jueves, 16 de enero de 2014

Like a freak on a leash

Tengo la maldita costumbre de permitir "escritura libre" de mi mente cuando camino, en el formato de canciones. Tarareo algo, una melodia... y de repente la letra va surgiendo de mis labios, mortecina, cogiendo fuerza a medida que sale. Curiosamente, lo que tarareo suele coincidir bastante con mi estado de animo y mi situación presente y actual. Decía una profesora mía de alemán que tengo un oído muy musical, porque se me quedan muy bien los idiomas, y a un oido musical lo dirige una mente musical. Almaceno sonidos, sensaciones, melodias. Letras. Llevo un par de días con Korn. El estribillo de la canción que he puesto de titulo, probablemente su mayor éxito, dice

 Feeling like a freak on a leash
 Feeling like there is no release
 How many times have I felt disease?
 Nothing in my life is free.

 Sintiendose como un fenomeno de circo con correa
 Sintiendo que no hay liberación
 ¿Cuantas veces me he sentido enfermo?
 Nada en mi vida es libre.

 En cambio, me escabullo de la sensación. Me rebelo. He renunciado a ser feliz en Ferrol. ¿Y qué? Voy quitando hojas al calendario a toda velocidad y mirando adelante. Tengo planes. Tengo ilusiones. Algunas me las invento. Cuando la vida no te pone una zanahoria delante de la nariz, entonces tienes dos opciones. Gruñir, quejarte y venirte abajo, o encontrar tu propia zanahoria. Los Rolling Stones decían en otra canción -hoy va el tema de musiquita-, que aunque no siempre puedes tener lo que quieres, si te esfuerzas mucho obtienes lo que necesitas. Es así. Quizás el objetivo de mi vida no vaya a aparecer doblando la esquina la semana que viene -o quizás sí-, pero, aplicando mi doctrina de vida, uno debe estar mentalizado para la más probable y preparada para la más peligrosa. ¿Qué es? Que no pase nada. Que todo siga igual. Uno siempre dice "podria ir peor". Pero emocionalmente es muy jodido que fuera peor. Claro, hay otros apartados que pueden empeorar. Ahora mismo no hay nadie sentado encima de mi pierna. ¡Eh! ¡No estoy dando ideas! Pero me siento solo, inutil, triste. En el fondo de mi sé que es una sensación y que la realidad es distinta. Que soy un tío competente, un pequeño titan insoportable, curioso, inquieto. Pero la sensación es como la lluvia, aunque te pongas una gabardina sigues notando las gotas golpeando constantemente contra ella. ¿Me hundo? ¿Me vengo abajo? Claro que no. Tampoco voy a salpicar a nadie, porque esto es un asunto mío, personal e intransferible. Me pongo metas. Personales e intransferibles. Quiero jugar una partida de muñequitos antes de que acabe el mes. Quiero reunir dinero para pegarme una escapada en febrero, una escapada muy especial. Quiero tachar determinados nombres de la agenda, que eso es facil, y ponerle cara a otros. Quiero que pasen cosas, cosas buenas, y cosas malas también para tener historias que contar. Y voy a ir trabajando en ello. Aunque no sea más que un fenomeno de circo atado a una correa.

1 comentario:

  1. Entiendo la sensación, o los sentimientos. Vaya, que le entiendo. Abrazo fuerte

    ResponderEliminar