martes, 10 de septiembre de 2013

Silencio

Ayer fue un día de ruido. Los lunes suelen serlo, quizás por contraste con los domingos, que suelen ser días de silencio. Lo particular y que me llamó la atención fue el cambio que el ruido ha provocado en mi vida. Antes, necesitaba ese rugido de fondo, necesitaba la comunicación constante. Ahora... poco a poco voy dandome cuenta de que no. De que es una necesidad artificial que me he creado a mi mismo. Voy superando etapas, camino de una mayor independencia personal, de una mayor... por así decirlo, de una mayor separación de mi entorno a un nivel emocional. Y es en ese proceso, por medio de una persona, que he reflexionado sobre la necesidad de silencio. Sobre como una persona nerviosa, ansiosa, insegura, necesita del refuerzo de la masa, del grupo y de la constante comunicación para mantenerse activo, mientras que una persona más equilibrada y segura de si misma se sentirá bien con sus pensamientos. Es algo parecido a los celos. Una persona segura de si misma no tiene celos, porque es un sentimiento que solo sirve para hacerse daño a si mismo. Poco a poco, ladrillo a ladrillo, voy construyendome un nuevo yo y me gusta la forma que va tomando. Y en buena parte es gracias a esas buenas influencias que tengo a mi alrededor. Otra reflexión sobre el tipo de personas. Este fin de semana me recordaron que la envidia es un sentimiento de personas pequeñas. En alemán el pronombre "über" se usa para indicar que algo es superior. Un über-auto es un super-coche, para trasladarlo al español. Y es curioso como alguna gente da imagen de persona pequeña, de poca confianza en si misma, de... oscura, y sin embargo no tiene envidia ni lo necesita. Seguimos aprendiendo cosas, día a día.

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