sábado, 28 de junio de 2014

El principito

A veces te sorprendes. Es un libro que he visto montones de veces. Jorge, el fisio al que iba en Ferrol, decía que coleccionaba una edición de cada pais que visitaba. Se lo regalé al hijo de Victor por Reyes de 2013. Inna me llevó al parque del principito en Kiev. Incluso de pequeño me hicieron ver la obra de teatro. Pero nunca me enganchó, nunca lo entendí. El principito era una de esas novelas que uno decía "sí, tiene que ser genial, pero no tenemos feeling".
Y de repente me encontré esa frase.
"No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo."

Y me dije: "oye, igual este libro tiene algo". Y tiene muchisimo. Lo metí en el ebook y me lo llevé a navegar. Acabé un libro ayer y, en el hueco, me lo leí. No más de una hora. Y en ese tiempo me dio tiempo a emocionarme, estremecerme, sentir pena, asentir con la cabeza "que sabio", aprender.  Compartí cosas con ese pequeño principe que viajaba por los planetas y encontraba todo curioso y digno de estudio. Me enamoré. Y estoy muy agradecido porque, a través de ese libro, volví a descubrir mi yo curioso. Mi yo que quiere viajar, conocer gente, aprender cosas, hacer preguntas. Dejarse fascinar. Reencontré las ganas de ver a determinadas personas, de creer, de crecer. Es un libro fantastico y se lo recomiendo a cualquiera. De corazón.

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