sábado, 26 de octubre de 2013

Aprendizaje cognitivo


Hoy he tenido un interesante debate con un colega sobre la reforma educativa. Una de las cosas que más noto yo a mi alrededor, tras casi veinte años de reformas educativas, es la ausencia de espiritu critico y el excesivo adoctrinamiento de la gente de mi edad. Que ojo, no digo que el espiritu critico haya sido parte fundamental de la cultura española en ningun momento de su historia, con grandes hitos historicos como aquel "que vivan las caenas" o aquel grande "¡muerte a la cultura!". Pero si bien siempre ha sido achacable a la falta de cultura, hoy eso es poco asumible como excusa, teniendo en cuenta la absoluta alfabetización de la población, la cantidad de bibliotecas publicas y la existencia de internet.
Entonces, ¿de donde sale ese espiritu critico mío? Hoy dandole vueltas he recordado algo curioso. Cuando yo era pequeñito, en esa edad que te pasas la vida preguntando "¿Y por qué?" tuve la suerte de tener a dos personas ahí, mi madre y mi abuelo, que nunca se cansaban de responder. Y que, más mi madre que mi abuelo, casi nunca me daban una respuesta, sino que me guiaban para que yo solo la obtuvieran. Exceptuando cosas muy criticas -no metas los dedos en el enchufe-, que precisamente por ser tan poco comunes me resultaban muy reseñables, para casi todo confiaban en mi inteligencia. Mi abuelo no me daba sermones. Me contaba historias y luego que yo obtuviera mis propias conclusiones, que luego comentaba con él. Con diez años yo y ocho mi hermana, nos quedabamos por la noche viendo un documental sobre la transición politica con mi madre y luego lo comentabamos. En ningún momento mi madre nos adoctrinaba, sino que nos escuchaba, nos contaba sus experiencias y preguntaba nuestras opiniones. A mi, desde muy pequeñito, se me enseñó a ser curioso y se me animó a ello. Se me impuso una fuerte disciplina, claro. Yo tenía que cumplir con mi trabajo y aprobar, y aprobar bien. Pero una vez aprobara, en mi tiempo libre podía explorar lo que quisiera, leer, dibujar, crear.
Ese es el aspecto que quería reseñar hoy. Que el espiritu critico se forma animando a la gente a creer en su propia inteligencia, a preguntar porqué, a ser inquieto. Decía Churchill que una de las obligaciones de todo patriota es poner en duda la labor de su gobierno, porque así es como se mejora. Y la actitud correcta de todo estudiante, tal y como yo la veo, es la de desconfiar del sistema, plantear su mejora, pero no basado en el "queremos más", sino en el "queremos aprovechar mejor lo que tenemos". Que es, al fin y al cabo, una de las caracteristicas fundamentales de los pueblos que han conocido necesidades y penurias. Que parece que en este pais nunca hayamos sido pobres, coño.

P.D: Quería comentar que todos los niños son curiosos por naturaleza. Y que esa curiosidad es un rasgo netamente positivo, pero si no se disciplina, se disgrega. Si uno se pasa la vida preguntando ¿por qué? a todo, nunca aprende nada, porque no existe un periodo de reflexión y aprendizaje tras la pregunta. Pero si se concentra tanto en algunas cosas que no pregunta ¿por qué?, es como si no percibiera un color, pierde una gran parte de percepción vital. Lo idea es encontrar un equilibrio, que en cada persona es distinto, y mediante un proceso personal de "viaje" que te permita alcanzar tu propia optica desde la que aprender. 

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