jueves, 25 de diciembre de 2014

What comes around....


Goes around. Es uno de esos principios inalterables que condicionan el mundo, tal y como viene se va. Pero lo importante de toda historia de este tipo es aprender y sacar las conclusiones adecuadas. Radi vino y se fue. Estando en el hostel le presenté a Boris. Desde el minuto uno Boris estuvo tonteando con ella, como tontea con todas porque Boris, aparte de colega mío, es una serpiente. Me pregunté cuanto tiempo tardaría en añadirla al facebook y ahí está.
¿Es esta una faceta nueva de mi, la del Ale adolescente enamoradizo que cotillea y se encela? Supongo que sí. Todos tenemos muchas facetas y algunas aparecen y desaparecen dependiendo del entorno. Es como una piedra, a la cual la presión le hace surgir determinados angulos y la arena le cubre otros. No se vé igual el mundo en movimiento, cuando estás yendo y viniendo con tus colegas, cuando participas en torneo, quedais para jugar a cosas y os moveis, que cuando estás un día y medio en tu casa en pijama jugando al ordenador. Todo influye.
¿Cual es la lección que sacamos de esto? Que hay que aprovechar el aquí y el ahora y no quedarse demasiado tiempo soñando despierto. Esa idea que me inquietaba en Bulgaria, la de que nada tiene continuidad y que las cosas suceden solo en un instante, debería ser una piedra de toque, un hecho sobre el que construir otras cosas. No te apegues demasiado al sitio, solo es un puerto más por el que pasar. Aunque me voy haciendo mayor y una parte de mi quiere establecerse... pero solo es cansancio.
Recuerda. What comes around, goes around.

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