domingo, 27 de octubre de 2013

Niebla de guerra


Para cualquiera que haya jugado a un juego de estrategia de estos rollo command and conquer, warcraft 3 o similar, el concepto de niebla de guerra no merece una explicación. Para los que no, os comentaré en que consiste. En esos juegos, que no sé porque se llaman de estrategia porque son brutalmente tacticos, tu tienes un mapa donde se despliegan tus unidades y las de el o los rivales. Al principio no ves nada, y a medida que vas avanzando tus unidades se va aclarando el mapa. Pero si no tienes a nadie que cubra un area, al cabo de un rato ese area empieza a ponerse de un color gris. Eso significa que tienes una visión del elemento geografico, con sus valles, sus colinitas, sus bosques, pero no tienes ni idea de si precisamente en este momento hay doscientos hoplitas griegos avanzando por ahí para darte la del león. Sí, me estoy refiriendo al Age of Empires, malditos roedores clasicos.

¿Qué por qué os cuento esto y de qué va toda esta pelicula? Pues estoy hablando de amistades, claro. Esta semana ha sido bastante dura y he tenido un poco de todo, crisis nerviosas incluida. Y reflexionando un poco sobre con quién puedo contar y con quién no, me he dado cuenta de que en mi vida hay muchisima niebla de guerra. Tanto así, que como ahora no me muevo, practicamente todo es niebla de guerra. Hay gente a la que conocí... y ahora tengo un perfil geografico de su vida. Pero no sé lo que pasa ahí. Y ahora, ante situaciones de crisis, cada vez me importa menos. Ese gris se va volviendo perenne, y ya no es que no mande allí a mis unidades, es que pongo una muralla para que no me vengan los doscientos hoplitas y me voy a hacerme un bocata de tortilla. Porque es obvio que, si de esa zona gris no ha venido nadie en semanas o meses, tampoco va a venir ahora. O si viene, poco interesante es.
¿Qué esto es evitable? Claro. No tienes porqué tener unidades allí destacadas, puedes poner una torreta de centinelas en la zona de niebla de guerra. O una atalaya, que me gusta mucho el nombre. Había un grupo de Cádiz que se llamaba así, aunque el grupo no me gustaba tanto.
A lo que iba. Que uno puede tener ese contacto ahí, remoto, al que acudir en determinados momentos. Por ejemplo, Vicen. Gente que sabes que, si tienes un problema, descuelgas el teléfono y está ahí. A eso me refiero. Pero hay otra gente con la que no tienes esa seguridad. Esa gente, que se perdió en la niebla de guerra, poco a poco va pasando del "archivo reciente", donde guardas la documentación de hace uno o dos años y a la que puedes tener que acudir en cualquier momento, al "archivo historico". Donde si acudes es por una cuestión excepcional porque... sinceramente, no te interesa. Y ojo, el matiz importante que quiero aclarar en este artículo es que en este caso viene de la otra parte. Que puede que yo también me haya perdido en la niebla de guerra de otra gente, en ese area difusa donde uno no sabe si son amigos o... o qué.
Pero ahora mismo se me ocurren muchos nombres, muchos. Casi cualquier nombre femenino que haya aparecido citado en este blog en los ultimos años, ha desaparecido. Gente que en su momento me aportaron grandes cosas o que me formaron... ya no están. Y otros se irán perdiendo. Pero eso no es ni bueno ni malo. Al fin y al cabo, cuando te estableces tu mundo empieza a encogerte y te cabe menos gente. Quizás por eso me siento mal y añoro volver a estar en movimiento. Para acercarme a esas zonas grises y disiparlas. Para elegir yo mi soledad.

P.D: Aunque el agua siempre sea agua, no sabe igual en el desierto que en tu casa, ni hace la misma falta a cuarenta grados que a quince.

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