lunes, 30 de junio de 2014
Cuanto atrevimiento
Estoy asombrado. He recibido un mensaje que me ha puesto de una mala leche tremenda. Ya llevo un par de días que he dejado de mirar el correo por lo mismo. Me repugna. Me repugna profunda e intensamente encontrarme en el grupo humano en que me encuentro y nada como irte para verlo desde fuera y darte cuenta de cual es el fallo. El problema no eres tu, no. Está bien que dudes, que te lo plantees, pero no. El problema es que estás rodeado de gente inmadura, estupida, arrogante, incompetente, sobre todo egoista e incapaz de ver a medio largo plazo. Gente que llora por tonterias, gente que hace un escandalo por tonterias, gente que te deja en ridiculo a cada paso que da.
Y luego, de repente, te piden un favor. A ti. Después de dos años de lucha, depresión, soledad y tristeza. Después de que cada examen sea una crisis, de que cada suceso sea una protesta, de ensuciar las aguas con los residuos de nuestra alma con miseria, con falta de compañerismo, de empatia, de humanidad. ¿Y ahora me piden un favor?
No es un favor. Uno le pide un favor a un superior o a un igual. Es un intento de aprovecharse de mi y de manipularme, porque es lo unico que entienden esta gente. No me respetan, ¿como van a respetarme? Para ellos solo soy "ese tío raro", y esa herramienta que les sirve para conseguir algo. ¿Cuantos "compañeros" tengo así? Que me han reñido por no sonreir, cuando a la vez estaban gritando y peleando. Que si hablaban era para provocar discusiones, que todo comentario sobre un compañero era para criticarlo o desacreditarlo, que todo circulase en torno a la envidia, la competitividad asesina, el ansia. "Quiero saberlo ya, tengo una vida que planear." Solo tu. Los cuarenta que tienes al lado no. Solo tu.
Y ahora estoy de maravilla. Estoy al sol, con mi familia. Estoy trabajando con compañeros, vestido de azul y odiando la posibilidad de verme de blanco. Voy a la playa, hago deporte, leo. Hasta tengo ganas de hacer cosas, de viajar, de aprender. Tengo una nueva vida por delante y quiero cogerla ya, quiero planearla, quiero hacer cosas. ¿Y ahora me vais a pedir que por favor me eche a un lado y os la deje? ¿A los que os habéis pegado dos años viviendo mientras yo me sacrificaba? ¿A los que todo era un problema, una protesta, una depresión?
Dios. No sé como sois capaces de mirarme a la cara con lo que me habéis hecho, como para encima pedirme favores. Si supierais lo que me habeis hecho sentir creo que os pasariais semanas y meses pidiendome perdón. Así que hacedme un favor e iros a la mierda. De uno en uno y no mireis atrás.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario