miércoles, 22 de julio de 2026

El cuerpo tira de la cabeza, que tira del cuerpo

Ayer, por fin, conseguí medio dormir de verdad, tener un sueño profundo. Hacía como diez días que no lo conseguía. Me desperté pegado a la almohada, con esa sensación de inconsciencia, de no saber ni donde estoy. Y me sentí increíblemente feliz de ello.
Ya lo había visto venir. El día antes, por la tarde, había estado medio lucido. Sobre las siete, ocho de la tarde estaba quedandome dormido, así que me fui a la cama tempranisimo. No obstante lo cual, a las once y media de la noche me desperté, incapaz de seguir durmiendo, así que me fui al ordenador para intentar adelantar algunas cosas. Sobre las cuatro de la mañana, me dije a mi mismo, ya era hora de volver a intentarlo. Me costó un poco, pero lo conseguí.
Todo esto, para alguien que no sepa de que va, es una locura y una tontería. Alguien que se agobia por nada, que se estresa. Pero no. Es el resultado de pegarse una semana trabajando de 18 a 6, y "durmiendo", de siete a doce, más o menos. ¿Cuanto tiempo puede aguantar el cuerpo así? Pues imagino que bastante. Entre adaptación y post, yo me pego así unas dos semanas. Con suerte, como ahora, consigo reiniciar la cabeza más o menos a las tres noches. Si hoy por la noche consigo dormir de un tirón, o volver a tener sueño profundo, habrá sido un éxito increíble y me felicitaré a mi mismo por ello.
He probado de todo. Meditación, ejercicio, descanso, vitaminas, ayuno, comida fuerte, baño... no consigo reducir el tiempo. Ahora lo que hago, teniendolo más o menos asumido, es planear mi vida teniendo en cuenta ese ciclo. Una semana de trabajo en la que no existo, luego unos 3-4 días en los que no puedo planear nada, porque estoy fisica y mentalmente agotado. ¿Sabéis que el agotamiento físico se siente como una gripe? Sudores fríos, mareo, malestar general. Es como si te hubieran dado una paliza, lo cual no está tan alejado de la realidad.
Y claro, así uno no piensa bien. Dice cosas que no piensa, tiene cambios de humor brusco, comete errores, se despista. También tiene una especie de "revelaciones"; de repente, vemos clarísimo cosas que en otros momentos no nos dariamos cuenta. Esos momentos de lucidez, como el subidón de energía que te da corriendo, no son sostenibles en el tiempo; son un claro entre las nubes. Y pueden parecer que, ahora sí, de verdad, estamos recuperando. Pero es mentira. Con el tiempo, he aprendido a distinguir entre la recuperación real, sostenible, y el pico de energía que te da de repente. Como cuando uno se enciende comiendo, para luego venirse abajo del tirón.
Hay que cuidarse. El sueño es una parte tan importante de nuestro bienestar como la comida, el ejercicio, la actividad mental, el bienestar social. La piramide de Marslow empieza con las necesidades físicas por un motivo, hay que ir de abajo arriba. Hoy es miércoles. He "perdido" dos días, pero es mucho mejor que perder cuatro, que es lo habitual. Ahora toca volver a subir la cuesta. Han sido dos días de comer bien, leer cosas ligeras, entretenerme jugando. Incapaz de leer algo profundo, de pensar mucho, de mantener conversaciones interesantes. Distraido, como un pajaro que salta de una rama a otra, viendo videos tontos o juegos de hacer clic y poco más. He rematado algo de pintura, no sé ni como.
Pero ahora reinicio. Y el cuerpo tira de la cabeza, que tira del cuerpo. Hay que cuidarse. Recordad hacerlo también, entended vuestro cuerpo como el vehículo que pilota vuestra alma ("No tienes un cuerpo, tienes un alma), cuidadlo para disfrutarlo y poder experimentar este viaje que es la vida en toda su plenitud. Haced feliz a los que queréis, dejad que esa felicidad vuelva a vosotros. Abrid los ojos a todo lo bueno que tenéis alrededor. Y sed felices. Es muy bonito poder sentir alegria y hacer llegar esa alegria a los que queréis.
Cuidaros.

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