miércoles, 19 de diciembre de 2012

Como hemos cambiado...


Que cantaba ana belen. Pero no es tan raro. Existen dentro de nosotros dos formas de ser, por así decirlo. En " Vampiro la mascarada ", un juego de rol, las definían como tu "naturaleza", tu esencia profunda que es muy difícil de cambiar, y tu " conducta ", que es la forma en que interaccionas con un determinado entorno. O por así decirlo, el personaje que te formas para conducirte en tu situación actual. La naturaleza es muy complicada de cambiar, mientras que la conducta está constantemente adaptandose.
Ayer me estaba fijando en un compañero y en mi. Y en como tanto su personaje como el mío coinciden muy tangencialmente con nuestra naturaleza. Pero en mi situación actual, representar un personaje es la forma más fácil de sobrevivir emocionalmente. Además de ser la más fácil es la más útil, porque muestras de ti mismo lo que eliges. Me siento algo decepcionado con alguna gente, que podría haber leído más allá pero no ha sabido o no ha podido. Pero esa es otra historia.
¿ Y ella ? La mariposa de coral negro, mi serpiente favorita. La niña con cara de elfa que dibujaba poemas. Ella también ha cambiado, claro. No en su naturaleza, porque por dentro sigue siendo la misma de siempre, sino en su conducta. Se ha adaptado a un entorno. Socialización. El precio que pagamos por mimetizarnos con un entorno es que nuestra forma de ser se hace un poco a ella, siendo una consecuencia secundaria del tribalismo innato al ser humano. Si te pasas todo el día ( o no ya todo el día, sino la parte del día que para ti es significativa ) con gente que habla con la Z, tarde o temprano acabarás hablando con la Z.
¿ Y como afecta esto a nuestra naturaleza ? Afecta a nuestra identidad y con ella va nuestra naturaleza. De repente nos damos cuenta de que somos mortales. Pasamos de tener una identidad individual a una identidad colectiva y ahí entra el grado de compromiso que queramos alcanzar.
" Siento que cuando abrazo a alguien que no es él, estoy desperdiciando el abrazo ". Eso es enfermizo, desde el punto de vista de alguien para el cual el mundo es un lugar grande, hecho de experiencias y relaciones, dado para compartir y ser compartido. Pero si para ti el mundo es un lugar pequeño del que protegerte... quizás no hice lo que debía. O quizás, como casi siempre, ninguna buena intención queda sin su castigo.
Quizás tenía razón ella y soy un caimán de ojos profundos, hermosos, tristes. Demasiado lento para reaccionar, pero cuando lo hago actuo con una crueldad desproporcionada.Yo siempre me he considerado un perro nomada, pero soy demasiadas cosas para quedarme con una. Aquí en Mordor el tiempo pasa muy despacio y uno se pregunta cuando llegará esa carta, crónica de una muerte anunciada, y cuando volveré a coger el petate y pasar al tiempo real. A abrir los ojos como los niños y maravillarme de todo, a escuchar historias y sentir prisa, a ponerme nervioso. A reír a carcajadas y a hacerme un nudo en la garganta, como ayer pero lejos de mi eterno autocontrol y de mi disciplina.
¿ Que en qué he cambiado yo ? He aprendido que el espacio y el tiempo son relativos, y que dependen de tu hambre y de tus sensaciones. Y que medio metro u ocho mil kms pueden ser lo mismo, y pueden no serlo.
Un abrazo. Portaros mal.

P.D: Quizás haya un pataleo infantil, en que ahora ellos son duckie y piggie y yo me estoy pelando el culo de frío en Mordor. Pero si fuera así, el pataleo dura máximo dos días. Luego reaccionamos.

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