viernes, 14 de diciembre de 2012
Sobre la confianza
Decía alguien más listo que yo que la confianza es muy complicada de ganar y muy fácil de perder. Supongo que es así. En mi caso además se da una casualidad. Ya dijo la adolescente que yo exijo demasiado. ¿ Sí ? Bueno, eso es " porque puedo ", que deciamos en mi barco. O " porque yo lo valgo ", que dice el anuncio de Pantene Pro-V. Yo creo que no exijo menos de lo que doy, en ningún aspecto de mi vida. Y si exijo mucha fé es porque yo doy mucha fé.
Por desgracia para nosotros, la calle de la piruleta en la avenida de la gominola está bastante lejos de ser el mundo real. Algunos de nosotros condicionamos nuestra vida hace tiempo a una situación un poco grave y eso, como no, tiene consecuencias. Aunque ahora no esté en una situación tan " complicada " ( que a mi nunca me lo pareció ), la reducción del grado de tensión implica eliminar una serie de componentes de mi vida que... para que nos vamos a engañar, me gustan bastante. Hace bastante tiempo lo resumí de la siguiente forma:
" Algún día, no sé cuando, sonará el teléfono. Una voz al otro lado dirá: Ale, Jose está en el Hospital y no sabemos si va a salir de esta. Arranca. Y yo le daré con el codo a la mujer que esté al lado y le diré. Me tengo que ir. Arranca. " Y en automático esa mujer asentirá y se pondrá a ello. Porque es lo que yo hago, es como funciono. ¿ Un poco extremo ? Bueno, yo no elegí tener esta vida. Solo hago lo mejor que puedo para vivirla bien y me parece que no lo hago mal del todo, a la vista de los resultados.
¿ Qué qué tiene esto que ver con la confianza ? En mi mundo para conseguir mi confianza tienes que ser así. Mi confianza de verdad, para estar dentro de mi cabeza. Yo soy una persona esquiva, poco dada a comprometerse. Pero cuando me comprometo, con algo o con alguien, lo hago del todo. Por eso conozco a muchisima gente pero tengo muy muy pocos amigos. Por ejemplo en el curso que estoy haciendo no tengo ninguno. Tengo uno que vale muchisimo pero sus circunstancias personales lo condicionan. Aún así confio en él y él confía en mi. No pido más.
Me he equivocado entregando mi confianza. Y lo volveré a hacer. Precisamente mi ultima apuesta en ese sentido tiene mala pinta porque, seamos sinceros, somos lo que somos. No se puede enseñar a un cerdo a volar. Ni se le puede enseñar a una persona egoista acostumbrada a pensar en primer y en último lugar en sí misma a tener la mentalidad de manada que es habitual en mi, pobre perro. Pero el tiempo lo dirá. Ahora tengo demasiados cuchillos girando en el aire, cuando lo unico que quiero es que me quieran. Portaros mal, un abrazo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario