viernes, 15 de mayo de 2015

Un hobbit ario en Inglaterra (VI)


Acabamos mi segunda semana aquí y no todo van a ser alegria y pastelitos (aunque también). Los días se han hecho largos cuando no ha entrado mucho trabajo y tocaba estar ahí poniendo cara de haba. También hay bastantes tensiones en el trabajo, gente de diferentes paises y una cadena de mando en la que se forman muchos nudos. Los franceses son particularmente infames en ese sentido, pero de todo hay en esta viña del señor y, sin ir más lejos, yo me he visto metido en una historia que no me gusta y que tampoco me ayuda a encajar. Yo hablo poco, soy poco amigable en el trabajo y a veces me siento algo desplazado. Como dije, no todo es alegria y pastelitos.
Pero estoy muy contento. Aprendo cosas y aquí se me ofrecen oportunidades que en otro sitio no tengo. Mañana voy a Londres a hacer turismo y estoy como un niño con zapatos nuevos. Me dicen que haga una guia, que mire por google maps... pero prefiero perderme. Ya lo lamentaré. A final de mes quiero ir al sur a visitar a Leti. ¡Tanto por hacer! Y a la vez sin prisa, sin estrés. A veces siento una presión. Todos los futuros desenvolviendose, lo que podría hacer y no hago, lo que podría estar haciendo y no hago... ¿me estaré equivocando? ¿debería estar en X en vez de en Y?
Pero luego se me pasa y decido que aquí estoy bien. Que con esta gente estoy bien. Que este momento está bien. Y sigo, poquito a poco, cumpliendo mis objetivos. Si viajo aprendo. Si no viajo ahorro. Si me quedo jugando al ordenador descanso. Si voy a correr cojo fondo. Lo importante es mantener una actitud de "siempre positivo, nunca negativo", disfrutar de las cositas buenas, no esperar demasiado de nada ni de nadie. Y dejar que el tiempo vaya pasando mientras lo disfruto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario