viernes, 19 de diciembre de 2014

Welcome to Paradise


Acabo de volver de mis vacaciones. Mentalmente, que no fisicamente, eso fue ayer. Hoy me he levantado en la residencia tras pasar unas cuantas horas delante del ordenador. Eso es una de las cosas que identifica que has vuelto a casa: pasas más tiempo delante del ordenador que de libros. También confieso que este blog es parte de eso, durante este viaje le fui infiel y me llevé un cuaderno de papel donde iba escribiendo. No quise acercarme a una pantalla en días y es algo de lo que estoy profundamente agradecido. Hay que desintoxicarse.

¿Y qué tengo para contar? Bueno, cinco o seis días en Bulgaria dan para mucho y para eso está el cuaderno. La conclusión que he sacado es que no estoy loco, no soy insoportable, no soy más raro que cualquiera de nosotros. No soy ni peor ni mejor que nadie, tengo gente que me quiere mucho y gente que no. He vuelto a encontrarme a mi mismo. Paseando solo por Europa, hablandole al mar, rezandole a las cosas pequeñitas, encontrandome a Dios en el sentido del humor de las cosas y de la gente. Me ha visitado la paz de los desconocidos, he sentido el frio en los huesos, he hablado de cosas interesantes, he debatido con pasión. Dios. He desesperado de encontrar el amor, y justo cuando he renunciado a él me ha mordido el tobillo. O en este caso, la nuca. Y todo parecía normal, todo era.. un poco lo de siempre. Hasta que llegó el avión y tuve que cambiar de marcha y hacerme a la habitación solitaria, a las conversaciones rituales. A la nada.

Aún así, ya no era la misma nada. Existen dos consecuencias de ver algo que te gusta, una, que comparas con lo que no y te jode, dos, que sabes lo que quieres y te empiezas a plantear como conseguirlo. Yo no soy demasiado dado a dedicarle tiempo a lo primero, eso no sirve para nada. Así que he sacado algunas conclusiones. Que quiero pasar tiempo con gente que suponga algo positivo en mi vida, que quiero minimizar el impacto de lo que no. Que realmente tengo todo lo necesario para ser un gran profesional y ser feliz, que lo unico que necesito es que las cosas salgan bien... y hacer porque sea así. Sobre todo, este viaje me ha dado un sorbo enorme de felicidad. Y quiero que ese sorbo siga.

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