martes, 3 de septiembre de 2013
Fuerza de voluntad
Pensaba antes que uno de los principales factores que tenemos en nuestra vida, incluso más allá de nuestra fé, es nuestra capacidad para disciplinarnos a nosotros mismos. El deseo es lo que nos empuja a conseguir las cosas, pero sin la fuerza de voluntad para atemperar ese deseo y "distribuirlo", dificilmente conseguimos algo más que obsesionarnos y hacernos daño a nosotros mismos. Que curioso.
Otro tema interesante es el de la percepción. Hace poco lo he vuelto a ver, cuando la gente percibe algo que no es real, pero ellos están convencidos. La autosugestión es una fuerza muy poderosa pero no solo eso; la ausencia de perspectiva, debido a pasar un tiempo excesivo en un mismo entorno o relacionarnos solo con un determinado aspecto de nuestra vida, algo muy común con los horarios y los desplazamientos actuales, hacen que sea muy difícil "despegarnos" emocionalmente de la información. Y terminamos leyendo lo que queremos leer. Es un fenomeno que llevo observando desde hace años, y en pocos sitios mejor que en juegos de rol o wargames o cosas de ese estilo, donde la diferencia de una coma puede suponerte vencer o perder. En ese caso la gente suele leer lo que quiere leer, hasta que una persona objetiva, distante del conflicto, racionaliza la situación.
Nosotros debemos ser esa persona objetiva. Debemos "despegarnos" emocionalmente del tema e intentar ser ecuanimes, porque solo de esa forma adquiriremos una perspectiva real de lo que está sucediendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario