domingo, 19 de enero de 2014
Un homenaje a Kai Hansen
Hola buenos días. Estaba limpiando y, como la mayoria de uds, cuando limpio me pongo musica. Pero al contrario de cuando pinto muñequitos, que conecto un disco duro externo con ochenta gigas de musica y va saliendo de ahí lo que ni imaginaba que tenía, cuando limpio pongo musica del movil. Mi movil está lleno de fotos de sitios raros, muñequitos, muchachas de buen ver y un poco de musica, acumulada en momentos animicos un tanto extraños y entusiastas. Así que, dependiendo de como me sienta esta mañana, puedo elegir entre traumas adolescentes 1, traumas adolescentes 2 y, anda mira, este grupo tiene buena pinta. Ah no, es traumas adolescentes 3.
Total, que esta mañana recurrí a Unisonic, grupo que hacía meses que no escuchaba, pero que siempre me miraba acechante desde el movil. Y sí, claro. Unisonic es traumas adolescentes X.
Os cuento. Yo era un joven e inocente muchacho de unos doce o trece años, raro de cojones, que escuchaba los cuarenta principales (sí, con minusculas. Yo me entiendo). En esa epoca sonaba el ballbreaker de ac/dc, inquietante tema y disco para iniciarse en el heavy, pero los caminos del señor son inescrutables. Estamos hablando del año 95. Por entonces no había internet y la gente se compraba discos que leía en la heavy rock, en la kerrang o en la metal hammer, o escuchaba por la radio en el programa del Pirata (que ya no me acuerdo ni de como se llamaba). Yo me pegaba un mes ahorrando para poder comprarme un cd, de los que estaban en oferta. Cuando me fui a Vigo de vacaciones, como mi madre estaba generosa, me dio una pasta extra que yo invertí integramente en musica. Me compré un recopilata de helloween y un disco de Blind Guardian que resultó ser un disco de versiones de los 70 que no entendiamos para nada. En aquella epoca me hice colega de Araujo, creo que estamos hablando del verano del 96. Fuimos a su casa con los cds, porque en casa de mi abuelo en Vigo no había minicadena ni se la esperaba, y entre miradas de reojo a su impresionantemente guapa hermana en camiseta y lecturas del libreto, fuimos intentando pillar algo de lo que iba eso de Helloween. Entiendannos, yo tenía catorce años y Manu quince. En esa epoca queriamos historias epicas, buenos buenisimos, malos malisimos y, sobre todo, tetas. Algunas cosas no han cambiado mucho.
Entonces yo no lo entendí demasiado. ¿De qué iba eso de Helloween? Mi ingles no era gran cosa, pero ya me daba para ver que Future World, Dr Stein... no era el tipico heavy de siempre. No habia que luchar contra la marginación, no había que ser especial. No existía epica en ese sentido (como lo había en otras canciones del disco), sino simplemente un "mira tío, la vida es absurda, así que riete". Me picó la curiosidad y me documenté un poco sobre el grupo. Poco tiempo después descubrí que Kai Hansen, uno de los miembros fundadores, se había ido y había montado su propio grupo. Gamma Ray, conocido por Vicen y otra gente como "Gamma Gay". ¿Por qué? Porque, al igual que en esas canciones de Helloween que dije antes, el Sr Hansen escribe sobre tonterías, hace canciones alegres y yuppie hey y sale siempre sonriendo en las fotos. Algo curioso en un entorno, el heavy, lleno de posturas, determinismo, citas de Schopenhauer y, en general, lleno de putos depresivos escandinavos.
Claro que Kai Hansen no es el primer heavy "alegre". Pero en mi vida sí. En una epoca, la adolescencia, en que uno intenta definirse y busca referentes, Kai Hansen fue uno de los míos. Un tío que, con sus colegas de Hamburgo, diseñó otra forma de entender el heavy. Un tío que se reía de si mismo y de todo, que colaboraba con cualquiera y que, a pesar de no tener necesidad de ello, seguía embarcado en y pico mil proyectos musicales porque le gustaba.
Recuerdo la unica vez que lo ví en concierto. Venía con Iron Saviour, un proyecto montado con un amigo suyo, y al día siguiente tocaba con Gamma Ray. Yo había quedado con unos amigos del canal de chat del irc #gammaray (ya habia internet) y estuve allí con Qirex viendolo y flipando. El tío saltaba, bailaba, se reía... se lo estaba pasando mejor él que nosotros. Recuerdo que aquello me impresionó. No era un tío haciendo su trabajo, era un tío DISFRUTANDO de su trabajo. Algo que para la mayoría de nosotros es impensable, dado que currar es un sacrificio y a nadie le pagan por divertirse y etc etc...
Yo escribo. Y leo. Leo mucho más que escribo, por lo que tengo un criterio claro de lo que me gusta y lo que no. Cuando escribo, intento hacer algo que me gustaría leer. Eso vi aquella noche en Kai Hansen. Que si quieres darle algo "real" al mundo, tiene que ser algo en lo que creas. Y que si crees en ello, lo disfrutas. Es curioso cuanto se puede aprender simplemente observando y analizando.
Esta mañana me puse Unisonic. Es un proyecto de Kai Hansen con su colega Michael Kiske. La biografia de Kiske da para otro post, pero ya me estoy pasando. Concretamente hay dos canciones que me han hecho sonreír. "Never too late", con ese estribillo en el cual una voz le dice "eh, que hay un millón de cosas que hacer ahí afuera. " (traducido como VIVE, no te vengas abajo) y "never change me", con otro estribillo diciendo "obtendrás lo mejor de mi, pero nunca me vas a cambiar", diciendo que seas autentico, que creas en ti mismo. Demonios. Es bueno recordar porqué el heavy es parte de mi vida. Y dedicarle un momento y una sonrisa a Kai Hansen, que me ha dado tantas veces una palmadita en la espalda y me ha dicho "adelante", sin haberme conocido de nada nunca. Gracías, maldito enano alemán. Gracías.
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