lunes, 30 de septiembre de 2013
Emancipación social
Llevo unos días disociado de mi mismo. Navegando entre decisiones y sin animarme a tomar ninguna, dejando que el tiempo aclare incognitas que yo debería resolver pero... no quiero. No tengo ganas. Elijo no elegir. Y mientras las consecuencias de mi "no-elección" se van haciendo más obvias, aprovecho para explorarme a mi mismo. Para despiojarme emocionalmente.
Una de las cosas que he aprendido es que mi progresiva feminización (¿podriamos hablar de pistilismo?) me lleva a buscar pareja entre mujeres que encajan en un perfil sumamente masculino. Seguras de si mismas, arrogantes, independientes. Mujeres-gato por así decirlo. Estoy trabajando algunas notas sobre los felinos, por un encargo, y el otro día hablando con una ex novia mía descubrí eso.
Otro aspecto que he descubierto es la insistente brecha existente entre mi yo personal y mi yo publico. O dicho de otra manera, es mayor el aislamiento de mi yo publico ante la presencia cada vez mayor de mis rasgos de personalidad. En Brasil descubrí que el "Ale brasileño" está integrado dentro del "Ale común". También en Madrid contacté con el "Ale alemán". Puedo hablar diferentes idiomas, puedo mezclarme y alternar... pero lo hago desde la esencia de mi propia identidad. Ya no me encuentro tan dependiente de diversas entidades fragmentarias, la "tribu Ale" está reduciendose al "individuo Ale", a base de reducir determinadas partes y mezclarlas con las demás. Y así, día a día, voy trabajando despacio pero sin pausa a ser yo. Y mientras lo hago me separo de esa corriente general de "lo que es normal" y continuo con mis aficiones e inquietudes. Ya no como evasión, sino como satisfacción personal. Yo soy, luego yo hago. Y en general, a pesar de ser lunes, me siento bien. Aunque esté muy solo porque... ¿qué importa? No pueden quitarte lo que no quieres, y yo no quiero la compañia de gente a la que no considere adecuada para ser parte de mi mundo. ¿Qué así lo hago muy pequeño? Bueno, hay mucha gente aquí dentro. O para ser más exactos, no sobra nadie, pero tampoco falta. Y esta es la actualización del fin de septiembre, un mes de cambio de ritmo, experimentos y tanteos, para volver a la situación de junio.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Rescate de libro de Bart Simpson
Desde la cuesta Moyano hasta Sao Paulo.
Hoy he leido un artículo sobre niños a los que llevan a pasear a la cuesta Moyano. He pasado media docena de veces por allí sin saber que, precisamente, esa era la cuesta de la que tantas veces había leido. Y cuando paso intento no mirar, porque siempre me llevo algo. Aún así la última vez que fui, con Eli, me encontré un libro que había leido alguna vez en casa de Paquito cuando era un niño. La guia para la vida de Bart Simpson. Y me lo llevé, para leerlo camino de Brasil y disfrutarlo en el avión.
No lo hice, claro. Estaba liadisimo con videojuegos :-P Lo que sí hice fue llevarmelo y Carol, que está estudiando español, se enamoró de él. Ahora el libro es suyo. Es curioso esa historia. Como un libro que estaba en una estanteria en Madrid, abandonado, recorrió ocho mil kilometros para terminar siendo leido con placer y cariño por una persona que ni sabía que existía.
Son interesantes las historias de los libros. No solo el libro como transmisor de conocimientos y experiencia, sino como criatura en si misma. Libros alegres y libros tristes, libros afortunados y libros desgraciados. Vida en papel.
Hoy he leido un artículo sobre niños a los que llevan a pasear a la cuesta Moyano. He pasado media docena de veces por allí sin saber que, precisamente, esa era la cuesta de la que tantas veces había leido. Y cuando paso intento no mirar, porque siempre me llevo algo. Aún así la última vez que fui, con Eli, me encontré un libro que había leido alguna vez en casa de Paquito cuando era un niño. La guia para la vida de Bart Simpson. Y me lo llevé, para leerlo camino de Brasil y disfrutarlo en el avión.
No lo hice, claro. Estaba liadisimo con videojuegos :-P Lo que sí hice fue llevarmelo y Carol, que está estudiando español, se enamoró de él. Ahora el libro es suyo. Es curioso esa historia. Como un libro que estaba en una estanteria en Madrid, abandonado, recorrió ocho mil kilometros para terminar siendo leido con placer y cariño por una persona que ni sabía que existía.
Son interesantes las historias de los libros. No solo el libro como transmisor de conocimientos y experiencia, sino como criatura en si misma. Libros alegres y libros tristes, libros afortunados y libros desgraciados. Vida en papel.
Sobre hambre y relaciones
Hace un momento he leido un artículo que me ha dejado mal sabor de boca. Venía referenciado en una reseña de "50 sombras de grey" que publicaron en la pagina definitiva, y hablaba de como la naturalización del porno en nuestra sociedad provoca terribles daños sociales. Como todo aquello que se vuelve obsesivo, el porno es terriblemente destructivo para el entorno social y para el correcto desarrollo emocional de la persona. Además, en el caso concreto del porno, al tratar un tema tan intimo y personal en relación con el carácter de una persona como es su vida sexual, la desnaturalización que produce puede ser especialmente peligrosa.
No sé si alguna vez yo he sido adicto a pornografia. No sería raro. Dado que tengo un carácter que tiende facilmente a las obsesiones, procuro mantener siempre tres o cuatro frentes abiertos para no caer demasiado en uno. Concretamente ahora estoy con videojuegos, comics, series y filosofia. Es un poco mentalidad de fusilero, si estás todo el tiempo moviendote no pueden fijarte el blanco facilmente. Pero aún con esa duda, si reconozco que los daños que el porno hace en una persona son reales. Yo los he vivido en primera persona, la desnaturalización de las relaciones, el utilizar a la otra persona (durisima la frase "te masturbas a través del cuerpo del otro"), el desprecio por uno mismo.
¿Y todo por qué? Para satisfacer un impulso muy humano y natural de comunicación. Lo primero que hace el ser humano, cuando nace, es llorar pidiendo a su madre. Nacemos vinculados a otro ser humano y desde el primer momento somos animales sociales. Aprendemos por imitación, entre otras cosas, y el entorno social nos condiciona hasta extremos tan brutales como para que en algunas culturas sea "natural" lapidar a alguien y en otras el contacto físico sea un tabú. Y la naturalización de conductas que no son normales, la disociación de la realidad y el progresivo autismo de nuestra sociedad no hace más que bloquearnos e impedirnos desarrollarnos.
Cuando yo tenía trece años, hacía falta un determinado tipo de valor para acercarte a una chica desconocida y hablarle. No hablo ya de interes sexual, sino de una simple conversación casual. Ya hace años que vengo denunciando como, la hipersexualización de nuestra sociedad, hace que una invitación a tomar café parezca una proposición. Estoy cansado de no entender el lenguaje de mi entorno pero, con la certeza que da años de conocerme a mi mismo, sé que en el fondo tengo razón. Que el sexo solo es una parte infima de las relaciones humanas y que la comunicación, el dialogo, las impresiones, sentimientos e ideas son el nucleo de nuestra alma. Y que por más que intenten presentarnos la idea de que el ser humano es un conjunto de hormonas destinado a satisfacerse fisicamente y que la vida es comer, dormir, fornicar, defecar y demás acciones animales, eso no nos impide tener un intelecto superior que nos impulse a "algo más". Y que tan absurdo es negar los impulsos fisicos y como ellos condicionan nuestra naturaleza, como negar que nuestra naturaleza se compone de algo más que de impulsos físicos.
No sé si alguna vez yo he sido adicto a pornografia. No sería raro. Dado que tengo un carácter que tiende facilmente a las obsesiones, procuro mantener siempre tres o cuatro frentes abiertos para no caer demasiado en uno. Concretamente ahora estoy con videojuegos, comics, series y filosofia. Es un poco mentalidad de fusilero, si estás todo el tiempo moviendote no pueden fijarte el blanco facilmente. Pero aún con esa duda, si reconozco que los daños que el porno hace en una persona son reales. Yo los he vivido en primera persona, la desnaturalización de las relaciones, el utilizar a la otra persona (durisima la frase "te masturbas a través del cuerpo del otro"), el desprecio por uno mismo.
¿Y todo por qué? Para satisfacer un impulso muy humano y natural de comunicación. Lo primero que hace el ser humano, cuando nace, es llorar pidiendo a su madre. Nacemos vinculados a otro ser humano y desde el primer momento somos animales sociales. Aprendemos por imitación, entre otras cosas, y el entorno social nos condiciona hasta extremos tan brutales como para que en algunas culturas sea "natural" lapidar a alguien y en otras el contacto físico sea un tabú. Y la naturalización de conductas que no son normales, la disociación de la realidad y el progresivo autismo de nuestra sociedad no hace más que bloquearnos e impedirnos desarrollarnos.
Cuando yo tenía trece años, hacía falta un determinado tipo de valor para acercarte a una chica desconocida y hablarle. No hablo ya de interes sexual, sino de una simple conversación casual. Ya hace años que vengo denunciando como, la hipersexualización de nuestra sociedad, hace que una invitación a tomar café parezca una proposición. Estoy cansado de no entender el lenguaje de mi entorno pero, con la certeza que da años de conocerme a mi mismo, sé que en el fondo tengo razón. Que el sexo solo es una parte infima de las relaciones humanas y que la comunicación, el dialogo, las impresiones, sentimientos e ideas son el nucleo de nuestra alma. Y que por más que intenten presentarnos la idea de que el ser humano es un conjunto de hormonas destinado a satisfacerse fisicamente y que la vida es comer, dormir, fornicar, defecar y demás acciones animales, eso no nos impide tener un intelecto superior que nos impulse a "algo más". Y que tan absurdo es negar los impulsos fisicos y como ellos condicionan nuestra naturaleza, como negar que nuestra naturaleza se compone de algo más que de impulsos físicos.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Relaciones Quimicas
Las relaciones entre seres humanos son, hasta cierto punto, una especie de reacciones quimicas. Se produce un intercambio de materia y energia (si hablamos de materia nos referimos a materia emocional), en un tiempo determinado que varía dependiendo del tipo de materia y del entorno. Siendo así, podriamos calificar cada reacción individualmente y darnos cuenta de que, en determinados momentos, las personas asumen aspectos de base, de catalizador o de acido. No somos elementos constantes que nos relacionamos siempre igual con todo el mundo, sino que por el contrario somos elementos polifaceticos en constante cambio. A pesar de mantener unas ciertas "constantes", yo no hablo de las mismas cosas ni actuo igual ante mi madre que ante mi jefe que ante mi amigo. Es una mera cuestión de roles, ese tema que tanto me gusta y tanto molesta a la antropologa. Circunstancias.
En este momento concreto hay algo en mi vida que no sé calificar. Estoy reconfigurandome, otra vez, debido al cambio de fase. Es duro renunciar a la juventud, en cierto sentido, pero hacerlo implica asumir determinados riesgos. Ahí entra en juego el factor catalizador de una persona que ha aparecido para acelerar una reacción que, por otro lado, era inevitable. El flujo de energia no es positivo y esto tiende a una disolución, ante la perdida de materia que se convierte en energia. ¿La distancia? El tiempo y el espacio son relativos, pero la distancia emocional no lo es. Y la distancia emocional se basa sobre todo en estructurar pensamientos de una forma parecida. Un lenguaje. La famosa complicidad de pareja, que también existe entre amigos, se construye principalmente sobre el respeto mutuo y una actitud similar ante determinados temas "fundamentales" de la vida. Pero sobre eso quizás escriba un poco luego.
martes, 24 de septiembre de 2013
El dulce refugio de la carne
Tengo dos vidas, una vida ordenada con objetivos y una vida caotica y creativa. Una de ellas domina a la otra en virtud del tiempo empleado en ella, así como la intensidad de dicho tiempo. ¿Y como evadirse? Mediante el calido refugio del espiritu humano. Una vez superadas las demás drogas, los videojuegos, los libros, la fantasia... lo que queda es la más pura forma de droga, el amor. Entendido como una ilusión, como una posibilidad, como un hecho. Como dedos que se estiran hasta el infinito para dar forma a una caricia, que te permita olvidar horarios, tensiones, exigencias, frustraciones.
El factor tiempo está ahí. Voy a dos velocidades, en una vida privada en la que cada segundo cuenta y una vida profesional en la cual el tiempo se dilata hasta el infinito y una hora se come a otra hora sin que te des cuenta. En una vida soy, mientras que en la otra solo estoy. Y uno de los puntos de inflexión, ese angulo en el que se cruzan dos vectores divergentes, son las necesidades de mi cuerpo y las de mi espiritu, que progresivamente deniego. Esa denegación de mi mismo, de mi naturaleza, me lesiona progresivamente y la presión aumenta. ¿Como evadirla? ¿Como recobrar el simple placer de la existencia? De disfrutar de un paisaje, de disfrutar de una conversación, de la musica. Pero nos obturamos y anulamos nuestra sensibilidad para no experimentar sensaciones desagradables. ¿Por qué? ¿Tanto nos cuesta asumir el dolor?
En una de mis vidas no planeo, no espero. Vivo cada momento como si fuera el ultimo y no sacrifico nada. En la otra debo reservarme. Tengo examenes, pruebas, trimestres, periodos. Y como dije anteriormente, la vida ordenada impone su criterio a la vida caotica del artista, pero no puede existir la una sin la otra en este mi desequilibrio organizado.Y así, la frustración se acumula y un día sucede a otro, hasta el infinito, y el anhelo de la carne humana se hace imposible de ignorar. El ansia de una caricia, de un beso, de una mentira, satisfecha con vacio, con musica, con pasión, con deporte, con pornografia. Con lo que sea, hasta llegar al horizonte y desnudarte del uniforme, desnudarte de la pose, desnudarte de la soledad, desnudarte y quedar como una interrogación en medio del horizonte.
lunes, 23 de septiembre de 2013
No tenéis nada que demostrar
Este artículo probablemente tenga nombre y apellidos, aunque a mi ahora no se me ocurre ninguno, sino que va más bien por el Ale de otra epoca. Aún así, seguro que todos vosotros conocéis a gente que está en esa situación y a la que le viene bien pensar esto.
Ey, no pasa nada. No hay nada erroneo en creeros que sois la gran cosa. Años de peliculas americanas en las que el chico bueno supone la diferencia os han condicionado y ahora pensáis que vosotros también tenéis que hacerlo. Grandes expectativas... y ahora hay gente mirando. Así que tenéis que dar lo mejor de vosotros mismos y no importa si por el camino sacrificais amistades, compañeros, relaciones... lo importante sois vosotros, ¿no? Es lo que leí esta mañana, producción masiva, consumo individual. Pero algo no va bien. Os miráis en el espejo y no os gustáis, pero estáis tan metidos en la espiral que solo podéis seguir adelante, porque mirar atrás os da miedo. Quizás veáis a esa persona débil que fuisteis... ¡no podéis serlo! ¡esa persona os da asco!
Os voy a contar un secreto. La victoria y la derrota son dos caras de la misma moneda. No puede existir la una sin la otra y, a veces, aprendéis más perdiendo que ganando. La vida tiene su propio ritmo y, en el gran orden cosmico de las cosas, vosotros no importáis una mierda. Olvidaros de las peliculas americanas, olvidaros de todo lo que os han enseñado. Para aprender hay que ser como los niños, que no dan nada por hecho y preguntan todo. Una vez lleguéis a ese estado, una vez descubráis que podéis reiros de vosotros mismos, que nada es tan importante como vosotros os creéis... entonces podréis mirar atrás. Y veréis que, bueno, tampoco sois tan distinto de como eráis entonces, pero esa persona del pasado ya no os da tanto asco. Entendéis sus motivos, entendéis porqué eligió ser roble antes que ser bambú e incluso os da algo de pena. Si supiera lo que vosotros sabéis ahora.
Así que sonreíd. Ya os he dicho que cada derrota contiene una victoria y viceversa, y lo importante es que estáis aquí de paso. Si tenéis suerte haréis como mi abuelo y formaréis una familia, dejando amigos y un legado, dejando una actitud y una forma de vida. Pero para eso tenéis que hacer lo que decía Schiller y ser sinceros con vosotros mismos. Aunque duela, pero es un dolor que os liberará. Animo. Sé que sois capaces. Disfrutad de la vida.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Sucede que me canso de ser
Hombre. Sucede que me canso de mi piel y de mi cara. A veces recuerdo esta canción de Extremoduro y sonrío, porque es una estrofa que viene a representar perfectamente mi situación en ocasiones. Hay momentos en que, simplemente, no me gusta el disfraz que llevo y no me gusta la musica que está sonando a mi alrededor. He aprendido a encerrarme en un libro, en un recuerdo o en una pose. Al igual que mucha gente se pasa la vida huyendo hacia delante, soñando con un futuro mejor, yo he aprendido a huir representando diferentes papeles. ¿El Ale sensible? Ahí está el tío. ¿El Ale rudo? También. ¿El Ale solitario? Ok. ¿El Ale niño pequeño? Ese me cuesta un poco más. Que al fin y al cabo no son más que facetas o aspectos del mismo ente poliedrico que es mi alma, la cual ni siquiera yo conozco demasiado bien.
Ayer tuve mi momento-zen. Me vacié por dentro, física y espiritualmente. En la bañera, sudando como una esponja y comiendo nueces mientras el corazón me asustaba, reflexioné y medité. Cuanto vacio, cuanto espacio enorme desaprovechado. Hoy no tengo reloj. Hoy no tengo plantillas, no tengo deseos, no tengo prisas, no tengo proyectos. Hoy es un día de cosas sencillas, de satisfacer impulsos (limpiar la casa para mi ansia de orden, desayunar para satisfacer mi hambre). Hoy es un día que no existe.
Y me levanto y encuentro un correo que tiene ya un año. Y me doy cuenta de que sí siento anhelo de eso. Siento anhelo de esa complicidad, ese sentido del humor, esa inteligencia, ese juego. Siento anhelo del dolor no como frustración, sino como aguijón que estimula a otras ideas, como desprecio al miedo y a aquello que te hace encogerte en la vida. Siento anhelo de acariciar un espiritu con los dedos y que ese espiritu me acaricie. Pero solo son sueños de un día que no existe.
Como la información clasificada por los estados, que tras un tiempo deja de estar clasificada, yo considero que este email dejó de ser privado desde el momento que hace casi un año que esta mujer y yo no hablamos. Una tormenta no es buena ni mala, es una tormenta. Sus consecuencias nos pueden ayudar o lastimar, pero eso no cambia el hecho basico de que una tormenta es una tormenta. Mi relación con esta criatura unica, que tanto cambio en mi vida, es un hecho, así como su fin. Si os aburrís lo bastante para leer esto, no penséis que estáis siendo cotillas porque soy yo quién os lo enseña, en la confianza de qué quizás alguien aprenda algo. O al menos a mi me haga sonreír.
Va.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
You keep shining
De una forma oscura y terrible. ¿ Qué tal, personaje ? Llevo un par de días o semanas perdido, pero eso no te interesa. Estoy escondiendome dentro de mi y estoy envolviendome con tantas y tantas capas que a veces tengo miedo de encontrarme cuando me haga falta. Pero no hay pega: dejo un hilito con el que romper todo el envoltorio cuando me haga falta. Lo importante es que no importa todo lo que esté haciendo, no suelte ese hilito. Eso soy yo.
Hoy me dijo un compañero que, por más que quiera evitarlo, algún día me sentiré muy atado a alguien. Es una maldición gitana que me han echado muchas veces, lo peor es que es cierta. Ya sabes que te echo de menos y que escribí un artículo sobre ti en el que me desangraba por dentro. He querido hacer de ti un buen recuerdo y guardarte ahí dentro, como una foto en la cartera. He querido que hagas de mi un buen recuerdo y que me olvides. Esta parte supongo que la tienes más o menos controlada, y más con la de cosas que tienes que estar pasando y que no compartes conmigo no sé porqué. Te lo he dicho unas cuantas veces y lo vuelvo a hacer: cuando quieras, aquí tienes un hombro donde apoyar la cabeza. No voy a llevarte de la manita, pero tu tampoco lo querrías y esa es de las cosas que me gustan de ti.
Bueno, esto es una botella al Mar. No sé si lo leerás, no sé si lo contestarás, y no sé si te importa. Hay tantas cosas que te quiero decir y no me dejas. Y maldita sea, esto empieza a parecer un mail pasteloso ! Que alguien ponga una musica rollo " i wanna know what love is ". O me tire una botella. Pero que no seas tu, que sé que te lo ibas a pasar demasiado bien haciendolo.
Un abrazo, niñata. Te echo de menos.
Me sabes sacar sonrisas... Es divertido reirse un poco de ti. Hoy que me he acordado de tí te he escrito algo en el blog. Déjame, te estaba avoideando un poco. ¿No creerás que te iba a abandonar ahi a tu suerte? Quería que me mandases una botella al mar, como estas. Gracias Ale. :)
Un mordisco y un sieg heil, Mar.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Resaca de baloncesto
Tenía que pasar. Es parte de nuestra condición de españoles, el venirnos arriba cuando nos va bien y no saber medir. La prudencia, la mesura, no son en absoluto medidas españolas. Y pasó lo que tenía que pasar. Demasiado poco hemos perdido, cayendo en semifinales de un eurobasket, y si no hemos caido antes ha sido porque aún podemos vivir de rentas.
¿Quién tiene la culpa? Probablemente el Marca, el As, el presidente de la federación de baloncesto. Quizás de fondo Juan Antonio Orenga, pero no podemos olvidar que es un entrenador que no ha participado de ninguna competición al que le han encomendado una tarea que, a la vista de los resultados podemos afirmar, le venía grande.
¿Por qué digo algo así? Porque la selección española de baloncesto ha perdido todo encuentro que ha jugado apretado. Esos momentos en que el entrenador da una idea y el equipo la sigue, o en el que un jugador dice "hacemos esto" y el entrenador decide, los ha fallado todos. El equipo ha arrasado o, cuando le han planteado resistencia, se ha hundido. No sin pelear, por supuesto. Un equipo que tiene a Rudi Fernandez, a Jose Manuel Calderón, a Marc Gasol, no se hunde así como así. Aprieta los dientes y pelea, como ha hecho siempre. Concretamente con Marc Gasol me he llevado una tremenda sorpresa. Desde la final contra Grecia de 2006 lo tengo por un excelente jugador, pero tanto en el anterior campeonato como en este ha demostrado que es un total fuera de serie. Firme, seguro, inteligente, tecnico, inasequible al desaliento. Se ha tragado casi todos los partidos enteros sin chistar, dandolo todo y enfrentandose a dos, tres pivots que se relevaban para intentar tumbarlo y no han podido.
Y ahora empiezo a gruñir. Porque si Marc ha tenido que dar tanto, ha sido porque no se han llevado recambios, ni se ha jugado con lo que había para darle tregua. Si el equipo se ha venido abajo en los momentos apretados ha sido porque los conductores del juego, los bases, esa mitica figura de referencia para todo aquel que entienda un poquito de baloncesto, han sido hombres de paja. Sergio Rodriguez siempre se ha creido mejor de lo que es (aun siendo muy bueno), y así lo ha demostrado en la semifinal. Ricky Rubio podría haber sido un jugador enorme... si alguien le hubiera dicho que la NBA no es el baloncesto de verdad. Y en cuanto a Sergio Llul, he defendido durante años que es un invento del diario Marca. Pero en este pais todos sabemos muchisimo de todo y a nadie nos gusta que nos lleven la contraria. Así que el puesto de seleccionador se ha ido degradando, los jugadores de gran calidad se han ido degradando y lo que viene detrás, en lugar de ser el orgulloso relevo de la mejor generación de jugadores de baloncesto que ha conocido España (los Gasol, Navarro, Rudi Fernandez, Felipe Reyes, Calderón, Garbajosa y todos esos segundos nombres que han hecho grandes cosas como Carlos Jimenez, Carlos Cabezas, Berni Rodriguez, Fran Vazquez, que demonios, Victor Sada que a mi me gusta muchisimo), que jugaban a las cartas en las habitaciones, que lloraban juntos cuando moría el padre de uno de ellos, que cuando ganaban un campeonato decían aquello de "está bien que tu país te admire, pero es aún mejor hacer que el mundo admire a tu pais", va a ser sustituido por... ¿ por qué ?
Malditos españoles. Siempre nos pasa igual. Uno trabaja hasta matarse y reune un dinero. El hijo aprovecha lo reunido y vive bien, aunque no sabe administrarlo y pierde mucho. El nieto no hereda nada y se vuelve pobre y, el trabajo de años y el esfuerzo, el sufrimiento y el ejemplo, se convierte en polvo por la mala gestión. De aquí a unos años me veo como Turquia o como Serbia, equipos con un potencial enorme a los que la incapacidad emocional, la ausencia de liderazgo y de una idea clara de como ganar y de ganar siempre. De hacer aquello que decía Pepu Hernandez de "para ganar un partido hay que ganar los cuatro cuartos" y "la mejor forma de ganar un campeonato es jugar tan bien que los otros equpos tengan miedo de enfrentarse a ti". Pero esa no es nuestra forma de hacer las cosas. Vamos a especular. Vamos a hacer un esfuerzo para cubrir el expediente y quedarnos ahí. Vamos a hacer un pase de espaldas al centro de la zona, que no sirve para nada pero seguro que luego salimos por la tele demostrando lo chulos que somos. Vamos a vivir de pose, en lugar de trabajar. Y vamos a dejar que un equipo frances tramposo, miserable, que enfanga el buen nombre del baloncesto con provocaciones, declaraciones y actitudes más propias de un campo de fútbol que de una cancha donde juegan, recuerden, titulados superiores, aspire a ser campeón de Europa. Yo confío en Lituania. Y confío en el trabajo, la voluntad, la fé, el compañerismo, el equilibrio, y todas esas virtudes que hacen del baloncesto el deporte más hermoso de contemplar del mundo. Puxa vida.
Reencuentro con la espada
Ya hemos vuelto a la rutina y ya hemos vuelto al gris. Por las mañanas clase, entrenamiento, formaciones. Por la tarde más clases, o instrucción y luego entrenamiento y/o estudio. De lunes a jueves no tener vida, el viernes un poco de desahogo, el santo sabado, luego el domingo para preparar la semana y vuelta a la rueda, tachando días del calendario y suspirando porque llegue el próximo festivo, porque no explote nada, porque todo vaya bien. Pintando miniaturas, escuchando musica, combatiendo la presión social con el deseo oculto, escondiendo al soñador bajo capas de responsabilidad, deber, silencio e intentando equilibrar las tensiones, tanto de dentro hacia fuera como de fuera hacia dentro. Un ejercicio imposible que me agota y me deja roto.
Y hoy hemos vuelto a la espada. Ese viejo desafio, ese nuevo lugar. Vuelvo a correr, vuelvo a nadar, vuelvo a entrenar. A enfrentarme a mi mismo, a moverme como no sé, a probar cosas nuevas. Hoy hemos jugado a que no se cayera la espada. También hemos repasado movimientos y hemos hecho asaltos libres controlados. Hoy ha sido muy divertido. Estoy agotado. Me duelen los brazos y las piernas pero me he reido mucho, he experimentado cosas nuevas y me he divertido. Y ya queda una semana menos para las vacaciones :-) Así que vamos a disfrutarlo. Porque si bien nuestro objetivo es sobrevivir, tampoco tenemos porqué hacerlo sin una sonrisa.
viernes, 20 de septiembre de 2013
La personalidad segun Hume
Estoy fascinado con esa idea que acabo de leer, de que la personalidad como tal no es más que el flujo de una serie de elecciones y momentos personales, siendo algo así como una pelicula. Una sucesión de imagenes que pasan tan rapido que parecen ser un evento continuo, cuando no son más que fotogramas pasando en serie. Tengo que desarrollar esto.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Corriendo con los mayores
El otro día comentaba uno de los compañeros como, cuando eramos marineros, ser sargento alumno parecía ser algo tan impresionante... y ahora, visto desde el otro lado, no parece para tanto. Sucede un poco así con otras cosas en la vida, que antes yo me sentía intimidado por personas con muchos mayores conocimientos o experiencia que yo y ahora... simplemente es otra parte de la vida. Quizás por eso no me gusta la gente que se siente intimidada por mi. Yo no soy una gran persona, solo depende de con quién me compares. Y me gusta pensar que en mi entorno hay gente tan grande como yo o más, y me gusta cultivar esa sensación de incertidumbre. ¿Modestia? No, para nada. Yo considero que soy una persona fantastica. Pero también considero que a mi alrededor hay gente tan fantastica como yo. Claro que hay mucho inutil pero... esa gente no está a mi alrededor. Esa gente está de fondo, de decorado. ¿Entendéis lo que quiero decir?
Ahora hablemos de correr con los mayores. Tengo la gran suerte de tener conmigo a personas muy grandes, que aportan mucho a mi vida por el mero hecho de ser. Muchas veces pensamos que, para hacer algo para los demás, tenemos que tomar una posición activa. Pero no siempre es así. Para personas con una determinada percepción o necesidades, el mero hecho de nuestra existencia ya les aporta cosas. Yo tengo colegas que, solo saber que existen y son como son, me permite tener fé en el ser humano. ¿Estupido? ¿Ingenuo? Bueno, me han llamado cosas peores. Y hablando de que me llamen cosas raras, atentos a la siguiente frase.
«Freiheit ist immer die Freiheit des Andersdenkenden» («La libertad siempre ha sido y es la libertad para aquellos que piensen diferente»). de Rosa Luxemburgo, lider comunista polaco-alemana de principios de siglo. Me gusta esta frase porque, al fin y al cabo, la libertad es el principal valor de nuestra sociedad occidental y lo que nos caracteriza. Y es un valor incomodo, desagradable, que hace que nos salgamos de la linea. Es interesante como en el comunismo encontramos a tantos nombres judios, Lenin, Luxemburgo, Marx... probablemente tenga algo que ver con esa profunda idea de mesianismo que encontramos en la ideologia politica-religión de la bandera roja, Die Rote Fahne.
Pero me voy del tema. Quería decir que ahora mismo me relaciono con gente que hace años me habría intimidado. Y lo hago con naturalidad, sin ser más ni ser menos. Yo soy lo que soy y aporto lo que puedo. Tengo compañeros que corren como cervatillos y yo no, pero eso no me hace sentirme intimidado por ellos ni a ellos sentirse superiores a mi. Y creo que ese es uno de tantos triunfos que he conseguido este año, poder llegar a sentirme así.
Seguiré
A vueltas con el taoismo
"Los hombres se enamoran por la vista y las mujeres por el oído. Por eso las mujeres se maquillan, y los hombres mienten. " Hace un rato comentaba esta frase con una colega, femenina claro, con esa mezcla de ironia y picardía que tanto me gusta en mis intercambios esgrimisticos con determinadas mujeres. Sobre todo cuando son inteligentes, este es un deporte del que no me quiero retirar, por mucho que ahora sea un chico felizmente comprometido y etc etc.
A lo que iba. Que mi compañera apuntaba que los hombres tarde o temprano empleamos la frase "no todos son iguales... yo soy diferente... ". Y es una frase que es falsa y es cierta a la vez. Como aquello de "eres una persona diferente y especial, como todos los demás". Todo se traza en base a la perspectiva y a la escala que se aplique. Visto desde la optica occidental, podemos afirmar que todos los asiaticos son iguales y viceversa. Pero dentro de su esfera cultural, hay occidentales rubios y morenos, y hay asiaticos de nariz chata y nariz alargada. Pues una cosa parecida sucede con respecto a los hombres, y ahora voy a tirarme a la piscina con una cuestión filosofica.
El Taoismo es una filosofia/religion oriental que mantiene que en toda sustancia existen aspectos masculinos y femeninos. Marca los aspectos masculinos como solidos y los femeninos como liquidos, pero en toda persona coexisten ambos elementos, siendo algunos más acusados en unos que en otros. No voy a entrar en la polemica de aquella ex novia mía que decía que el 90% de la gente es bisexual, pero que un prejuicio social les impide explotar dicha sexualidad. Aquí no hablamos de sexo sino de genero, que es algo diferente. Y en este caso, quiero dejar claro que existen hombres que, siendo de sexo claramente masculino y sintiendo atracción por las mujeres, emplean para ello metodos femeninos. No solo el maquillaje sino la interpretación. ¿Es la mentira algo terrible en si mismo? Ese es un tema interesante. Cuando se emplean conceptos como "discriminación positiva" o "mentira piadosa" estamos hablando de eufemismos que pretenden maquillar la realidad. Son soluciones temporales que, empleadas en su justa medida, convierten un golpe terrible en un daño progresivo. Existe gente más delicada que prefiere tomarse el veneno a sorbitos y personas más recias que lo apuran de una copa, pero no considero que eso sea motivo para tachar a unos de debiluchos y a otros de machotes. Al fin y al cabo, ¿quién pone la media en esa balanza? ¿Yo? ¿La opinión mayoritaria?
Volviendo al tema, considero que existen hombres que son diferentes y que se alejan tanto de la media como para poder considerarse "especiales". Que no es más que un eufemismo de "raro", como decía Karen. Y que eso no es ni bueno ni malo. Yo no voy a atraer a una mujer por ser "distinto". Voy a atraer a una mujer porque esa diferencia mía encaja con esa diferencia suya, pero considerar que por un rasgo de personalidad, o por una posición social, o por cualquier otro hecho puntual voy a atraer a una persona es un error. Yo considero que una relación sana debe estar basada en una armonia espiritual, fisica y mental. No basta con que te guste "algo". Si no os comunicais, no va a funcionar. O al menos esa es mi modesta opinión.
Artículo escrito en clase y dedicado a la colega del ojo de Horus.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Blow the light
Esta está siendo una semana particularmente intensa. Una semana de crepusculo, en la que el dorado sol de las vacaciones va diluyendose en una niebla espesa, sopa de guisantes, que envuelve el mundo y de la que saldremos grises, apergaminados, cansados, zombis que solo aspiran al próximo fin de semana, a las próximas vacaciones, al próximo respiro.
En ese instante me miro. Y observo el cambio, surfeo la transición, y me doy cuenta de que el periodo de sombra entre que el sol se empieza a despedir y la oscuridad nos envuelve es un momento magico. Y miro a la izquierda y mi pasado se proyecta hasta el inicio de los tiempos, y miro a la derecha y unas viejas sombras, personas a las que amo tanto que no existe palabra para nombrarlas, me sonríen desde el polvo del otro lado. El cuervo grazna, burlón, y sé que la oscuridad no será eterna, porque nada lo es en este sistema en continuo movimiento y a la vez parado.
Y así me siento. Como en la definición fisica de momento, que es un tiempo concreto dentro de una sucesión lineal del mismo. ¿Lineal? ¿Y por qué ha de ser así? Todo existe en un momento y en una molecula existe todo el tiempo del mundo. Pero si nuestros sentidos pudieran llegar tan lejos... que aburrido sería todo.
He recibido dos ordenes. La primera, de un compañero que me ha pedido que escriba sobre gente que no leyó comics de niños. Ya me negué en primera instancia, porque le dije que ya no me sorprendo de nada. En cierto sentido me veo más allá de la realidad, como si mi cuerpo fisico estuviera anclado en una rutina ritual de la que no participo. Yo estoy en presencia, pero no en esencia. Cuando me proyecto, cuando actuo, cuando desciendo de ese limbo extraño en el que paso la mayor parte del tiempo siento mi energia fluir, mi personalidad, mi rabia manifestarse. Una rabia que no es sana ni natural porque... ¿Qué sentimos con eso? Si haciendo daño consiguieramos construir algo, yo sería el primer partidario de ello. Pero no funciona. Ya hace un par de años me sorprendí ante esa actitud. Sentía que algo no estaba bien, pero no era capaz de ponerle nombre. He crecido mucho, he viajado muy lejos y muy profundo, y ahora puedo decirlo. What comes around goes around y ningun amor surge del miedo, como ningun placer verdadero surge del dolor. O no entendemos el placer, o no entendemos el dolor, pero hay algo ahí que se me escapa.
Hablé de dos ordenes. La segunda es de una persona que ha aparecido en mi vida como un simbolo de exclamación, en un momento en el que fluyen preguntas. No hablaré tanto de esa persona, a la que apenas conozco, como de esa impresión de... hacer explotar la luz. De devorar la oscuridad, de plantearse la existencia, de saborear conceptos. Este verano he empezado a salir con una chica. He lamido una sonrisa, he devorado el calor, he dormido abrazado. Y en cambio, al igual que con el dolor, he descubierto que algo no está bien. Necesito lamer ideas. Necesito devorar sensaciones. Necesito soñar, no dormir, y que cada día proyecte nuevas preguntas y a esas preguntas sucedan otras preguntas. Y de repente, una foto proyecta sombras y luces, proyecta fuerza y pasión, proyecta ansia de vivir. Y el cielo no es el limite y, de repente, la comunicación fluye con tanta naturalidad como una avalancha y tienes que refrenarte. Tienes que decirte que no seas idiota, que una foto es un instante y que el tiempo fluye y todo es continuo y... ¿y no es la vida un instante? ¿Y no contiene cada momento toda la materia del universo? Si alguien te hace sentir bien, agradecelo. Cada uno da lo que recibe y, de repente, ese equilibrio en el que te mueves necesita que extiendas la mano hacia otra persona y le felicites por darte algo muy especial. Por hacerte sentir que puedes hacer explotar el sol con una sonrisa, solo por unas horas. Ya mañana vendrá el despertador a bañarte de gris. Pero hasta ese momento, derrama un arco iris de posibilidades en tu consciencia. Y cuando sonrias recordandolo, deja que los demás se pregunten de qué te ríes.
Y ahora una ultima pregunta. ¿Se puede vivir con tanta poesia o es imposible vivir sin ella? Que cada uno intente responder a esto. Yo, por mi parte, ya me di cuenta hace un año que mi misma naturaleza implica pasiones irreconciliables e impulsos destructivos. Por supuesto, convenientemente envueltos en una lamina de plomo que me proteja/proteja al mundo de mi. Y todo el que quiera pertenecer a mi mundo, que sepa que de vez en cuando va a ser rociado por esta locura. ¿Y qué importa? Tempus fugit, amigos, y ninguno de nosotros viene para quedarse. Pero mientras estemos aquí, vamos a intentar suponer una diferencia. Y a disfrutarlo. Porque ya que tienes que hacerlo, al menos hazlo a gusto.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Cuidado con el odio
Es muy fácil cuando nos sentimos frutrados proyectar esa agresividad hacía el extranjero. Es muy fácil protestar, es muy fácil echarle la culpa a los demás, es muy fácil buscar una victima y hacerla pedazos.
No funciona. Eso solo nos encoge. Nos arranca pedazos de lo que somos y nos vuelve más oscuros, más pesados, menos nosotros. Hay que tener cuidado con el odio y con la ira. Es una fuerza poderosa y, bien usada, nos permite dirigirnos hacia objetivos que, con sosiego y calma, no alcanzariamos. Pero no podemos dejarnos embriagar por el suave sabor del veneno que generamos. Es mejor sentirnos equilibrados, estar a gusto con nosotros mismos y con el mundo. Creo que entiendo un poco a lo que se refería Gandhi con aquello de que la resistencia no es pasiva, sino totalmente activa. Tomar la decisión de no ser negativo es difícil. Es mucho más facil protestar, encogerse y volverse rencoroso, miserable, triste. Y la tentación siempre está ahí, quizás por eso me sorprende haber podido salir del paso en esta ocasión. Pero ya veremos. Aun falta mucho año, y la frustración injustificada, la negación de los valores es algo que hiere profundamente. Aunque ya demos por hecho que la calidad como militares y como humanos de muchos es inferior a lo que debería, eso no es excusa ni para rebajar la nuestra, ni para dejarnos llevar por la miseria humana. Hay que ser grandes, porque solo siendo grandes podemos respetarnos a nosotros mismos, siendo la mejor versión posible, dando lo que tenemos y lo que somos. En definitiva, existiendo como una afirmación, no como una pregunta.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Fuera del patio
Hace un momento he tenido una sensación curiosisima. Iba a comprar el pan y he pasado por delante de un bar, tipico de aquí, donde había familias sentadas comiendo y niños jugando. Y me he sentido extrañisimo. No sé si es por circunstancias de mi vida o por mi carácter, o mejor dicho, no sé si son las circunstancias o es mi carácter, lo que me ha llevado a estar fuera de la manada. A ver la vida desde el otro lado, con una filosofia estoica y practica, solitaria, distante. Para mi son perfectamente normales cosas que para otra gente son extraordinarias, y cosas perfectamente normales para mi son una experiencia unica en la vida. En otra vida, cuando era un niño, recuerdo el domingo. Te levantabas, hacias las cosas de la casa, te duchabas, te vestías. E ibas con tus padres/abuelos/algo a comer a un restaurante. Luego paseabais y, cuando te dabas cuenta, era media tarde y volvías a casa para preparar las cosas para ir el lunes a clase y retomar tu vida.
No sé lo que es eso. No me lo imagino. Mi ultima "navidad en familia" fue en 2001. Mi ultimo cumpleaños lo celebré en Canarias allá por 2009. En cambio durante este tiempo he viajado con desconocidos, he tenido relaciones romanticas propias de una pelicula, he pasado situaciones dificiles. He vivido muy intensamente, pero una vida totalmente diferente a la de las personas "normales". Quizás por eso, gente como la Hauptbrigadierin me resultan fascinantes. Porque son una especie totalmente diferente, y sin embargo similar. Creo que debe ser la sensación que tiene el chimpance (siendo yo el chimpance, claro), cuando mira desde la jaula a esos monos sin pelo y se pregunta, ¿como será la vida de esa gente? Sí, hoy he tenido esa sensación.
Una pequeña reflexión sobre el egoismo y la generosidad
Ayer me pasó algo bastante inquietante, chungo. Y tuve un momento de reflexión sobre la maldad humana y lo que impulsa a un ser humano a tomar determinadas decisiones y actitudes. Crimen y castigo es una novela que tengo pendiente leerme, porque lo cierto es que hace mucho que no me encuentro con eso que llaman "el lado oscuro". Puedo asumir el mal intelectualmente sin problema, pero emocionalmente me cuesta más por aquello de empatizar. Yo vivo en otra realidad. Seguramente por suerte, he tenido la oportunidad de desarrollarme moralmente más allá de la lucha por la supervivencia y he podido plantearme mis decisiones, dandome el lujo de actuar de acuerdo a lo que considero que está bien. Que, si bien considero que todo varía en función del contexto sociocultural, sí creo en el concepto de un bien universal, humano, que puede entenderse en aquel credo católico de "quiere a Dios sobre todas las cosas y trata al prójimo como a ti mismo".
Yo no soy un santo. No regalo mi dinero a los pobres y vivo en una tienda de campaña. Pero si doy limosna según mi estado de animo, colaboro con alguna ong... considero que tenemos, todos nosotros privilegiados que podemos, echar un cable a aquellos que no pueden. No creo en el concepto de limosna como acto que me eleva por encima de esa otra persona, sino en un "hoy por ti, mañana por mi". Tampoco literalmente, sino como una cuestión de karma. Ahí entro en lo de "quiere a Dios sobre todas las cosas". Hay que tener fé en el ser humano. Hay que tener fé en nuestra capacidad para querernos, para ayudarnos, para sostenernos.
No creo que sea generoso. Prefiero creer que soy justo. Que, en la medida de mis posibilidades, hago lo que puedo por hacer del mundo un lugar mejor. Y a la vez soy profundamente egoista, porque existe en mi un temor supersticioso al contraataque del mundo si yo no pongo de mi parte. Existe un equilibrio entre ambas fuerzas, entre tu ausencia de empatia y tu instinto de "qué es correcto". Y todo lo que sea salirse de ese equilibrio, tanto en una dirección como en otra, es malo. Si te pasas de generoso, empezarás a "exigirle" al mundo una compensación y el mundo te frustrará, porque no estás actuando de corazón sino por interes. Y si te pasas de egoista, el mundo se encargará de recordarte que somos polvo y al polvo volvemos, y que todos tus triunfos egoistas se convertirán en cenizas en tu boca cuando tu padre se ponga enfermo, tu hermano te retire la palabra o te veas solo y sin un abrazo.
Hay que tener fé. Y hay que intentar ser una buena persona, aunque eso a veces nos convierta en idiotas. Pero lo contrario solo nos hunde más y más, y esas espirales nunca acaban bien.
Ser o aparentar
Ultimamente vengo enfrentando una difícil situación en mi trabajo. ¿Eres o aparentas? Resulta que cada uno de los aspectos tiene sus ventajas, de forma que yo creo que uno no debe ser inflexible en cuanto a su asunción. Existen animales en la naturaleza que no son peligrosos, pero aparentarlo les permite sobrevivir. Pues pienso una cosa parecida. Que no se puede ser un fanatico de la realidad absoluta, sino dejar un cierto margen a la fantasia. En tu interior siempre vas a saber lo que eres y no por ponerte un collar de pinchos y colgarte cadenas del cinturón te conviertes en un punki: solo te vistes como uno. Es como esa colega que tenía yo, que no era una heavy sino solo una pija con muy buen gusto musical. Una cosa así.
Au, luego sigo.
martes, 10 de septiembre de 2013
Silencio
Ayer fue un día de ruido. Los lunes suelen serlo, quizás por contraste con los domingos, que suelen ser días de silencio. Lo particular y que me llamó la atención fue el cambio que el ruido ha provocado en mi vida. Antes, necesitaba ese rugido de fondo, necesitaba la comunicación constante. Ahora... poco a poco voy dandome cuenta de que no. De que es una necesidad artificial que me he creado a mi mismo. Voy superando etapas, camino de una mayor independencia personal, de una mayor... por así decirlo, de una mayor separación de mi entorno a un nivel emocional. Y es en ese proceso, por medio de una persona, que he reflexionado sobre la necesidad de silencio. Sobre como una persona nerviosa, ansiosa, insegura, necesita del refuerzo de la masa, del grupo y de la constante comunicación para mantenerse activo, mientras que una persona más equilibrada y segura de si misma se sentirá bien con sus pensamientos. Es algo parecido a los celos. Una persona segura de si misma no tiene celos, porque es un sentimiento que solo sirve para hacerse daño a si mismo. Poco a poco, ladrillo a ladrillo, voy construyendome un nuevo yo y me gusta la forma que va tomando. Y en buena parte es gracias a esas buenas influencias que tengo a mi alrededor. Otra reflexión sobre el tipo de personas. Este fin de semana me recordaron que la envidia es un sentimiento de personas pequeñas. En alemán el pronombre "über" se usa para indicar que algo es superior. Un über-auto es un super-coche, para trasladarlo al español. Y es curioso como alguna gente da imagen de persona pequeña, de poca confianza en si misma, de... oscura, y sin embargo no tiene envidia ni lo necesita. Seguimos aprendiendo cosas, día a día.
domingo, 8 de septiembre de 2013
Un apunte sobre religión
Esta mañana he comentado con un compañero como, nuestra visión de las religiones como procesos humanos, nos aisla de nuestra visión de las religiones como idearios colectivos. Es decir, como permitimos que las cruzadas, el terrorismo islamico o el sistema de castas nos impiden reflexionar del conjunto de teorias e ideas, filosofias y creencias, que alientan los sistemas religiosos. Que curiosamente son una demostración de la grandeza del espiritu humano, como intenta llegar al equilibrio, la felicidad y la paz mediante diferentes sistemas y, en cierto sentido, todos son validos.
No considero que haya una religión mejor que otra. En cuanto a una idea que ahora está surgiendo en mi entorno, la de que en lugares exoticos y distantes encontraremos soluciones a problemas personales del aquí y el ahora... lamento decirles que yo ya probé eso. De hecho, he pasado la mitad de mi vida probandolo. Juan sin Tierra, no tengo un lugar en el mundo al que llame "mi hogar", a pesar de que lo he buscado con un afan terrible. Finalmente, en los ultimos meses me he dado cuenta de que mi hogar soy yo. Y como un caracol, me llevo la casa a cuestas cada vez que viajo, a pesar de que lo hago con las manos en los bolsillos y un equipaje minimalista que provoca la irrisión de casi cuanta mujer y la mayoria de los hombres que conozco.
¿Y por qué ese viaje? ¿Y por qué esa busqueda? Porque la vida es cambio y dinamismo. En Bulgaria, la noche que lloré, escribí y acepté que mi hermano no iba a volver, declaré que "dios es amor. Y el amor es universal". Un tema curioso. Gandhi escribía que Dios es verdad, porque cada persona tiene una definición distinta del amor, pero todos sabemos lo que es la verdad, y la verdad conlleva amor. Puede ser. Yo creo que la verdad también conlleva mucho sufrimiento. Sigo buscando a mi pregunta, ¿qué es Dios?, aunque tengo claro que la respuesta está dentro de mi, no fuera. Pero, como todo viaje, hay que empezar fuera para volver adentro, y viceversa.
Ahora debéis pensar que estoy fumando demasiado. Puede ser. El echarse novia, ese estado social que para alguna gente es vital, no me ha cambiado gran cosa. Pero el viaje a Brasil sí. He percibido muchos cambios en mi mismo y en mi entorno... y en esos cambios puedo ver la mano de Dios. Porque, como aprendí cuando entré en Marina, el objetivo es tan importante como el camino que hacemos para llegar a él. Si de repente nos transportaran a la cima de una montaña, nunca experimentariamos el sacrificio, el esfuerzo, el dolor... pero también la belleza, el triunfo y la superacion de nosotros mismos que supone subir esa montaña. La vista desde arriba, no es más que ese asentimiento con la cabeza que nos dedicamos a nosotros mismos, felicitandonos por ser quien somos.
Así que haganme un favor. Las etiquetas como referencia están muy bien, pero son eso, referencias. El cartón de leche no es la leche, igual que las acciones de una religión NO son una religión. La religión, como la filosofia, consiste en buscar respuestas a preguntas que creemos conocer, o en cierto sentido volver a niño, camello, león. Un saludo.
Adapta... qué ?
Llevo unos cuantos días planteandome la disociación de mi entorno. Esto es, camino entre gente, escucho sus conversaciones pero siento que no tiene absolutamente nada que ver conmigo. Soy tan extranjero en Ferrol como lo he sido en Estambul, en Bruselas o en Sao Paulo. ¿Y por qué? Por una cuestión de acento, de carácter, de sentido del humor. Y ya no me parece mal. He llegado a ese punto del "pues me enfado y no respiro", en el cual uno está aburrido de que le quieran conducir a un camino que no quiere tomar, y decide pararse y dejar de avanzar. Sigo con mi vida.
Esta mañana he experimentado algo que me ha recordado a ello. Y la verdad, es un tema que me gustaría comentar con algún extranjero que lleve años viviendo en España. Cuando una persona se encuentra en un entorno nuevo, tiene que adaptar su lenguaje y su forma de pensar a dicho entorno. Esto no consiste en renegar del lenguaje propio, sino hacer un esfuerzo de interpretación y traducción. Por ejemplo, yo cuando hablo en inglés no empleo las mismas estructuras mentales ni gramaticales que en español. Es por eso que traducir chistes es algo tan difícil que solo funciona cuando entre las dos personas hay una confianza fruto de años, de forma que, aunque el lenguaje como herramienta no funcione, la empatia y la complicidad cubran ese hueco.
Bien. Pero, ¿Y si eso no funciona? Por poner un ejemplo, me he dado cuenta de que mi naturaleza "ofende" a determinadas personas. Es un fenomeno que me devuelve a la más tierna infancia, cuando era un niño que leía y tenía inquietudes, que quería discutir con sus compañeros pero ellos solo querían jugar al fútbol y pelearse por cromos. Como dijera Radmila, el ser humano no madura, aprende a comportarse en sociedad. En mi caso, eso significa que estoy aprendiendo a callarme mis inquietudes, a sentarme en una silla al fondo y a no hacerle caso a nadie. Pero el ser humano necesita socializar, necesita conversar, necesita compartir.
Así pues, ¿como solucionarlo? Ya hace tiempo llegué a la conclusión de que me era imposible adaptarme. Que para entender el lenguaje y la forma de vida de esta gente tendría que renunciar a MI lenguaje y a MI forma de vida, porque para que exista una verdadera adaptación debe hacerse un esfuerzo de tolerancia por ambas partes. Debe asumirse que existe un punto intermedio entre el "yo tengo razón/tu tienes razón" y es el "ambos tenemos razón". Pero no tiene sentido predicar en el desierto. Es por eso que siento admiración por personajes como Gandhi o Erasmo, gente que tenía tal fuerza interior, tal... venga, voy a decirlo, "conexión con Dios", que les permitía aislarse del ruido del ambiente, donde todo era ansia de sangre y guerra, y pedir calma y reflexión. Ojalá pudiera llegar, no ya a ese nivel de conexión, sino a uno en el que yo mismo me aisle del entorno.
Estaba pensando...
¿A cuanta gente conozco que cogería un avión solo por el placer de tomarse un café y charlar conmigo? O en mi caso un té. Y la verdad, la lista es decepcionantemente corta. Cierto es que yo cuando cojo un avión lo de tomar el té es solo una de las ventajas (también entro a valorar el atractivo del destino, mi curiosidad, otros posibles lugares de interes proximos, el entorno cultural... ), pero aún así he "saltado" tantas veces por el mundo con una dirección apuntada en el bolsillo que me sorprendo al pensar en la poca gente que lo hace en sentido inverso. Alguien me dijo no hace mucho que yo valoro excesivamente la amistad, lo cual me resulta curioso. ¿Como se puede valorar excesivamente la amistad? Si cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, yo no estoy haciendo más que invertir en felicidad. Yo, que me encuentro sobrado de un recurso - no sé como llamarlo, ¿amistalidad? -, invierto para recuperarlo en un futuro. A veces esas inversiones salen mal y pierdo, otras veces salen bien y gano muchisimo. Pero solo jugar ya merece la pena, porque te mantiene conectado con "musculos" emocionales tuyos que, si no los ejercieras así, no existirían. He probado mucho de la copa de la soledad y del "autismo emocional" el invierno pasado y volveré a hacerlo. Sé que puedo resistirlo y sé que tiene sus ventajas, como todo. Pero sigo pensando que, la sana relación entre seres humanos, es algo que enriquece y amplia. Así pues, ¿por qué no aspirar a ello? ¿Por qué conformarse con esa gente que tienes al lado de tu casa pero no te aporta gran cosa, en lugar de ir al encuentro de esa persona que sí lo hace? Supongo que solo es otra de mis rarezas... pero a mi me parece de una normalidad tan absoluta.
sábado, 7 de septiembre de 2013
El sacrificio no es la clave
Tenemos un concepto un poco erroneo de la vida, probablemente motivados por nuestro entorno cultural. Pensamos que la recompensa viene en función del esfuerzo, y que el castigo será una versión desproporcionada del delito. Eso se debe a una formación cristiana, claro. Si te portas bien y renuncias a tu personalidad, asimilas el credo que te imparten y continuas con el esfuerzo del rebaño, irás al cielo. Pero si en algún momento cometes un delito, irás al infierno.
Esto no funciona así. En la vida real, que tiene su propio ritmo, lo importante no es tanto el esfuerzo como la eficacia y la eficiencia. No es cuestión de echar doce horas de estudio, sino de echar las necesarias. Para algunos serán doce, para otros dos. Alguna gente necesita dormir seis horas, otras necesitan dormir diez. Tal y como lo veo yo, lo importante es conocerse a uno mismo, conocer su entorno y actuar en sintonia con uno y con otro.
A su vez, existe una tendencia curiosa cuando hay problemas a buscar culpables. Como si eso resolviera algo. Cuando tenemos un problema, la prioridad uno es resolverlo. La segunda prioridad es evitar que vuelva a pasar. A veces eso implica buscar un responsable y hablar con él/ella, quizás abroncarlo, quizás castigarlo. Pero como pueden ver, es una subclausula del segundo punto. La prioridad, ante cualquier problema, es solucionarlo. Y si no se puede solucionarlo, asumirlo. Absorver el impacto, por así decirlo, de forma que nuestra vida continue de la mejor manera posible.
¿Soy una persona extraña? Casi todos los que me conocéis sabéis que sí. Pero he pasado por bastantes cosas en la vida e intento tener la mente abierta y aprender un poco de todo y de todos. Asumir que no sé todo y ser lo bastante flexible como para plantearme las cosas desde distintos puntos de vista.
Ya he sobrevivido a mi primera semana aquí. Quedan otro montón y poco a poco irá lloviendo sobre mojado y me iré volviendo más y más gris. Pero sobreviviré, aprenderé y seguiré coleccionando experiencias. Porque es para lo que estamos aquí, ¿no? Para que, cuando me llamen al otro lado, tenga cosas que contar. El otro día la novia de un amigo dijo de mi una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca. "Ale habla mucho... pero es que tiene mucho que contar".
Seguid viviendo. Seguid teniendo cosas que contar.
martes, 3 de septiembre de 2013
Fuerza de voluntad
Pensaba antes que uno de los principales factores que tenemos en nuestra vida, incluso más allá de nuestra fé, es nuestra capacidad para disciplinarnos a nosotros mismos. El deseo es lo que nos empuja a conseguir las cosas, pero sin la fuerza de voluntad para atemperar ese deseo y "distribuirlo", dificilmente conseguimos algo más que obsesionarnos y hacernos daño a nosotros mismos. Que curioso.
Otro tema interesante es el de la percepción. Hace poco lo he vuelto a ver, cuando la gente percibe algo que no es real, pero ellos están convencidos. La autosugestión es una fuerza muy poderosa pero no solo eso; la ausencia de perspectiva, debido a pasar un tiempo excesivo en un mismo entorno o relacionarnos solo con un determinado aspecto de nuestra vida, algo muy común con los horarios y los desplazamientos actuales, hacen que sea muy difícil "despegarnos" emocionalmente de la información. Y terminamos leyendo lo que queremos leer. Es un fenomeno que llevo observando desde hace años, y en pocos sitios mejor que en juegos de rol o wargames o cosas de ese estilo, donde la diferencia de una coma puede suponerte vencer o perder. En ese caso la gente suele leer lo que quiere leer, hasta que una persona objetiva, distante del conflicto, racionaliza la situación.
Nosotros debemos ser esa persona objetiva. Debemos "despegarnos" emocionalmente del tema e intentar ser ecuanimes, porque solo de esa forma adquiriremos una perspectiva real de lo que está sucediendo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)