Yo tengo mi propio ritmo de hacer las cosas. Y ultimamente vivo de acuerdo al ritmo que otra gente me indica. El problema con eso es que produce un desequilibrio en tu forma de funcionar. Si tu estás acostumbrado a darte, no sé, cinco horas al día, y de repente esas cinco horas no las tienes (fisicamente no las tienes), las acumulas y las recuperas cuando puedes. ¿Cuando es eso? Los fines de semana. De repente el fin de semana se hace terriblemente corto y no tienes un minuto que perder. Y el reloj marca su dictadura, tic tac, tic tac. Y cuando ves que el fin de semana se acaba te entra una desazón terrible al ver las pilas de cosas que querías hacer y no has hecho. Bueno. El fin de semana que viene.
Pero te rebelas. ¿Por qué? Y a medida que avanza la semana y pasan los días te vas quedando más y más frío por dentro. Hoy voy a robarle unos minutos al sueño. Hoy voy a probar un poquito más. Quieres evadirte. La presión aumenta y lo unico que haces es continuar con algo que no te gusta y evitar mirarte al espejo, porque la cara que te devuelve la mirada es una que no conoces como creías conocer.
¿Donde está tu rebeldia? ¿Tu personalidad? ¿Tu carácter?
Y cuando te quieres dar cuenta, vuelves la vista atrás y han pasado semanas, meses, años. Y te comparas con el que eras y aumenta tu rabia. Yo tenía ilusiones. Yo estudiaba cosas que me gustaban, viajaba a sitios que quería conocer, charlaba con chicas que me fascinaban. Antes de esto, yo estaba despegando. Quizás para estrellarme, pero despegando. Y ahora... ahora ya no hay ni ciclos. Esa semana mala a la que sigue una semana buena... ya no. Renuncié a ser normal. Renuncié a conocer a una chica. Renuncié a hacer amigos. Y ahora, finalmente, he renunciado a ser feliz.
¿Y para qué? ¿Tanto merece la pena esto? ¿Tanto compensa? Llevo semanas y meses engañandome a mi mismo, diciendo que sí, que lo hará... justificandome, como se justifican todos aquellos que hacen algo que les desagrada profundamente. Que tontería. Ponerle una excusa no va a cambiar el hecho. Y el hecho es que me debo tiempo, y cada día que paso aquí me voy debiendo un poquito más. Tiempo sin abrazos y sin esperanza de abrazos. Tiempo de presiones y discusiones absurdas. Tiempo de rabia y de odio.
¿Que hay otro camino? Debe haberlo. Pero, me van a perdonar ustedes, me he aburrido de intentarlo. Y ya lo unico que quiero es mandar todo a la mierda y que me dejen en paz. Drogarme con videojuegos, con muñequitos, con libros, con lo que sea. Ya no aspiro a descubrir algo para comentar con gente, porque a nadie le interesa lo que a mi me gusta. Tampoco aspiro a viajar por el mundo y ver paisajes, porque el futuro, el ansia de él, me asusta. No quiero caer en la espiral de "que llegue ya que llegue ya que llegue ya ". Lo unico que pido, y parece ser que es mucho pedir, es que la vida no me joda. Dado que el pasado es una niebla y el futuro me asusta, lo que me queda es vivir el presente intentando no levantar ola. Y dormir. Dormir mucho.
Lo entiendo perfectamente. De hecho,creo que en este momento de mi vida mi ritmo es no tenerlo. Es lo que tiene estar hasta la polla de mucha gente y de ciertas obeciencias más o menos implícitas o explícitas.
ResponderEliminarMe ha quedado un poco enigmático, pero creo que se me entiende.
Se me cuida. Abrazo grande teletubbie.
Y cuidado con la última frase. Me he tirado años en ese plan. Y no mola nada.
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