domingo, 29 de diciembre de 2013

Arrivederci Cádiz


En cuatro meses volveré a asomar la cabeza por aquí. Cuatro meses que pasarán largos y monotonos, esforzandome por no volverme loco, por no sufrir, dado que disfrutar está fuera del menú. Esta semana ha sido interesante. Ha tenido muy buenos momentos y ha confirmado determinadas teorias. Lamentablemente, algunas malas noticias se han colado y el hecho contrastado es que somos más viejos, tenemos menos paciencia y estamos, no cansados, desgastados.
¿Qué nos espera ahora? Lo desconocido. Me gusta. En 2013 creo no haber tomado más de media docena de decisiones conscientes, asumiendo las consecuencias del exito o el fracaso. Todo ha sido dejarse llevar, complacer, continuar. ¿Por qué no? Un día tras otro. ¿Qué quieres? No lo sé. Y así he ido rebotando, bola de pinball que cae, hasta llegar al momento presente. Termino el año decidiendo. Y lo hago desde una posición debil, sin suelo firme bajo mis pies. ¿Y qué tiene eso de malo? Casi toda la vida pasa sin suelo firme. El orden, la estabilidad, la monotonia... son ilusiones que se lleva la primera racha de viento. Hay que creer. Hay que soñar. Hay que luchar.
Ahora mismo lo unico que quiero es volver a mi madriguera. Encerrarme entre mis juguetes, mis sueños, mis drogas. Pero elegí vivir, porque la vida tiene que ser algo más que dejar que pasen los días, y al menos por unos días voy a arriesgarme. Voy a arriesgarme a caminar, a aprender, a sentir, a soñar. A ser decepcionado, como lo he sido en estas vacaciones, pero también a ser gratamente sorprendido por el cariño, el respeto y la atención. Ya os contaré. Ahora tengo miedo, como se tiene antes de empezar, pero eso es bueno. Hay que vivir una historia que merezca la pena ser contada, aunque solo sea para justificar que estamos vivos.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Los besos que te debo...


Hoy charlando con una colega surgió el tema de los deseos y las buenas intenciones. Hace muchos años, cuando aún era joven e impresionable, le dije a un amigo que me daba más vergüenza no haber ido nunca a un concierto que no haber besado a una chica. Han pasado los años, han pasado los conciertos y debo muchos besos.
Pero los besos son una mercancia extraña. Caducan. A veces se produce un cambio, como el cambio de moneda, y algo que valia mucho en determinado entorno y circunstancia ya no vale nada. Además, cuando se echan a perder dejan un regusto amargo, extraño. No entiendo a la gente que comercia con besos.
Tampoco entiendo muchas cosas. No entiendo a la gente que se esconde detrás de un nombre, o que los usa como carceles en las que encerrar sentimientos o ideas. Amigo. Novio. Extranjero. Compañero. Como si el uso de una palabra magica, como fetiche, les dotara de un contenido especial que alterara la forma del mundo. Las cosas son lo que son, y la magia de los nombres solo nos permite delimitarlas temporalmente. La realidad, tarde o temprano, empuja las paredes y se cuela por los huecos.
Hace frío. El frío se me ha metido dentro y es un frío del espíritu. Es el frío de aquel que ya no recuerda lo que es el sol y que piensa que el verano nunca llegará. A veces destella, una foto, una sonrisa, un abrazo, y parece que rompera el hielo que me encierra. Pero es mentira. Estoy envuelto en una cama de hielo y aquí dentro los besos que te debo van coagulando y presionando contra mi piel, formando pustulas y capas que me deforman. Aquellos que me quieren bien me miran y no me reconocen.
La noche pasa. Y en algún momento saldrá el sol. Yo me pregunto... ¿donde estás? ¿Existes?

jueves, 26 de diciembre de 2013

Que pronto nos curamos...


Estoy un tanto sorprendido. En menos de cinco días ha desaparecido la presión de semanas y meses de inactividad, de soledad, de inutilidad. El hielo se te cae de las extremidades y vuelves a correr y a volar como siempre. Vuelves a reirte por tonterías, vuelves a jugar y te das cuenta de que, bajo la piel endurecida por el trato con la naturaleza, sigue estando el niño que no se va. Bien. Es bueno comprobarlo.
¿Y ahora qué? Pues ni idea. No esperaba que el sol saliera tan pronto y no tengo juguetes a mano. Tampoco tengo planes. Estos días he visto más peliculas que en medio año. Me sorprendió Transformers, pero es tan infantil como me temí. Curiosamente, "Como entrenar a tu dragón" no me pareció para nada infantil. Y me dejó con esa pregunta latente de "¿donde están las Astrid que conozco?".
Bueno, es una pregunta retorica, claro. No hay tiempo para lamentar... ¿no hay tiempo? Al carecer de objetivo, los días pasan. Pasan más rápido cuando uno está de vacaciones y disfrutandolo, pero siguen pasando. ¿Sabéis? En inglés una fecha tope se dice "deadline" o algo así me parece recordar. Porque es así, es como si algo se muriera si no lo consigues antes. Yo no sé que pasará después de mi deadline, pero por Dios que quiero dejar de vagar en vano y apuntar a algun sitio, querer algo y conseguirlo, o no, y sentirme extatico o furioso o triste. Quiero sentir algo. Más que un chispazo de lo que pudo haber sido y no fue o de lo que me gustaría que fuera, algo que agarre y tire y rasgue y rompa y renueve. Claro que luego lamentaré pero... ¿no se vive para eso? ¿para equivocarse y arreglarlo?
Vuelvo a la calle, a que el sol me de en la cara. Que rico...

martes, 24 de diciembre de 2013

Agarra las riendas


Es lo que pasa cuando eres libre. Sentimientos que no sabias ni que existían asoman la cabeza y te tiran un bocado. No tienes las barreras preparadas, estás predispuesto. Te sorprendes, te fascinas. Bailas. La musica se ha parado y no te das cuenta. ¿Como? Hacía demasiado que no escuchabas musica. Entonces captas esa mirada, esa sonrisa. Que buen chico es. Horror. Reculas. Antes de comprometer tu dignidad y te juras que nunca más. Esa gran promesa de borracho que todos hemos hecho. ¿Es el amor un veneno? Claro que sí, demonios. Como el alcohol. Como la vida. Que se te mete bajo las venas y te pica. Pero puedes bailar. Silbas por lo bajo, tarareas una canción. ¿Quién dice que la musica solo sale de los altavoces? Sonríes. Y sabes que volverás a caer, porque existiendo respeto puede existir distancia, porque te engañas a ti mismo una y otra vez... y esta bien que puedas hacerlo. Pero esa mirada que te mata sigue ahí.

El ciclo de la presión


Se acumula, se libera y posteriormente se disuelve, para volver a concentrarse y comenzar a aumentar. Siempre es así. Una y otra vez. A mayor presión, mayor impulso de liberación, mayor disolución y mayor dificultad para volver a acumularse. Pero siempre existen factores que la aceleran, en un sentido o en otro así que nunca es linear.

Dependo


No es muy difícil darse cuenta, aunque a mi me sorprende un poco la evolución personal. Mirando hacia atrás, soy consciente de donde comenzó el problema. Una cuestión que suele ignorarse mucho es que la dependencia funciona en dos direcciones. Por un lado está la real, la de la persona que no puede moverse, o que no puede comunicarse, o que no puede hacer algo por si misma. Pero por el otro está la persona que cuida de esa, la que sacrifica mucho de su vida -su desarrollo personal, su tiempo, en ocasiones su felicidad- para garantizar la de la otra. Esa persona también es dependiente, porque cifra su felicidad en un altruismo quizás mal entendido. Yo cumplí con mi deber. No regalé nada a nadie, porque recibí mucho más de lo que dí.
Pero me acostumbré. Me acostumbré a ser feliz a través de los ojos de otra persona, a contar los días por los abrazos que me daba. Y cuando me faltó tuve que cambiar. Ahora miro hacia atrás y veo que, en primer lugar, intenté sustituirlo. Pero eso era imposible y no funcionó. Así que intenté sustituir personas por situaciones. Dejé de buscar abrazos y empecé a buscar postales. Yo en mi cuarto con musica. Yo con una mochila por el mundo. Yo pintando muñequitos. Y otras. Pero al fin y al cabo era otra forma de dependencia. No podía ser feliz si no alcanzaba esas situaciones. Estas que he dicho no tienen mayor problema, porque son solitarias, pero hay otras para las que dependo de gente. Jugar a rol, por ejemplo. Cuando esas no funcionan -porque también son necesarias para el equilibrio, no todo es autismo-, provocan dolor. ¿Donde? En ese organo necroso, enfermo, destruido, que fue el que antaño me conectaba a mi hermano. Que no se cae, ni se va a caer, porque es parte de mi vida y no quiero renunciar a él. Porque no podemos cerrar los ojos y dejar de querer ser felices. Pero hay que rediseñar la felicidad, hay que acomodarla. A veces estamos cansados y lo unico que queremos es disfrutar de una cama, de nuestra familia, de la tranquilidad. Otras veces estamos más aventureros y queremos experimentar, entrenar, aprender, vivir.
Yo estoy cansado. Y ese cansancio me permite darme cuenta hasta que punto dependo de determinadas rutinas para sustituir a determinadas personas, en este momento de mi vida en que creo que no puedo querer de verdad a nadie. Supongo que me equivoco, como en tantas cosas. Pero por ahora, dejad que la Navidad fluya. Ya no la temo, ya no la odio. Ahora simplemente me es indiferente.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Buenos días


Hace mucho que no duermo bien. Tanto, que he perdido la costumbre de hacerlo. Cuando estoy cansado me acuesto y cuando mi cuerpo está lo suficientemente recuperado arranco. El sol me mueve. Tengo al demonio comiendome por dentro y no sé ni lo que es. O prefiero no saberlo y seguir adelante. Moviendome, jugando, aprendiendo, leyendo, olvidando. Lo que sea menos mirarme los pies y no reconocerlos, menos pasar una mano sobre la cara y desconocer el tacto, menos mirar profundo a los ojos del espejo.
Esta mañana me he despertado de un sueño muy profundo. Había un niño en mis brazos. Un niño que se reía y saltaba. Yo lo miraba muy de cerca y me perdía en sus ojos, ojos opacos como los míos que solo reflejaban, que no traspasaban. La risa de ese niño era la risa del mundo. Me quería beber esa risa y notaba su peso, sabía que pesaba pero no lo sentía. En ese momento estaba conmigo y el pecho le subia y bajaba respirando y yo apoyaba la mano en él y sentía su corazón, acelerado de felicidad.
No recuerdo mucho más. El sol me arrancó del sueño.Me desperecé entre sombras y me agarré a las ultimas hebras del recuerdo. Más tarde, tumbado en la cama, soñé que estaba a mi lado, pero era un sueño inducido. En la noche no lo fue. En la noche estuvo conmigo, lo sé. Y en lugar de sentirme triste o melancolico me sentí bendecido, afortunado. Podría haberme pasado la vida en el sueño pero no habría sido honesto. No habría reconocido que hubo momentos tristes, momentos duros, momentos en que no nos quisimos lo que debieramos. Hubo peleas y reconciliaciones, hubo monotonia y el hastio de la compañia forzada. Pero esta mañana, desde donde quiera que estés, me mandaste un abrazo y me recordaste porqué me querías y porqué te quería. Y es el mejor regalo de navidad que puedo pedirle a nadie. Gracías.

jueves, 19 de diciembre de 2013

El misterio de la amistad libre


Hace un momento andaba pensando en algunas de mis amigas. En que son chicas muy guapas y que, oye, sí, son cosas que pasan. No es un requisito para ser amiga mía. Pero se da en muchos casos. Supongo que porque la belleza, en muchas ocasiones, no es más que el reflejo de una determinada forma de vivir y de una cierta salud y un cierto equilibrio. Que son las cosas que me gustan y con las que me siento comodo.
Claro, pensaba en que ha habido ocasiones que me he sentido atraido por amigas mías. O ellas por mi. Y que es algo natural. Pero a la mayoria de ellas les resulta un estado muy extraño. Ello es debido a que, para la inmensa mayoria de la gente, una cosa es el amor romantico y otra es el amor... mmm... amistoso? Iba a poner filial pero las connotaciones incestuosas me han hecho recular. Y no veo porqué tiene que ser así. Yo no puedo querer a nadie que no sea mi amigo, porque por regla general las cosas que busco en una pareja son las mismas que busco en un amigo. A su vez, tampoco puedo tener un amigo al que no quiera porque... ¿qué clase de amigo sería ese con el que no comparto cosas?
Pero claro, la cuestión no es el sentimiento. La cuestión es la posesión y el miedo. La monogamia impuesta, no consensuada. "Tienes demasiadas amigas". La elección que guillotina, a la izquierda o a la derecha, conmigo o contra mi, tus amigos o tu novia.
Me parece una tragedia tener que vivir así. Me parece una tristeza. Y me parece que es muy poco sano y muy poco honesto con uno mismo. El ser humano está diseñado para vivir en tribu... ¿por qué vivir en pareja? En Vigo, los hermanos de mi abuela tenían una finca. En ella habían construido dos casas y a medida que los hijos se casaban, habían ido añadiendo pisos. El día del Carmen se reunían tranquilamente veinte o treinta personas que vivían allí, familia en mayor o menor grado. Mis amigos son mi familia (aparte de mi familia que, claro, también es mi familia). Y me parece de una crueldad gratuita y absurda esas personas que aparecen en tu vida exigiendo, en lugar de aportando.
El otro día leí que la gente que amas te hace sufrir, y la gente que odias te hace sufrir. Al fin y al cabo, todos te hacen sufrir. La cuestión es decidir por quién merece la pena hacerlo. Pensad un momento en la idea que he planteado, la de compartir, y sed sinceros con vosotros mismos. ¿Creeis que vuestra pareja encontrará alguien mejor que vosotros ahí fuera? Entonces, sinceramente, no os mereceis a esa pareja. Y ella se merece a algo mejor que vosotros. Espabilad. Creced, ser orgullosos, amaros y luego amar a los demás. Pero no igualeis por debajo, como la LOGSE. Tended a la excelencia y, una vez consigais ser la mejor versión posible de vosotros mismos en vuestro actual estado y circunstancia, disfrutadlo. Pero no dejéis que el miedo os impida crecer.
Y no me cortéis el rollo a mi :-P

La elegancia es una actitud


A veces, me siento un poco como esos aristocratas caidos en desgracia de hace un par de siglos. Gente que podía presumir de linaje, de educación, de formalidad. Rodeados de gente que había medrado en el comercio o recibido una herencia y que, obviamente, tenía más dinero pero mucha menos clase. A mi alrededor, casi a diario, veo a gente que compra ropa más cara que yo, que lleva coches mejores que el mío... y que son incapaces de dirigirse a una persona mayor con el respeto que merece, que no dominan su tono de voz, que no entienden el tempo ni el ritmo ni las formas. Gente para la que la elegancia es una marca o una etiqueta.
No es culpa suya. Vivimos en una epoca donde creemos que todo se compra. El ejemplo que pongo siempre, y aquí vuelvo, es el de los tenis. Te compras unos tenis de doscientos euros y te preguntas porqué no corren solos. Porque correr, queridos amigos, es un proceso. Como todo. El trato humano es un proceso, complejo, que implica empatia, afinidad cultural, paciencia y deriva en respeto. La elegancia, como tal, no es una pose que uno adopta para sacarse una foto, como decían en "Algunos hombres buenos": el honor no es un galón que te cosas al uniforme.
Y claro, eso sucede con muchas otras cosas. Tengo una compañera que es especial. En cambio, no es "esa persona que está siempre en mi mente", como decía el otro día lady. No creo que haya ninguna persona así. Conversando con mi alte schwester el otro día salió el tema del amor. Y le dije que claro que estoy enamorado. ¿De quién? Me gustaría saberlo. Yo creo que no estoy enamorado de una persona, sino de la potencialidad del amor mismo. Estoy abierto a sugerencias. ¿Receptivo? Cada día me vuelvo más femenino. Que horror. Pero lo que me atrae de esa persona sobre todo es su actitud. La naturalidad con la que encara la vida, que se complementa tan bien con mi tendencia al absurdo y, a la vez, mi paradojico sentido del humor y del tempo. Somos piezas con cantidad de huecos y de ranuras y, en algunos momentos y lados encajamos con alguien y en otros no. Esta muchacha sigue luchando con su propia grandeza. Creo que es posible lo que dice, que su personaje supere a su persona y en el fondo sea una histerica. Pero lo dudo. Toda mascara, por perfecta que sea, tiene huecos por los que se cuela la luz y te enseña lo que hay debajo. Y lo que hay debajo, para todos menos para ella, encaja.
Volviendo a mi alte schwester y a la elegancia, recuerdo que precisamente eso fue lo primero que me llamó la atención de ella cuando la conocí. La facilidad con la que llevaba el silencio. Si os fijais, la mayoria de la gente se siente incomoda cuando no hay ruido a su alrededor y mete la pata trabando conversaciones absurdas solo por evitar el terrible, ominoso, insistente silencio.
No caigais en ese error. No vale para nada. Sed vosotros mismos, incluso cuando no seais nada. Y con esto, me retiro

Ale

martes, 17 de diciembre de 2013

Draw a line. Make a stand


Una de las cosas que he aprendido en este tiempo es a no ceder. Con mis vaivenes y mis historias, el proceso de la soledad implica priorizar. Implica darse a valorar. Implica reconocer que tu tiempo privado y tu espacio valen mucho.
Hace poco me sorprendía al ver como he cambiado. Antes cualquier excusa era buena para coger una mochila e irse a la otra punta de Europa para visitar a una chica. Ahora no. Ahora pienso que broes before hoes "de verdad". He reencontrado un poco esa afición a las cosas que me gustan y esa libertad de decir lo que pienso. O simplemente no decirlo, porque nadie me va a escuchar en este mundo cada vez más empeñado en mirarse el ombligo.
Ha sido complicado. Hoy alguien contaba una historia sobre cuando lo arresté. Lo que esa persona no sabe es que, cuando elevé el parte de arrestarlo, me dieron varias oportunidades de pensarmelo y no lo hice porque, si hago algo, lo hago hasta el final. Y cuando finalmente fue elevado, este hombre me amenazó con denunciarme por un error administrativo. Y yo le dije que hiciera lo que debiera. Lo hice porque, ante las amenazas, suelo echarme para adelante en vez de para atrás. Soy perro de los que muerden, no de los que ladran. Pero ese desafio me vino muy bien para reafirmarme, para plantar los pies firmes en el suelo y decir "mis pasos me han llevado hasta aquí. Y nadie me va a quitar este terreno que tanto me ha costado ganar". Aquel día crecí como persona, aunque en ese momento no lo sabía. Porque tarde o temprano nos pasa en la vida. Aquellos que dicen que hay que evitar los conflictos, que no se consigue nada discutiendo, que hay que vivir y dejar vivir... son corderos camino del matadero.
Lo mismo sucede con el cariño. Uno no puede pedir. Ni esperar. Uno no puede negociar. Uno puede afirmar y ofrecer, y recibir y recoger. Uno puede compartir. Pero debe trazar un espacio en el que uno mismo esté comodo y crecer a partir de esa base. Sin esa base, solo somos una hoja al viento esperando a agarrarnos a algo o alguien que pase por ahí.
Eso no quita que exista una interacción. Un juego de equilibrios, una sinergia, una melodia. Es un baile. Pero es una dualidad, una relación exterior e interior. Sin ese equilibrio personal, dificilmente encontraremos un equilibrio de pareja.
Así que lo dicho. Otra cosa que tengo que agradecer. Así da gusto.

No hay como sentirse culpable


Hoy he tenido una especie de revelación. Ha sido raro. La vuelta a la realidad siempre es dura y, aunque sea a sorbitos, se te cuela por debajo de la armadura. En esas estaba, cuando me vi en un plan que no me convencía pero debía. Algo que siempre me suele resultar duro. Entonces comenté con una amiga que tiendo a hacer daño a la gente que tengo más próxima, algo que me recuerda a esa realidad que ella comenta de si misma, como que es una muchacha de dificil trato. Algo totalmente contrario a lo que vivimos nosotros día a día, porque es una compañera de curro.
El caso es que bueno, ese también es mi caso. Yo soy bastante accesible, comedido, correcto, serio... porque no tengo más remedio. Si me sueltan la correa soy un loco difuso, caprichoso, disperso. O quizás un punto intermedio. No lo sé. Pero sé que a veces hago daño y eso me hace sentir culpable.
Bueno, ella me dijo que todos somos así. Que hacemos daño a aquellos que tenemos más próximos, a nuestros amigos, a nuestras parejas, a nuestras familias, porque es con quienes nos sentimos comodos. Ahí no actuamos. Eso me vino de maravilla. Eliminó la sensación de extrañeza y alienación, esa constante en mi vida de "soy demasiado raro y nadie me va a entender", que es una de las cuñas que me clavo a mi mismo de vez en cuando.
Curiosamente, más tarde estuve con un compañero y su novia paseando y charlando. Fuimos a una asociación de colegas suyos y hablamos con gente allí. A través de una conversación superficial y banal, me di cuenta de que una chavala me miraba como atractivo. Me resultó extraño. No estaba actuando, no estaba jugando. Simplemente estaba siendo educado. Lo que me hace preguntarme, ¿está tan mal el mundo que la educación resulta encantadora? ¿O quizás siempre lo fue? Depende del entorno y del carácter claro... pero sobre todo, la conclusión que saco es que hay un momento para la esgrima verbal y un momento para sentarse con un café. Más allá de eso, tanto en la esgrima verbal como en el café hace falta seguridad en uno mismo, sentirse comodo y relajado y no dejar que la prisa te pueda. Controlar el ritmo. Y sobre todo, evitar clavarse cuñas ni aislarse de la manada sin motivo. Si no estás comodo te vas, o lo comentas, pero no tiene porqué ser culpa tuya ni de nadie. El concepto de culpa es un poco absurdo así pues... ¿por qué perseguirlo? Simplemente sé.


P.D: Hoy confesé que tengo miedo a las vacaciones. Por si lo paso mal y no merecen la pena, con todas las ilusiones que tengo puestas, o por si lo paso bien, y luego la vuelta a la rutina se me hace insoportablemente dolorosa. No se puede vivir con miedo. Y confesarlo me hace bien, sobre todo porque queda como un secreto compartido y establece una de esas piezas que dan forma a una amistad: las confidencias. Aún así, me sorprende la naturalidad con la que surge. 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Sobre exigencias utopicas y mala conciencia


Hola buenas noches. Esta mañana estaba leyendo en una pagina una noticia y seguí con los comentarios, algo que me gusta mucho (a veces encuentra uno ahí cosas que no salen en ningun titular). La noticia trataba sobre una polemica entre empresas sobre los derechos de explotación de un producto, y uno de los comentarios decía "a X empresa de lo unico de lo que se le puede acusar es de haber querido obtener beneficios, algo extrañisimo en una empresa".
Dejando de lado el sarcasmo, el comentario me dejó reflexionando. Claro. Es eso. Recuerdo el año pasado cuando la final de la Copa de Europa, Bayern Munich contra Borusia Dortmund, preguntaban que opinaba la afición de que su delantero titular que debía jugar la final, tuviera ya contrato firmado para el año que viene con el otro equipo. Y el entrenador del Borusia dijo que todos consideraban normal que un trabajador fuera a otra empresa donde le pagaban más. Porque al final es eso. Un trabajo. Por el que te pagan.
Es curioso lo de los españoles. Queremos politicos integros, cuando la mayoria de nosotros somos unos ladrones. Queremos deportistas comprometidos, cuando nos burlamos del que pierde una ventaja por ser leal (a una persona o a un principio). Insultamos al que hace algo ilegal conduciendo, pero luego somos los primeros que, no solo lo hacemos, sino que cuando nos multan nos enfadamos.
Somos sorprendentemente incoscientes.
¿Y qué pasa con eso? Pues que quizás sea una de las claves de mi desalineación social. No me entiendo con la gente. Y la gente no se entiende conmigo. Hay veces que eso me molesta mucho. Que la realidad atraviesa la burbuja en la que vivo y me pega un bocado. Zas. Entonces me doy cuenta de que la burbuja no puede protegerme de todo y que no puedo vivir en mi mundo de escritura, lectura, peliculas, reflexión, filosofia. Mezclado con deber, claro. Dosis de realidad en toda la cara, para no despegarme del todo y volverme loco.
Pero hoy estoy bien. Ayer tuve la suerte de compartir estocadas verbales con una persona muy especial, una de esas... no, no hay una de esas. No hay nadie como ella. Claro que eso es bueno y malo, no os creais que es un piropo. Es de esas personas que da igual como hagas la burbuja y como intentes defenderte, va a encontrar una forma de rasgar y entrar. Y luego va a dejarlo todo hecho un desastre, antes de irse y seguir con su musica. Recuerdo que, con la adolescente, tuve una amistad/relación/algo en lo que estabamos espalda contra espalda mirando el mar. Esto es otra cosa. Esto es revolcarse peleandose como niños, para luego quedarse mirando el infinito y compartir un silencio, y luego salir corriendo sobre la arena. No sé ni lo que es pero... ¿qué más da? Uno da gracias por las cosas buenas y sigue adelante.
Por eso no tengo mala conciencia. Por eso me olvido de las consecuencias. Por eso me levanto por la mañana, con mi espalda mejorcita, saludo al sol, miro por la ventana, paseo con mi chaquetón y sonrio a los desconocidos. Aunque aquí no lo hace nadie y todos me miran como si fuera raro pero... ¿sabéis una cosa? Soy raro. No necesito emborracharme para decir lo que pienso. No le pido a nadie algo que yo no estoy dispuesto a hacer. Y no me engaño a mi mismo, más de lo que sé que debo hacerlo para tomarme esa medicina que sabe feisima, pero me hará ponerme bien.

Un saludo. Portaros mal y seguid mirando las estrellas. Que cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo. ¿Cuantos de vosotros mirais el dedo? Esa es una buena pregunta para hoy, en este domingo de lunes.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Gira la rueda


Otro día pasó, otro ciclo del sol que termina y empieza. En algún lugar al otro lado del planeta la luz sale, los despertadores suenan y la gente se despierta. Mi ciclo empezó hace dos, o hace una vida. No lo sé. La teoria del caos decía que un sistema grande no es más que la menor parte de ese sistema ampliada. De forma que una vida se resume en un día, un día se resume en un instante.
Este ciclo ha sido más largo. Estoy buscandome a mi mismo. Hace unos seis años y algo más que me dejó Karen y quedé a la deriva. Entonces entré en la Armada y todo cambió, y un día juré bandera. Hoy he vuelto a vivir ese momento desde el otro lado. Ya no soy "lo menos" que hay en la escuela como alumno, sino todo lo contrario. En cambio por dentro sigo buscando el sol y preguntandome a donde apunta.
He aprendido muchas cosas. Quizás que estoy loco. La inteligencia es como todo arma, que si se afila demasiado se vuelve peligrosa para quién la empuña. Y hablando de empuñar, creo que también le saqué filo a eso y ya no sé por donde cogerla. Como siempre, si no sabes algo y debes hacerlo lo mejor que puedes hacer es preguntar... y luego actuar como si lo controlaras perfectamente. Sea para dar un discurso, conocer a una chica o encontrarte a ti mismo.

Y hablando de encontrarse a si mismo, hoy he reencontrado algunos fantasmas. He vuelto a poner en on mi vida y he visto atrás algunas cosas. Algunas historias. Es interesante ver lo que tienes en la mochila, el album de fotos. Algunas historias. La ultima vez que acumulé nuevas fotos para el album fue en el verano de 2012. Una de esas fotos pasó el otro día un examen terrible sin que yo me diera cuenta, cuando me dijo que era un amigo de verdad. Tengo un pequeño niño de mi al que no lo quieren lo suficiente. Y como todos los niños, cuando no tiene atención muerde. A veces se me escapa la correa y castiga a quien tenga más cerca, porque es un niño que no ha tenido consuelo ni lo tendrá. ¿Y que le importa a nadie como está mi alma?
Es un tema personal. Morderse uno mismo para no morder fuera. ¿Y por qué no? Pensaba hoy en una chica que apareció en mi vida por esas fechas, alguien un poco como mi psicologa. Polifacetica, conflictiva, dolorida, esquiva, creativa. Alguien que tiene tanta vida dentro que salpica a todo el que tiene alrededor. Un poco como yo, porque Dios nos cria y nosotros nos juntamos. Aparte de ella, esa amiga extraña y loca, hay otra persona en mi vida que ha pintado una sonrisa. Demasiadas veces. Y pienso que esas historias no han cambiado, que sigo buscandome a mi mismo reflejado en los ojos de otras personas, en sus sonrisas, en su sentido del humor. Estoy perdido para mi mismo, tengo tan poca sensibilidad (o tan excesiva) que no siento. Y cuando abro los ojos el sol brilla tan fuerte que me ciega, porque no estoy acostumbrado.
Pero allí a lo lejos el horizonte se curva. Y volveré a empuñar la mochila, a perderme para encontrarme a mi mismo, a volver a empezar. Porque en la vida nada dura para siempre, ni lo bueno ni lo malo, pero tiende a repetirse y girar sobre si misma.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Abraza el caos


Hoy me he encontrado con un comportamiento curioso de una compañera mía. Supongo que os preguntareis porqué me fijo tanto en chicas. Quitando el motivo obvio, tengo que comentar que tengo una personalidad muy femenina (con la que aspiro a empatizar algún día), y que, será por haberle dedicado el tiempo suficiente, a la mayoria de los chicos los entiendo facilmente. Una cosa que he aprendido a lo largo de mi experiencia en el mundo (ooohh) es que casi todos nos basamos en satisfacción de necesidades. Me pica, luego me rasco. Y para prevenir comportamientos uno puede basarse, simplemente, en el descubrimiento de dichas necesidades y el formato más obvio para satisfacerlas.
A eso vengo a referirme. Mi compañera me ha preguntado varias veces para asegurarse de algo. Esta mujer, a la que voy conociendo tras tanto tiempo ahí metidos, tiene un rasgo bastante curioso, muy propio de los españoles en esta epoca y, creo, de las mujeres en todas las epocas. La busqueda de seguridad. O en su caso de certidumbre. Algo totalmente contrario a mi, que hace muchisimo renuncié a la estabilidad.
¿Por qué lo hice? Porque la estabilidad es anatema de toda creatividad. Pero sobre todo porque la estabilidad impide el desarrollo natural de la vida. Todo sistema humano es imperfecto, porque la imperfección es el hueco por el que se cuelan la incertidumbre, la duda, el misterio, pero también la genialidad, la sorpresa, la jugada. En un mundo donde el uniforme sea perfecto y todos hagan todo bien... no existe variedad. Es terriblemente aburrido. Y sobre todo, lo terrible que veo yo, anula la capacidad de reacción. La vida está llena de cosas que uno no se espera. Accidentes, desgracias, novios de hermanas... y es mejor tener una cierta "politica de lo inesperado" para saber reaccionar. Si te aficiones a la estabilidad, si pides que todo siga el procedimiento... cuando saltan todas las alarmas y la vida te da por donde no te esperas, te quedas con una cara de tonto terrible.
Así que me va a perdonar mi compañera, pero no quiero tener seguridad absoluta de nada. Prefiero vivir colgando de la cuerda y abrazarme a ella, a que me den el librito de instrucciones de la vida. Prefiero equivocarme y enamorarme de quien no debo, prefiero viajar y pasar frio y soledad, prefiero comer algo y... eh, con la comida no se juega. Pero que no me pida que le dé seguridad absoluta de algo, porque yo no la quiero, así que dificilmente se la daré a alguien.

Un ultimo comentario, este sobre otra compañera. Tanta dulzura no puede ser buena. Y, aunque podría perfectamente ahogarme en ella, me encanta cuando le añade un punto de limón. Ya falta menos para huir, ¡yuhu1

lunes, 9 de diciembre de 2013

Take the time

Yo tengo mi propio ritmo de hacer las cosas. Y ultimamente vivo de acuerdo al ritmo que otra gente me indica. El problema con eso es que produce un desequilibrio en tu forma de funcionar. Si tu estás acostumbrado a darte, no sé, cinco horas al día, y de repente esas cinco horas no las tienes (fisicamente no las tienes), las acumulas y las recuperas cuando puedes. ¿Cuando es eso? Los fines de semana. De repente el fin de semana se hace terriblemente corto y no tienes un minuto que perder. Y el reloj marca su dictadura, tic tac, tic tac. Y cuando ves que el fin de semana se acaba te entra una desazón terrible al ver las pilas de cosas que querías hacer y no has hecho. Bueno. El fin de semana que viene.
Pero te rebelas. ¿Por qué? Y a medida que avanza la semana y pasan los días te vas quedando más y más frío por dentro. Hoy voy a robarle unos minutos al sueño. Hoy voy a probar un poquito más. Quieres evadirte. La presión aumenta y lo unico que haces es continuar con algo que no te gusta y evitar mirarte al espejo, porque la cara que te devuelve la mirada es una que no conoces como creías conocer.
¿Donde está tu rebeldia? ¿Tu personalidad? ¿Tu carácter?
Y cuando te quieres dar cuenta, vuelves la vista atrás y han pasado semanas, meses, años. Y te comparas con el que eras y aumenta tu rabia. Yo tenía ilusiones. Yo estudiaba cosas que me gustaban, viajaba a sitios que quería conocer, charlaba con chicas que me fascinaban. Antes de esto, yo estaba despegando. Quizás para estrellarme, pero despegando. Y ahora... ahora ya no hay ni ciclos. Esa semana mala a la que sigue una semana buena... ya no. Renuncié a ser normal. Renuncié a conocer a una chica. Renuncié a hacer amigos. Y ahora, finalmente, he renunciado a ser feliz.
¿Y para qué? ¿Tanto merece la pena esto? ¿Tanto compensa? Llevo semanas y meses engañandome a mi mismo, diciendo que sí, que lo hará... justificandome, como se justifican todos aquellos que hacen algo que les desagrada profundamente. Que tontería. Ponerle una excusa no va a cambiar el hecho. Y el hecho es que me debo tiempo, y cada día que paso aquí me voy debiendo un poquito más. Tiempo sin abrazos y sin esperanza de abrazos. Tiempo de presiones y discusiones absurdas. Tiempo de rabia y de odio.

¿Que hay otro camino? Debe haberlo. Pero, me van a perdonar ustedes, me he aburrido de intentarlo. Y ya lo unico que quiero es mandar todo a la mierda y que me dejen en paz. Drogarme con videojuegos, con muñequitos, con libros, con lo que sea. Ya no aspiro a descubrir algo para comentar con gente, porque a nadie le interesa lo que a mi me gusta. Tampoco aspiro a viajar por el mundo y ver paisajes, porque el futuro, el ansia de él, me asusta. No quiero caer en la espiral de "que llegue ya que llegue ya que llegue ya ". Lo unico que pido, y parece ser que es mucho pedir, es que la vida no me joda. Dado que el pasado es una niebla y el futuro me asusta, lo que me queda es vivir el presente intentando no levantar ola. Y dormir. Dormir mucho.

La paradoja del espejo


Si alguna vez os habéis fijado, al veros reflejado en un espejo las direcciones se oponen, de forma que cuanto más te acercas, tu reflejo más se aleja.
No, es mentira. Ese es un tipo de espejo muy raro. Pero ese ejemplo escenifica perfectamente mi sensación en estos momentos de mi vida. Durante años siempre he considerado más importante la vida y las decisiones de determinadas personas que las mías propias. He cuidado de mi hermano sin importarme lo que yo quería o deseaba, desechando totalmente esas impresiones. Luego ingresé en las fuerzas armadas y asumí que la misión era lo más importante. Y ahora me pregunto, ¿cuando hay tiempo para mi?
He decidido promocionar para ampliar mi capacidad de decisión. Curiosamente, para hacerlo he renunciado totalmente a ella. ¿Cuando se acaba la infancia? ¿En que momento empezamos a ser dueños de nuestros actos y de sus consecuencias?
Estoy más allá del cansancio. Hay una palabra en inglés que se usa para referirse a eso: weary. Desgastado. He perdido pelo y lo seguiré perdiendo. No recuerdo la ultima vez que dormí a pierna suelta, sin preocuparme del mañana. Vivo con miedo... ¿con miedo a qué? ¿A que me arresten? ¿A suspender?
Vivo con miedo a la no justificación. Vivo con miedo al vacio, a la soledad. A mi mismo y a la vida adulta. Y a medida que voy siendo consciente de ello, voy superandolo. Voy poniendome de pie y mirandome a la cara. Voy asumiendo que la soledad no es el problema, que la escuela no es el problema. Que el problema soy yo. Y en vez de alejarme, a medida que me acerco al espejo voy viendo detalles que antes ignoraba y concentrando mi visión en esos puntos. Y a medida que lo hago y que me doy cuenta de que sigo adelante no por ansia del futuro, sino por miedo a que los sacrificios pasados hayan sido en vano, más absurdo me siento. Y a la vez, más paz encuentro en la aceptación de que esta vida por la que estoy pasando, por llamarlo de alguna manera, es apenas un espacio en blanco entre otros periodos de mi vida. A veces sucede. Quizás aceptandolo, encontrando esa paz interior, se acabe el sufrimiento. Al menos eso espero.

P.D: Impresionante pelicula "Vencedores o vencidos". A veces una rafaga de aire es todo lo que necesitamos para ser felices.
P.D 2: Esto no es sindrome post-vacacional, aunque se le parece mucho. No recuerdo haberme sentido tan intimidad, triste y deprimido por el trabajo nunca.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El sexo está sobrevalorado


Existe un problema fundamental para aquellos que nos hemos saltado etapas en nuestro desarrollo: nos pasamos la vida buscando atajos. Es normal. Si resulta que todo el mundo ha pasado por A luego B luego C, y te dicen que la solución está en C... ¿para qué vas a hacer todo el camino?
Pero las cosas no funcionan así. Uno primero aprende a caminar para luego correr, porque si lo hace al revés tropieza. Algo así sucede con otro montón de cosas, y esta es de las que voy a hablarles.

El sexo es sexo. Está bien, es divertido, recompensa. El exito es exito. Está bien, te permite determinadas garantias, recompensa. Los pongo juntos porque son similares en el sentido de que consideramos que son sinonimo de felicidad y nos equivocamos. La felicidad no es un gesto ni un instante. La felicidad no es alzar los brazos con la copa; la felicidad es todo lo que te lleva a ese momento y lo que continua después. Por eso el sexo está sobrevalorado. Porque lo hermoso del sexo no es el hecho en sí, sino el proceso, de igual forma que el exito solo tiene sentido (y permite orgullo y satisfacción) cuando lo entendemos como un merito adquirido. Como una conquista alcanzada.  Y cuando no lo entendemos así, cuando es solo un hecho puntual... pues entonces no vale gran cosa.

¿Qué otra gente piensa diferente? Me parece correcto. Ya he dicho alguna vez que, cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo. Y no será la primera vez que me encuentro con personas que por miedo, por comodidad, por... pobreza espiritual, prefieren la superficie al contenido. Está bien. Pero no es mi caso y, dado que en este ente unipersonal que es mi cuerpo solo vivo yo, me vais a perdonar que discrepe. Y os diga que, si bien la dulce muerte te permite olvidar el sufrimiento de la vida por un rato, y eso es importante, una vez termina la vida sigue ahí. Esperandote. Y no consiste en vivir un día que merezca la pena en una semana, sino en hacer que cada uno de los días de esa semana sirvan para algo. Y lo demás, es drogaros para ignorar el mundo.

Deja tu mente fluir


Hoy he tenido un día maravilloso. Suave. Ayer fue festivo y pude dedicarme a hacer lo que quería, sin expectativas. Simplemente dejando que una hora caiga sobre otra como agua que gotea de un grifo, y curiosamente lo he hecho en muy buena compañia.

Hoy, tomando el solecito, he pensado en ese momento de tu vida en el que dejas de intentar controlarte a ti mismo y te dejas fluir. Y me he sentido en paz. Muchas veces en nuestra vida somos apenas una piedra lanzada a la corriente del río. ¿Por qué intentar dirigir el curso de este? Simplemente hay que saber dejarse llevar.

Otro pensamiento, hablando de piedras, he pensado en la necesidad de una piedra de toque. El equivalente a romper a llorar. Cuando crees que ya no puedes más y resistes y resistes. Y de repente, ya no tiene sentido hacer fuerza. Se rompe. Y como dicen en ingles, empiezas a "losening ties", soltarse los nudos, y cuando deja de existir esa presión de fondo constante te sientes libre y eres... tu.

¿Y qué eres tu? Entendemos la realidad como un equilibrio entre anhelos y deseos, o ese punto intermedio que existe entre ambos. Dentro de esa realidad, MI realidad, mi existencia, sería la de una particula atraida por dos campos opuestos, repelido por su próximo y atraido por el distante, hasta que el distante pasa a ser próximo y volvemos a empezar. ¿Cual es la unica constante en este movimiento arritmico y violento? La tensión como elemento conductor.

Hoy he tenido un momento maravilloso. Sabes que eres feliz y estás agotado cuando respirar te llena de placer. Cuando ni siquiera necesitas el paisaje, ni la musica, ni la compañia. Simplemente tu, en tu magnifica soledad. Tu, criatura unica igual a todos los demás. Tu, pronombre personal monosilabico. Tu.

Da igual cuan lejos huyas. No puedes escapar, así que construye tu fortaleza dentro de ti y preparate para el asedio. Eso pensaba mientras caminaba bajo el sol, refrescando en mi interior esa sensación de paz. Ante el próximo asalto, el próximo misterio, la próxima soledad, tristeza, abandono. Estoy aprendiendo a caminar junto a mi sombra. Estoy aprendiendo a perderme en los ecos de mi respiración. Y sobre todo, estoy aprendiendo a no ser, para poder ser.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sobre el Yom Kipur


Hoy tuve un debate interesante con un compañero a proposito de como, a pesar de su superioridad tecnologica, los sirios perdieron la guerra del Yom Kipur contra los israelies por una mala concepción estrategica. Discrepo. Yo opino que en ese caso podemos hablar de una clara superioridad tactica israelí, pero estamos hablando de analisis bastante tecnicos sobre operaciones militares.
Lo que ya no es tan tecnico es la visión que, desde un determinado sector ideologico occidental, se ha tenido siempre del conflicto arabe-israelí. Visión que en otra epoca de mi vida, antes de abrazar a Maquiavelo como Dios y a Nietzsche como lectura de sobremesa, compartía. Claro que en esa epoca yo aún buscaba buenos y malos, causas en las que creer, novias para toda la vida e historias de ese pelaje.
¿Que a qué visión me refiero? A esa idea de Israel como Goliat oprimiendo a los pobres palestinos, que solo se están defendiendo. Ese analisis tiene una importante raiz historica bastante interesada, y es el origen del estado de Israel. Antigua colonia britanica, el estado de Israel se constituye con las garantias de todos los poderes de la epoca... excepto la Unión Sovietica. Es curioso como la Liga de Paises Arabes, que en un primer momento abrazó el nazismo, al terminar la segunda guerra mundial orbita en torno al comunismo sin comprometerse del todo (prueba de ello serían en tiempos remotos las revueltas en Asia Central duramente reprimidas, el conflicto de Afganistan y, anda mira, Chechenia). ¿Cual es el motivo de dichos conflictos con la Urss? Principalmente el carácter ateo de esta, claro. En cambio, ¿por qué eso no supone un problema para los sirios?
Podemos emplear el analisis de "el enemigo de mi enemigo es mi amigo" - que, creo recordar, es un proverbio arabe -, pero aún podemos añadir un detalle interesante. La mayoria de culturas arabes tienden al totalitarismo, siendo casi todos los paises de dicha cultura dictaduras o monarquias de corte dictatorial. ¿Y por qué? No voy a caer en el argumento simplista de "porque se encuentran en un estado inferior de desarrollo". Para nada. En cambio el Islam, una religión monoteista fuertemente centrada en la sumisión ( no olvidemos que "musulman" significa "el que se somete"), que propugna como principal valor la justicia, es una religión poco dada a comprometerse con valores individuales occidentales como la libertad del individuo. A su vez, una religión que divide al mundo claramente en creyentes y no creyentes, nunca aceptará la Declaración universal de derechos del hombre, uno de los fundamentos de la sociedad occidental. "Todos los hombres son iguales ante la ley"no puede ser aplicado en una cultura que delimita tan claramente a los individuos de acuerdo a su credo. En algunos paises islamicos también de acuerdo a su origen, sin ir más lejos el caso de los propios palestinos en el Libano.
¿Qué a donde pretendo llegar con todo este divagar? A las siguientes conclusiones:
A) La optica de "israelies malos, arabes buenos" nos viene dictada desde Moscú, hace muchos muchos años, de acuerdo a intereses puramente geoestrategicos.
B) El Estado de Israel no es el Goliath que abusa de todos sus vecinos.

Y ahora voy a desarrollar el segundo argumento. Israel es una democracia de corte occidental con un sistema electoral sorprendemente participativo. En las ultimas elecciones al parlamento Israelí acudieron partidos arabes e islamicos, pudiendo participar de las votaciones como parte representativa de su sociedad. El servicio militar obligatorio, ese paradigma de una sociedad guerrera como es la israelí, ha abierto campo a ciudadanos de otras etnias, encontrandonos hace relativamente poco incluso con una mujer piloto arabe. ¿Que hay ciudadanos de primera y de segunda clase? Por supuesto. Sin ir más lejos, dentro de la propia sociedad israelí hay conflictos motivados por la primacia de los akenazi con respecto a otras etnias, en ese sofrito de religiones, tribus y culturas que es oriente proximo. Pero es una sociedad occidental, donde se defiende el derecho del individuo a un juicio justo dentro de los margenes del estado de excepción, donde se permite actuar a organismos internacionales (de nuevo dentro de dichos margenes) y donde existe, cosa curiosa, el derecho a la objeción de conciencia. ¿Podemos decir eso de otros paises de la zona? El hecho de que Israel haya sobrevivido hasta ahora demuestra su poderio militar. El que no haya acabado con sus vecinos debería decirnos algo sobre su idea de la convivencia.

Y ya está bien por hoy. Mi brico-consejo de hoy, a proposito de esto, es el siguiente. Tanto en tu vida privada como en la geopolitica, intenta conseguir la mayor cantidad de información posible y hazte tu propia opinión. No permitas que los medios de comunicación, orientados adonde estén orientados, te lleven a su terreno.