los colegios, por la connotación violenta que tiene y que puede provocar traumas en los enanos. Claro que provoca traumas. Mis colegas y yo eramos marginados. Yo porque tenía una personalidad muy extraña, mi amigo porque era demasiado agresivo para ser tan pequeño, Falele supongo que porque él mismo quería. Estaba más comodo con nosotros que con otra gente, supongo que porque a nosotros no nos importaban las cosas que a otros chicos y eramos felices inventando historias y contandolas, preguntandonos cosas. Supongo que era un futuro alternativo y ahora será un gafapastas modernito en algún lugar del mundo. Y me alegro por él. Lo que quiero decir es que el futbol es violento, como lo es tirarse por una pendiente, como lo es escalar una pared o tirar piedras a los pajaros. Y eso es parte de tu educación como ser humano, porque te enseña a ser jerarquico, te enseña a cuidar a los compañeros, te enseña a hacer sacrificios. Conoces la frustración y la soledad, la tristeza y la marginación, pero también conoces la gloria de superarte a ti mismo, a observar tu entorno y adaptarte, aprendes a relacionarte. Todos los deportes de equipo son ejercicios de socialización muy intensos, especialmente valiosos en este mundo asocial, solitario y triste que nos estamos creando, cada vez más dependiente y oscuro, cada vez más frío. Recuerdo que cuando yo era niño, en el patio de mi colegio jugabamos al futbol cincuenta o sesenta niños y en el mismo campo tenían lugar tres o cuatro partidos, sin que nadie supiera quien iba con quien. Había peleas, discusiones, gente que se conocía (oh, ¿tu eres nuevo?). En las gradas más allá del campo las niñas jugaban con muñecas, se peleaban o tenían sus historias. En el artículo que me comentó mi colega acusan esa distribución espacial de marginar a las niñas, pero eso es absurdo. Las niñas que querían jugaban con nosotros, pero ninguna quería salirse del grupo. ¿Creen que por cambiar de actividad van a cambiar los grupos? Realmente creo que no tiene sentido prohibir el futbol. Mejor sería animar a que todo el mundo jugara al futbol y compartiera. No consiste en volvernos cada vez más sumisos e idiotas, sino en volvernos cada vez mejores. 

Ahí os dejo el artículo de la noticia
http://noticias.lainformacion.com/espana/el-gobierno-vasco-busca-prohibir-el-futbol-en-los-colegios-por-ser-una-actividad-sexista_5X1YiPC4QASsNkCcCiFsm4/1

martes, 18 de febrero de 2014

La trampa de la autocompasión

Es la espiral a la que me refiero siempre. Como empiezas sintiendo lastima de tu situación, luego rabia, culpabilidad y lastima de nuevo. Cayendo y cayendo. Amplair luego.

lunes, 17 de febrero de 2014

A veces la infancia te toca en el hombro


O la adolescencia. Las formaciones militares son un lugar fantastico para dejar que tu mente vuele. Estás ahí, parado, repitiendo movimientos mecanicos y dejando que tu cuerpo siga su ritmo. Yo soy una persona de transiciones. Soy más creativo cuando estoy a punto de cambiar, en los crepusculos. Hoy era lunes. Acababa mi vida libre y empezaba mi vida "cedida". Y allí en formación, repitiendo el día de la marmota que decía Villegas el otro día, me puse a recordar cuando yo aún jugaba algún deporte para competir.
Creo que tenía unos trece años. Mi colegio, católico, apostolico y romano, para niños bien, era de un clasismo impresionante. Yo había tenido problemas con mis compañeros y solo mis primos, más grandes, habían impedido que me lincharan. De más pequeño había tenido aún más problemas para socializar pero la adolescencia me vino mal. Así que, con trece años, yo no me relacionaba casi con los compañeros de mi clase. Tenía un amigo de antes, un casi vecino que estaba en la clase de enfrente. Mi amigo tampoco socializaba, porque él era "malote" y aquel era un colegio de niños buenos. Cuando la vida fue avanzando y cada uno fue para donde tenía que ir, este amigo y yo nos reiamos de los que en aquella epoca eran "alguien". El caso es que, como decía, mi amigo y yo eramos dos antisociales de la vida, pero nos iba bien. Mi amigo era un picado del futbol y, por estar con gente y hacer algo, yo iba también. Siempre he sido bueno dejando que otros lideren y acaparen la fama, mientras yo me encargo de los detalles y de cubrir las espaldas.Completaba el grupo otro chaval, Falele (Rafael), que debía tener alguna historia rara en casa porque solo iba allí a dormir casi.
Una de las primeras cosas que aprendes cuando eres un "marginado" es a no hacer preguntas.
Como iba diciendo, mi amigo era un picado del futbol. Falele también, así que yo terminé yendo por estar con ellos. A mi me gustaba el baloncesto, pero en aquella epoca los Gasol aún ni se les esperaba y no había manera de convencer a un chaval de coger el balón con las manos.
Al lado de mi casa había un cuartel de artilleria. Por aquella epoca, más o menos año 94-95 empezó todo el jaleo del ejercito profesional. Hubo una reestructuración gorda y aún vendría otra más gorda. El cuartel de artilleria estaba medio abandonado, pero tenía una pista de fútbol (donde iban los chicos del barrio) y una porteria abandonada donde nos poniamos nosotros. Nos turnabamos para jugar de portero, pero como a nadie le gustaba y a mi me daba igual al final terminaba yo casi siempre jugando de portero.
Recuerdo que eran horas y horas. Tanto que yo, que nunca había practicado ningun deporte, cuando me vi obligado a jugar en el colegio sorprendí a propios y extraños siendo un portero bastante competente. Pero no me gustaba. Simplemente era algo que hacía por estar con los amigos.
Esta mañana he recordado eso. He recordado cuando vimos "El exorcista" en casa de mi amigo "malote", él y yo. He recordado la casa de sus padres, que ya no viven ahí, con sus dos neveras, su barra en la cocina, su cuarto lavandero. La salita, donde había una tele viejisima y una master sistem, que a mi amigo le dejaban coger una hora al día. Yo en mi casa tenía una super nintendo y podía pasarme el día entero jugando, pero si había hecho los deberes. Siempre los hacía, eso no era problema. Por aquella epoca nació Jose y yo tuve que aprender muchas cosas muy rapido.
El caso es que esta mañana mi infancia me ha tocado en el hombro y he vuelto a ver esa casa. Ya nadie tiene salitas donde ver la tele y reunirse en torno a una mesa para fumar y charlar. Ya no hay niños marginados que se pasen toda la tarde jugando al futbol con sus amigos en un cuartel abandonado. Realmente, este no es el mundo en el que nos criamos, mi amigo y yo. Pero desde tantisimos kilometros de distancia y tantisimos años, cada vez que nos vemos y nos abrazamos recordamos. Porque somos quienes fuimos y hay muchas cosas que te hacen. Y no creo que todo tiempo pasado sea mejor y que hoy vivamos peor o mejor que entonces. No. Solo que, mirando atrás, me gusta recordar esa casa y esa familia que es un poco la mía y que siempre lo van a ser.

sábado, 15 de febrero de 2014

Somos una sociedad comodona


Es lo que nos pasa. Estamos demasiado mimados. Nuestros padres tuvieron que currarselo a tope porque nadie daba un duro por ellos y claro, así hemos salido nosotros. El otro día leí que Jackie Chan va a donar todo su dinero para que su hijo tenga que ganarse el suyo propio. Al principio me pareció una aberración pero luego dije "claro coño. Bien pensado". Tenemos demasiado miedo a los cambios, demasiado miedo a perder lo que tenemos. Y todo pasa.
¿A qué viene todo esto? Esta mañana una amiga me preguntó que donde estaba, por si se venía a verme. Ayer propuse un San Valentín Falso a una amiga (velas, cena guay... todo como si fuera de verdad, pero por supuesto que no lo era). Ambas historias no tuvieron lugar, ni lo tendrán, como ya sabía. Es el problema de siempre. La gente se queja de su monotonia, de que no hace cosas, no vive aventuras, no conoce gente... pero no hace tampoco el esfuerzo por ello. Antes cuando me iba de viaje por el mundo la gente me decía "ojalá pudiera hacer lo que haces tu". Y yo les decía "vente". Pero siempre había alguna excusa. Queremos aprobar sin examinarnos, queremos mejorar sin practicar y por supuesto queremos maravillosas historias romanticas que duren para siempre y en la cual nunca haya malos momentos.
¿Veis a lo que pretendo llegar? Que claro cuando la cosa sale mal tronamos contra cielo y marea, como si no fueramos conscientes -y parece que no lo somos- de que el mundo no es perfecto y de que los errores y las complicaciones son precisamente lo que le dan salsa a esta historia. Pero claro, luego resulta que el raro y el que no entiende nada soy yo.
Voy a salir a pasear, que el solecito me llama. Y voy a seguir sonriendo porque, como le dije a una profesora de inglés el otro día "el que el mundo sea una mierda no me va a impedir sonreir ".
Portaros mal. Hasta pronto !

viernes, 14 de febrero de 2014

El surco de nuestra vida


Hoy me he levantado planteandome hasta que punto nuestro presente está condicionado por nuestro pasado y hasta donde se nos vé venir. Porqué cuando eres un adolescente y estás abriendote camino aun no tienes historias que te pesen en la mochila y te impidan tomar tus decisiones, más allá de las que tu conscientemente elijas meterte allí (el nacionalismo o la religión son ideas que suelen pesar mucho en esas edades). Es a medida que vamos abriendonos camino por la vida que nuestras decisiones nos apuntan en una dirección o en otra. En cierto sentido, es como si la vida fuera un camino de barro, amplio hasta el horizonte, y cuando pisamos fuerte nos hundimos, de forma que lo profunda que sea esa huella marcará nuestros limites a izquierda y derecha a medida que intentemos cambiar de rumbo. Todo hundimiento viene de un esfuerzo excesivo en una dirección o en otra, de tener demasiadas expectativas, de no considerar nuestra naturaleza. Al final, la clave de todo nuestro camino se basa en saber quienes somos, a donde queremos ir y como podemos hacerlo.
¿Y qué pasa con ese surco? Os preguntais. Y preguntais bien. Porque cuando te hundes mucho, parece que no hay salida. Y en cambio otros saltamos de un camino a otro, sabiendo que las eses que estamos dibujando tienen sentido vistas desde muchos kilometros de altura. Porque para algunos, la vida es equivocarse, aprender y volver a equivocarse. Porque el camino es lo que tiene sentido.

Estamos muy mal acostumbrados. Creemos que existe una justificación que nos dé sentido. ¿Por qué iba a haberla? ¿Acaso la lluvia tiene una dirección cuando cae? La vida es lo que nosotros hacemos de ella. Y me gusta esa imagen de poder mirar atrás, ver el camino que hemos hecho y como ese nos orienta a unas elecciones.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Ahora es demasiado tarde princesa

Hace poco he "redescubierto" a Sabina. Es musica de mi madre y siempre me ha resultado bastante molesto su aire de poeta antisistema, rebelde sin causa bohemio, borracho y drogadicto. Más que nada porque yo, lo poquito que he creado en mi vida, ha sido a base de disciplina y esfuerzo, mezclado con un porcentaje adecuado de creatividad. Lo cual no quita que, creado por él, canibalizado o surgido de una conjunción planetaria, tenga canciones grandiosas y letras dignas de ser escuchadas. Princesa es una de ellas. Y esta mañana me he despertado escuchandola, deslizandome entre esos versos donde se destila soledad y tragedia, hasta llegar a un punto en que uno termina aceptandose a si mismo, cerrando una puerta y mirando hacia atrás, no con orgullo, sino con la libertad que da sentirse desvinculados de obligaciones anteriores.
Alguna vez se ha hablado de Sabina como el antiheroe. Es un concepto interesante, ¿como puede ser uno un antiheroe? ¿Triunfando de forma poco heroica? Pero eso es un triunfo al fin y al cabo. La aceptación de las pequeñas victorias diarias -y de las ocasionales derrotas-, de los encontronazos con la suerte, de el esfuerzo que supone apretar los dientes y pelear cuando nadie te mira... Eso es la vida. No tiene nada heroico, pero tampoco tiene nada "anti". Es lo que hay que hacer, y punto.
La vida pasa. Hoy me he dado cuenta de que, en un entorno tan agresivo como el mío, incluso la amistad termina convirtiendose en un lujo. Puedo entenderlo. El pensamiento tactico nos impulsa a mantener una pose contra viento y marea. En mi caso, el bozal presiona y cada vez tengo más ganas de quitarmelo y gritar un par de cosas. Escucho heavy para expulsar la bilis. Ya falta menos para el fin de semana. Sigo teniendo que aprender fuera lo que deberían enseñarme dentro, bien por incompetencia de los profesores, bien porque directamente yo me niego a jugar con niños. El tiempo pasa y la rabia crece, lo cual es mal negocio.
Por eso me apetece escuchar a Sabina. O a Gala Évora cantando "que yo me voy pa Cai". Me apetece oler a sal, sentir el viento en la cara, tener raices postizas que me quitaré en cuanto apriete un poco el nervio de la mochila. Me apetece tener ilusiones y desengaños. ¿Y lo demás? Lo demás ya irá viniendo. El otro día decía Ojeda que ojalá pudiera vivir en una burbuja. Yo ya estoy camino de hacerlo, cayendo días del calendario como hojas otoñales, mientras el Invierno ya está aquí. Y aunque mi hermanita alemana pudo ser una gran amiga, como tantas otras, ahora es demasiado tarde princesa.

domingo, 9 de febrero de 2014

que noche


Maldita noche loca. Maldita noche que empezó con Oscar y señora hartandome de Estrella Galicia y conversación fantastica, que llegó a una hora tarde en la Doom. Que llegó a Migue y sus colegas llevandome hecho un guiñapo al bar de siempre, donde salí a vomitar donde una chica desconocida, Raquel, me regaló una pulsera y me dijo que no llorara por nadie. Donde me dijo que ella tenía novio pero su colega, Zaida, estaba soltera. Zaida que la he visto otras veces pero no la conozco, al Dolce Vitta donde no los encontré, pero encontré a Rachid y Antonio con unas chicas. Una de ellas, muy alta pero no muy guapa sufrió mi consejo "ni derrota ni excusa, a por ello". Es la segunda persona a la que le di ese consejo esta noche. A Zaida le dije "no juegues. Gana o pierde, pero no juegues".

Estoy hecho polvo. Llego a casa tambaleandome y solo quiero dormir. Pero tengo una pulsera enredada a la muñeca y quiero decirle al mundo una cosa. No te rindas. Disfruta o sufre, pero vive. Vive.

viernes, 7 de febrero de 2014

Nacionalismos de izquierdas



Ayer leí un artículo muy interesante sobre como, al despreciar la cuestión identitaria y concentrarse solo en la clase, los "dinosaurios" de la izquierda europea marxista perdieron la revolución al demostrarse la Urss como la farsa que era. Ahora, con los movimientos independentistas por Europa, se planteaba la siguiente cuestión. ¿Puede existir un nacionalismo de izquierdas? Tachaban de monoliticos y personas incapaces de adaptarse a la realidad más allá del dogma a los que pensaban que no. Tras leer mucho, esta mañana me he planteado la siguiente respuesta.
" Hay que contestar con una pregunta. ¿Es una persona diferente de otra en función de su lugar de nacimiento? Ya si la respuesta es positiva, malo. Pero insiste. ¿Tiene por eso algún derecho "extra"? "

No soy muy dado a explayarme sobre política aquí, porque no sé quien puede leerlo. Pero diré dos cosas. Una, estoy a favor del derecho a la autodeterminación de los pueblos. Dos, estoy en contra de los nacionalismos. Me parece una de tantas terribles enfermedades sociales surgidas del Romanticismo.

La izquierda politica, claramente derivada del cristianismo europeo, parte de la idea humanista de derechos universales y distribución de riqueza. No es Rosa Luxemburgo la que dice que la izquierda es internacionalista. Es el puñetero sentido común. La discriminación positiva es anti izquierdista, porque supone la idea de que unos tienen más derechos que otros. ¿Qué es un mal menor? Puede serlo. Pero el victimismo (ese otro producto del cristianismo) solo ha servido para cometer atrocidades sin fin en nombre de la revancha. Así que me van a perdonar, señores míos, pero van a tener que currarselo mucho si quieren demostrarme que puede existir nacionalismos de izquierdas.

Cuida de tu segunda unidad


Hola buenas. Hoy tengo un día malo. Sucede a veces. Tienes mucha ilusión porque llegue el fin de semana para ir resolviendo cosas, esperas buenas noticias y... vaya, nada. Así que un poco más de lo mismo. Ok. Gracías. Sí, sin novedad.
En ese estado, cosas que son perfectas chorradas te molestan. Intentas poner al mal tiempo buena cara pero, ¿a quién pretendes engañar? Estás cansado. Cansado de sonreír cuando no tienes más fuerzas, cansado de resolver problemas. Cansado de que todo el mundo te ofrezca una solución una semana después de que te hayas rendido, cansado de mirar hacia delante a ver si pasa algo mejor. Se te va la vista abajo mientras corres, en parte porque te tiran los abdominales pero, sobre todo, porque estás muy cansado de mirar hacia delante y que la nada te devuelva la mirada.
En ese momento te fijas y te das cuenta de que hay gente que comete un terrible error. Nuestra vida social, como dije el otro día, es una red de relaciones. Pero dentro de esa red hay como "circulos", que serían nuestras areas de influencia. La gente más importante para nosotros, la que está más próxima, sería el primer circulo. Pareja, amigos intimos... cosas así. Todo el mundo cuida de esa gente, porque es algo natural. La comunicación y el cariño fluye, en cierto sentido como la energia.

Ahora vamos al segundo circulo. Esta son esas personas que, aunque son importantes para ti, no están en primer plano. Ese hermano con el que hace mucho que no hablas. Ese primo. Esa ex novia que aun es una buena amiga y con la que puedes contar. Una cosa curiosa con esa gente es que, cuando la primera unidad falta por lo que sea, acudes a ellos. Por eso son la segunda. Tu mejor amigo de internet será segunda unidad, nunca va a poder ser primera. Por eso hay gente que dice que las relaciones por internet no son reales, sin ser consciente de que del segundo al primer circulo se pasa en un parpadeo. Y este es un detalle importante. Porque hay gente que descuida mucho ese segundo circulo y se concentra enormemente en el primero. Y el problema del primer circulo es que a veces, por circunstancias, falla. El segundo es nuestro colchón contra el frío que hace ahí fuera, esa soledad que te abandona.

Yo permito mucho movimiento en mi vida. De hecho, cada año tengo que volver a empezar desde cero hasta cierto punto. Mi año empieza ahora, curiosamente coincidiendo con el año chino. Enero era el calentamiento. Y la verdad, mi primera unidad no está. Y la segunda aparece a rachas. Ayer fue un día de decir cosas claras y quitar ilusiones y tonterias. Eso sí, cada vez soy menos tolerante con respecto a determinadas cosas y cada vez tengo más claras otras. Y eso es bueno.

jueves, 6 de febrero de 2014

Entrenamientos


Hace muchos años, un día en el barco, el segundo comandante me dio un consejo. Me dijo "Sanromán, en la vida hay dos clases de personas. Las que arreglan problemas y las que no. Pegate a las primeras".
Es un gran consejo y he procurado seguirlo en la medida de mis posibilidades. Hoy estaba observando a una compañera, para contrastar algo que ya tengo casi seguro. Planes de entrenamiento, dieta... y tras dos años sigue igual o peor. En cambio más tarde, probablemente por contraste, mientras corría noté una figura inquietante a mi lado. Hay una estrofa de Amon Amarth que me encanta citar cuando corro con gente. "Like wolves they show their teeth". Como lobos muestran sus dientes. Porque así es como te sientes cuando corres con gente que se lo toma en serio, que lo da todo. Como un lobo en medio de la manada, corriendo hasta reventar.
No soy un gran deportista. Llegué tarde a esto de correr y no es algo totalmente vocacional. No soy un adicto a las endorfinas que libera, sino que en mi caso es algo más de tipo mistico. Siento que necesito vaciarme y lo hago. Me gusta correr y nadar, deportes autistas que me permiten ponerme a prueba, reventarme y luego seguir con mi vida. No busco más marcas que las necesarias para seguir adelante en mi trabajo ni compito con nadie más que conmigo mismo. Tampoco consiento que alguien que es claramente inferior a mi intente humillarme. Quien es muy superior puede, claro, pero los demás que se lo curren.
¿Por qué tanta excusa? Para deciros que, si algo he aprendido con el deporte, es que existen pocos campos de la vida donde se vea tan claro que el limite te lo pones tu. Pero hay un detalle importante que mucha gente intenta ignorar. El limite se mide en sufrimiento. Se mide en cuanto estás dispuesto a sobrepasar tu punto de inflexión y que te duela, y aún así seguir. Aquel que quiera mejorar deportivamente tiene que olvidarse del sentido hedonista de la vida, de la satisfacción mediante el placer, y entender que la satisfacción se obtiene de otro lugar.
Por eso el lobo rubio que corría a mi lado esta tarde correrá dentro de poco por delante mía. Por eso la reencarnación de mi abuela corre (y correrá) más que yo. Porque por mi parte, ya he llegado al limite de sufrimiento y ya no quiero que me duela más. Ya me llega. Quiero un tiempo para mi, para disfrutar de mi cuerpo, de mi mente, de mi alma. Y luego volveré a sufrir, pero ahora lo importante es centrarme, asentar lo conseguido y ser yo. En cambio, esa chica que piensa tacticamente y que evalua cada decisión en función del rendimiento que le va a sacar a corto plazo (una pena que no tenga visión de futuro, por eso le va como le va), no va a correr más que yo nunca. Porque para correr, igual que para nadar, hay que estar dispuesto a sufrir. Y eso no se mide tacticamente y no admite negociaciones.

Juegos

Hace tiempo leí que los juegos empiezan en la Antigua Grecia como una forma de instrucción. La gente, al igual que los cachorros de los animales, encontraba el ocio en formas de practicar otras disciplinas, para poder ejercitarlas con naturalidad cuando llegara el momento. El ajedrez era una forma de ejercitar sistemas logicos. Los duelos dialecticos eran una forma de practicar la capacidad de expresión. El ocio se entendía como instrucción y todo tenía una aplicación practica. No creo que fuera algo tan estricto, pero si es cierto que el uso del juego como tecnica didactica es algo sumamente importante en mi vida. Curiosamente, existe otro tipo de ocio. El ocio "opiaceo" como lo llamo yo, consistente en vaciar tu mente y anestesiarte. En mi caso eso sucede casi siempre con juegos de ordenador. El tiempo pasa y yo no me doy ni cuenta. No aprendo, no me instruyo. Al final, como todo en la vida, la clave es el equilibrio y la iniciativa. Saber distribuir mi tiempo, mi voluntad y mi esfuerzo. ¿Obtener resultados? ¿Por qué descartarlo? Ayer leí una tira comica muy buena en la que un personaje reflexionaba sobre lo complicado que era pintar miniaturas, pero lo gratificante que resultaba en cuanto a obtención de resultados y paz mental. A lo que su compañero preguntaba "estoy de acuerdo pero... ¿por qué estás tan tenso?" y el otro le contestaba "porque tengo que pintar un condenado montón de miniaturas". Al fin y al cabo, aquello a lo que juguemos será un reflejo de aquello que somos. Y está bien que sea así.