Y me lo noto. Lo que dije el otro día, la mezcla de soledad y furia, demasiada tensión. Demasiado querer llevar todo bien, demasiado evitar problemas, demasiado "no pasa nada".<br />
Y demonios, pasa. Pasa que llevo tres semanas sin llevar adelante algún plan ni hacer algo que me guste de verdad. Pasa que llevo dos semanas que no quedo con alguien y charlo y me rio y comparto "de verdad", apenas atisbos. Pasa que mi novia o mi lo que sea me ha vuelto loco con el "ahora sí, ahora no", hasta que finalmente he dicho yo "ahora no". Pasa que de mi familia solo escucho lamentos y problemas, y cuando no son problemas son futuros problemas. Pasa que estoy rodeado de niñatos que, cuando no se están quejando por algo, están presumiendo de algo. Y mientras yo intento mantener todos los pedazos de mi unidos, afrontando una cosa por un lado, otra por otro... voy desenfocandome. E intento evadirme y ni eso me sale. Las series no me saben a nada, los libros los voy pasando sin retener nada. Veo sin mirar, oigo sin escuchar. Y mientras los días caen como hojas del calendario crece en mi la sensación de que me estoy perdiendo algo. De que no estoy VIVIENDO de verdad.<br />
Y no puede ser. Porque hoy he tenido un susto serio que me ha recordado que en cualquier momento dejas de vivir, y tienes que ser honesto contigo mismo, creer en lo que haces y ser aquello en lo que creas. No vale con "a mi me dijeron" o "yo me dejo llevar". Uno tiene que decidir y hacerlo conscientemente, asumiendo las consecuencias. Y ya estoy harto de callarme y de dejar que otros lo hagan por mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario