martes, 21 de enero de 2014
¿Un café?
Ayer lo comentaba con una colega. Yo me relaciono de forma muy extraña con la gente. O yo hablo otro idioma. Ayer le dije a esta chica que yo soy una persona simple en mi complejidad. Es decir, que como no pierdo el tiempo intentando que la vida se ajuste a lo que yo creo que debería ser, sino que procuro aceptarla sin complejos, resulta que soy "raro". Y debo serlo, porque veo que todo el mundo va en una dirección y yo en otra. Por eso cuando hay momentos, como el viernes, en que encuentro alguien con quien comunicarme de verdad me sorprendo y lo disfruto enormemente.
Pues hoy ha habido otro de esos momentos en que yo no me entiendo con el mundo. Me sorprende llegar a un sitio al que hace más de medio año que no voy y que la gente me conozca y me agrada. Y en cambio, si planteo ir a tomar un café fuera del horario la gente se tira de los pelos. La terrible barrera que separa las relaciones profesionales de las personales, que aquí en Galicia por regla general suele limitarse a "los de toda la vida", y no entra nadie así le peguen con fuego.
Bueno, ya me queda menos para irme de aquí :-) Esta mañana me decían que lo voy a echar de menos. No se engañen, caballeros. Los gallegos lo echarán de menos. Yo les aseguro que no.
Otra cosa sobre la que quería comentar. Hoy han sucedido cosas en clase. Cosas desagradables. Y yo no le he dado importancia ninguna y he seguido en mi burbuja de tranquilidad. Pero algo ha rasgado esa burbuja y me ha dejado dudando. ¿Hasta que punto es valido recular en tu burbuja? ¿Hasta que punto puedes permitirte que el mundo te deje de afectar?
Bueno, he recordado el poema falsamente atribuido a Bertolt Brecht. El punto en el que uno debe dejar de recular es cuando está viendo que, de seguir por ese camino, se quedará encerrado. Entonces hay que poner los pies en el suelo y decir "ni hablar". Así que mañana voy a caminar a ponerle soluciones, al menos para tranquilizar mi conciencia y mi espiritu. Porque hay circunstancias buenas y malas en la vida y uno tiene que aceptarlo. Si llueve, te mojas. Pero si te tiran agua con una manguera y no haces nada, entonces deberías de hacertelo mirar. Y yo voy a hacer precisamente eso.
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