miércoles, 24 de diciembre de 2014

Danos una tregua



Ya vale, jefe. Entiendo que el año ha sido duro, que las cosas no siempre van bien. Pero si me dieran un euro por cada colega que tiene una enfermedad terminal en casa, cada colega que se vé sin ingresos, cada colega que se tiene que buscar un piso porque lo echan del suyo... la verdad, no tendría que trabajar en todo el año que viene. Que sí, que cada palo aguanta su vela y vivimos solos y tal...
¿Pues sabes qué? Que ni de coña. Que Milton dirá que cada hombre es una isla pero eso no me lo trago. Más bien somos un archipielago. Y si puedo pedir algún deseo para el año que viene, como aquella vez que entré en la Iglesia Rusa en Sofia con cierta persona muy especial, es que los que tengo alrededor sean felices y les vayan las cosas, si no bien, al menos "no mal". Que ya haré yo por echar el cable a los que pueda como pueda y a poner de mi parte. Gracías y feliz cumpleaños, cabezón.

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