miércoles, 13 de mayo de 2015

Un hobbit ario en Inglaterra (V)


Hoy ha sido el día de mi "new joiners brief", que es basicamente que te expliquen de que va todo el jaleo en el que estás metido. Me ha gustado mucho. Llevo esta semana trabajando "solo" y la verdad que estoy encantado. Mi compañera es una mujer agradable y voluntariosa, el ambiente de trabajo es bueno (la gente hace lo que puede porque las cosas salgan bien), el horario permite tener algo de vida fuera del curro. Ya estoy yendo al gimnasio a hacer cinta, tengo mi neverita equipada, por las tardes chateo y me pongo al día con la gente en España. Hoy me ha llamado d. Constantino, que fuera jefe mío en el Malaspina y está en el edificio de enfrente y hemos estado un rato charlando.
Aquí no se lleva el rollo servil de España. Como es un ambiente multinacional, la gente se llama por el nombre de pila y no se usa el empleo, como mucho "sir" a veces. Eso me permite ser yo mismo, hablar con más libertad, implicarme. En Madrid ya he tenido un par de jefes con los que he tenido la sensación de "estar trabajando con" en lugar de "trabajando para". Quizás ese sea mi matiz de "psicopata manipulador" que decía la psicologa, pero ya desde mis primeras campañas me di cuenta que uno siempre da más cuando sabe lo que tiene que conseguir y cual es el objetivo global, que cuando le enseñan una cuerda y le dicen "tira".
Y la verdad, hoy ha habido mucho de eso. Por delante nuestra han pasado los segundos de cada departamento contandonos que hacen, como se coordinan y cual es el objetivo. Se han felicitado a si mismos por el exito conseguido y nos han hecho parte de ese exito. El Gran Jefe Indio, el que cuando llega todo el mundo se pone de pie, nos ha dicho que espera que supongamos una diferencia. Que nuestros paises nos envían aquí porqué consideran que podemos hacer el trabajo y él no va a revisar nada, que confía en nosotros. Es una versión de aquella fantasmada de Nelson "Inglaterra espera que todo hombre cumpla con su deber". Pero al fin y al cabo, es la clave del liderazgo inspirado. Tanto así, que cuando hemos acabado me he puesto a ver que más puedo hacer por la gente de otros destinos. Ya desde la semana pasada vengo con la sensación de que mi trabajo aquí es algo útil, algo que ayuda a los demás y que puede suponer una diferencia. Y la verdad, es una sensación bonita.

En cuanto a mi vida más allá del trabajo, de lunes a viernes hay poquita. Este fin de semana espero ir a Londres a hacer un poco el guiri. La que viene me tocará aprender a conducir, echar una mano en un evento internacional y, espero, ir a una partida de rol en Londres donde veré hasta que punto me manejo en inglés. Seguiremos informando.

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