domingo, 30 de noviembre de 2014
Me temo que te quiero
- Hola, perdona pero tengo malas noticias. Me temo que te quiero.
- ¿Qué? ¿Como? ¿Por qué?
- No lo sé. Supongo que pasó sin darme cuenta. ¿Y por qué? Tampoco lo tengo claro. ¿Por como eres? ¿Por lo que haces? ¿Por lo que inspiras?
- Pero eso no puede ser.
- Ya, me lo imaginaba. Tampoco importa mucho.
- ¿Como?
- Que no es importante. Antonio Gala escribió que "una relación es una amistad con momentos eroticos". Valoro mucho más la amistad y lo que me aporta que una relación.
- Entonces, ¿por qué me lo dices?
- Tampoco lo sé. Supongo que es una forma de prueba, para ver hasta donde llega nuestra confianza. No tengo ningún amigo con quien no tenga una confianza absoluta y total.
- ¿No tienes ningun amigo con el que no te acostarías?
- Demonios. Espero que sí. Sería muy preocupante la alternativa.
- Definitivamente, eres un tío raro. ¿Qué buscas en una chica?
- Una relación es algo que crece, ¿no? Pues supongo que lo que busco es algo que va pasando. Una historia. Pero llega un momento en que la historia deja de ser "uno y uno" y pasa a ser "dos". Supongo que estoy tirando los dados a ver si sucede esta vez.
- Pero una relación no puede ser un intento. O lo haces o no lo haces.
- Ya. Por eso te pregunto. Porque una relación no es cosa de uno. Es un compromiso voluntario entre dos y, si no existe esa voluntad, no vale para nada. Todo contrato se compone de objeto, consentimiento y causa.
- ¿Y si yo no lo veo claro?
- Entonces seguimos siendo amigos. Pero dame un tiempo para remendar mi roto corazón, snif snif.
- Eres idiota.
- También soy eso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario