viernes, 28 de febrero de 2014

Sobre hormonas y monogamia


Hola buenas. Ando dandole vueltas a una de esas situaciones absurdas en las que me veo metido a veces. Absurdas porque una vez bueno está, dos es la tontería, pero cuando pasa tres veces uno tiene clarisimo de que va la pelicula. Y le resulta extraño que, viendolo yo tan claro, el resto del mundo no lo haga.
O quizás sea al revés. Quizás yo no lo tengo tan claro y, por eso, las cosas van como van.

Una cosa es el impulso hormonal. Tengo hambre y como. Tengo ganas de musica y toco la guitarra. Y otra cosa son los procesos constructivos destinados a perdurar en el tiempo. Planto patatas para que crezcan. Estudio ruso para ligar con cachondas del este. Cosas así.
Y por supuesto, uno puede llevar a otro. ¿Por qué no? Puedo comer bocata porque es lo unico que hay y descubrir mi amor por el salchichón, convirtiendolo en parte imprescindible de mi dieta.
Pues una cosa parecida sucede con las pibas. Cuando uno está apretado, triste y... cruel, se liaría con una cabra que le mirara un poco fijamente. Como uno es un tanto especial y vulnerable, tiende a mirar cabras que sepa que no le van a cornear demasiado duro. O que la cornada va a ir a un sitio donde el pellejo está endurecido y no va a hacer demasiada sangre.
¿Me van siguiendo? Por eso prefiero niñas malas. Porque así luego no me siento culpable.

Luego están las otras historias. El ruido de fondo. El "te quiero como amigo". Pero eso no tiene nada que ver. Ya he explicado alguna vez que, en un momento dado, podría follarme a casi cualquier amiga mía. Porque si es mi amiga es porque confio en ella, y si confio en ella significa que puedo apoyarme emocional (y fisicamente) a tope. Y si esa posibilidad os horroriza, entonces no sois amigas mías.
Vaya. De repente me he quedado muy solo.

Pero insisto. Hay chicas que quieren ponerte una correa y cuando ven esta actitud dicen "es que te vale cualquiera". Y están confundiendo terminos. No me vale cualquiera como amiga. Y de esas pocas elegidas para la gloria, no me vale casi ninguna como para construir algo. Porque encima de raro, he ido a salir exquisito. Cosas de la LOGSE, los periodos de transición y el viento de Levante. Que demasiado normal soy para la biografia que tengo, coñe.

¿Y qué quiero decir con todo esto? Que no es nada extraño que de repente se me encienda la bombilla y diga "te follaría". Son cosas que pasan. Dado que tiendo a tomarme la vida como me la tomo, que me llame una colega y me diga "Ale, he masacrado a mi vecino, ¿qué hago?" probablemente no me provocará más reacción que la de "oh mierda. Bueno, vamos a ver como arreglamos esto". Cuando tu vida es una crisis o la antesala de una, desarrollas una cierta tolerancia al dramatismo y una gran afición al sentido del humor negro. Pero claro, si la persona que tengo delante no entiende esas cosas... entonces dificilmente podremos entendernos.

Y ya saliendome totalmente del tema (hoy estoy raro. Es la gripe, las drogas, el haber escuchado algo de Carnaval de uniforme... muchas cosas), ayer escuché un discurso de Pepe Mujica. Lo comenté con un compañero que me dijo que "sí, pero cuando se retire se verá que tiene trapos sucios como todos... es un buen orador y poco más... tiene buenas intenciones... ". Más o menos como esos egipcios que, durante las plagas, dijeron "sí... llueven mangostas... son cosas que pasan... tampoco es para tanto... este Dios de los Hebreos es un posturitas..".
Y mi pregunta es, ¿qué le habrá hecho la vida a mi colega para volverlo tan cínico? O desde el otro punto de vista, ¿como es que, con todo lo que me ha hecho la vida y lo "practico" que soy para algunas cosas, puedo ser tan romantico para otras?

Ah, ¿y lo de la monogamia? Coño, pues está clarisimo. Que sé que, con la chica adecuada, todas las demás me parecerán tristes imitaciones de ella. Pero mientras tanto, hormonas lead the way !

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