viernes, 12 de octubre de 2018

Sigue nadando, nadando, nadando



Dentro del proceso de reseteo emocional en el que me encuentro, ayer mi hermana tuvo un momento estelar. Básicamente me dijo " si tu siempre nos dices que hagamos esto... ¿por qué no lo haces?".
A veces, necesita uno un espejo y una cachetada. También necesita silencio complice. Y a veces, que le digan "para, por ahí vas mal". Uno necesita amigos.
Faltan. Faltan mucho y más ahora mismo. Acabo de leer un artículo en JotDown donde dice que los amigos se hacen antes de los treinta, porque entonces se comparte aburrimiento. Que cuando uno tiene amigos para hacer esto o lo otro o amistades construidas sobre elementos comunes, no son amistades reales.
Hasta cierto punto lo comparto. Estar encerrado con alguien mucho tiempo te permite formar una cierta amistad. Debería. Porque efectivamente estáis compartiendo aburrimiento y, además, no tenéis más que apoyaros los unos en los otros.
Pero no pasa. Porque alguna gente tiene un carácter de una determinada manera y hay elección. No todos tus compañeros son tus amigos. De hecho, puede que con suerte, alguno lo sea.
Da igual. Eso no te va a arreglar ni a complicar la vida. Tienes que entender que habrá gente que quiera ayudarte y gente que no. Como decía d. Adolfo (no el de la chirigota, sino el cirujano), cada uno da lo que tiene para dar. Y con eso se trabaja.
Yo estoy agradecido a la gente buena. La que me ha ayudado y me ayuda. Y no pienso ni siquiera tener en cuenta a los que no. Porque a veces la gente no te ayuda no porque no quiera, sino porque no sabe. O porque su forma de entender el mundo no le da pie a entender tu postura.
Que ojo, que puede que yo esté equivocado. No soy perfecto ni infalible. Pero cuando me mojo, a veces puedo decir que llueve. Es lo más probable. Y no considero que sea histérico decir que, la lluvia, moja.
Una vez dejado esto claro, el bajonazo que me ha entrado esta tarde se acaba aquí y ahora. No pienso permitírmelo. Mi madre ayer me dijo algo que es una gran verdad: "tu madre no se merece eso".
Así que a por ello. Dignidad, demonios. Levanta la cabeza y que no se diga. A por otro día. A seguir.


P.D: En ruso no existe una palabra para "navegar". Se dice "plavat", que significa nadar. Aunque los marinos no dicen que los barcos navegan, sino que van "idiot". Ya, suena mal, pero es el verbo en ruso, que le vamos a hacer. Me encanta aprender idiomas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario