lunes, 29 de diciembre de 2014
Un poco de perspectiva
Ayer estuve con Rabanal dando una vuelta por Madriz, cotilleando libros en La Casa del Libro y marujeando un poco sobre la vida en general. Nos pusimos un poco al día sobre nuestros respectivos problemas familiares, y me llamó la atención cuando me contó que su padre le había preguntado por mi.
"Primero que lo veo pienso ¿y esto que es? Un tío con unos pantalones piratas, una chaqueta de cuero... y luego en cambio me pongo a hablar y no le faltaba un detalle. Completito completito." Me llamó la atención el vocabulario elegido, pero al fin y al cabo no deja de ser algo que me he encontrado muchisimas veces en mi vida. Como la primera impresión que doy, de niñato desaliñado y poco serio, se contrasta con lo que tengo entre las cejas. No sé. Es un poco lo que me sucedió en Bulgaria, la sorpresa al encontrarme con que soy una persona de bien. Y que la gente se da cuenta y lo valora, incluso a pesar de mis esfuerzos por disimularlo o no darle importancia o esconderlo. Está bien eso. Está bien ser yo. A pesar de tener unas pintas de trapo que no puedo con ellas.
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